Canacol Energy, que opera sobre todo en la cuenca del valle inferior del Magdalena (Córdoba y Sucre) y abastece aproximadamente el 17 % de la demanda de gas del país, vive una crisis provocada principalmente por una severa falta de liquidez, el aumento de los costos operativos, deudas significativas y la caída en la producción de gas (pasó de producir 185,6 mpcd en el 2024 a 123,1 mpcd en 2025).
A esto se suman problemas técnicos en la planta de Jobo, el pago de un arbitraje de USD 22 millones por incumplimientos en el suministro de gas natural a VP Ingeniería y bloqueos en sus operaciones que redujeron su flujo de caja, impidiéndole cumplir con sus obligaciones financieras.
A finales de 2025, la compañía se acogió a la protección por quiebra en Canadá, bajo el Companie´s Creditors Arragement Act, proceso que ha derivado en una reorganización con cambios estructurales significativos en su gestión.
Pero los tiempos no favorecieron a sus directivos y rodó la cabeza de su fundador y CEO durante 18 años, Charle Gamba. La decisición se tomo a finales de febrero de 2026. Se aprobó también incorporar a la junta directiva a Peter Laurinaitis, un experto en reestructuraciones financieras, fusiones y adquisiciones con trayectoria en firmas como Blackstone y RJT Partners.
Este proceso de insolvencia transfronteriza va en línea con el ordenamiento jurídico colombiano, como lo ha indicado la Superintendencia de Sociedades. Un juez reconoció las órdenes emitidas por el Tribunal del Banco del Rey de Alberta, Calgary (Canadá) en los términos del régimen de insolvencia empresarial en Colombia. El superintendente de Sociedades, Billy Escobar, indicó que la entidad realiza un seguimiento del proceso para que dichas medidas salvaguarden los intereses de los acreedores y se mantengan dentro del marco del orden público colombiano.
Actualmente, la compañía avanza en una estrategia que contempla la venta de sus activos –que en Colombia son valorados en cerca de USD 1.892 millones–, lo que sería suficiente para garantizar sus obligaciones, o la búsqueda de una inyección de capital, a través de un nuevo dueño o socio estratégico, para evitar la liquidación, habiendo obtenido en febrero de 2026 la aprobación judicial necesaria para avanzar con estos procesos. En este contexto, se ha confirmado la firma de un acuerdo de confidencialidad con Ecopetrol y Canacol para evaluar una posible adquisición de la compañía o parte de sus activos.
Finalmente, la situación en los mercados se mantiene crítica. Las acciones de Canacol continúan suspendidas en la Bolsa de Valores de Colombia, y la compañía fue sacada de la Bolsa de Toronto en diciembre de 2025. La incertidumbre se agrava debido a que la calificación crediticia de Moody´s fue rebajada en tres escalones, pasando de Caa1 a Ca con perspectiva negativa, lo que complica la posibilidad real de negociar títulos en el corto plazo.


