En cada elección, la confianza del votante empieza por la intimidad de su decisión. Con esa premisa, la Registraduría Nacional del Estado Civil definió el diseño y las reglas de las consultas presidenciales que se realizarán el próximo 8 de marzo, un proceso en el que el secreto del voto se convirtió en el eje central de la organización electoral.
Durante una sesión de la Comisión Nacional para la Coordinación y Seguimiento de los Procesos Electorales, el registrador nacional, Hernán Penagos, presentó el formato de la tarjeta electoral que se utilizará en las consultas para escoger candidatos a la Presidencia de la República. La principal decisión fue unificar en un solo tarjetón todas las consultas que se convoquen, una medida pensada para evitar que la preferencia política de los ciudadanos quede expuesta en el momento de votar.
Según explicó la Registraduría, la existencia de tarjetas separadas por partido o coalición podría revelar la orientación ideológica del elector desde la mesa de votación. “Si una persona solicita una tarjeta específica, está mostrando su afinidad política”, señaló Penagos al justificar el modelo único, que busca blindar la confidencialidad del sufragio desde el inicio del proceso.
Un solo tarjetón y una sola marca
El diseño del tarjetón contempla que el votante solo pueda marcar una opción en toda la tarjeta. Cualquier intento de seleccionar más de una casilla anulará automáticamente el voto, una regla que apunta a reducir confusiones y garantizar la validez del resultado. La Registraduría insistió en que la claridad del formato será clave para orientar al elector y proteger la voluntad expresada en las urnas.
En el cronograma electoral, el registrador recordó que el 6 de febrero es la fecha límite para que las organizaciones políticas soliciten formalmente la realización de consultas y postulen a sus precandidatos presidenciales. Una vez cerrado ese proceso, se realizará el sorteo que definirá la ubicación de cada consulta dentro del tarjetón y, posteriormente, el orden de los aspirantes en cada coalición, salvo que los partidos ya hayan acordado una disposición interna.
El proceso logístico también avanza en otros frentes. Entre el 21 y el 23 de enero se llevarán a cabo los sorteos de los jurados de votación en todo el país, con la invitación expresa a partidos políticos y entes de control para que acompañen estas jornadas. Para esta elección, más de 2,4 millones de ciudadanos fueron postulados como jurados, una cifra superior a la registrada en los comicios legislativos de 2022.
Por primera vez, los colombianos encontrarán en un solo documento todas las consultas presidenciales vigentes. La estrategia apunta a que nadie tenga que explicar su voto antes de depositarlo, reforzando así uno de los principios fundamentales de la democracia: la reserva absoluta de la decisión individual.
Anuncios.
Anuncios.


