Tununguá combina frutas, gastronomía campesina, paisajes montañosos y lugares naturales que todavía son poco conocidos

 - El pequeño pueblo de Boyacá conocido como la “capital mundial de la guanábana” que sorprende con sus paisajes y sabores

En el occidente de Boyacá, entre montañas y caminos rurales, hay un pequeño municipio que encontró en una fruta una de las formas de contar su propia historia. Se trata de Tununguá, un lugar que no suele aparecer entre los destinos más famosos del departamento, pero que tiene una particularidad: su relación con la guanábana es tan fuerte que es conocido como la “capital mundial de la guanábana”.

El municipio está ubicado en la provincia de Occidente, a unos 53 kilómetros de Chiquinquirá y cerca de 130 kilómetros de Tunja. Su territorio, marcado por las montañas de la cordillera Oriental y por diferentes pisos térmicos, ha permitido que allí prosperen cultivos como la guanábana, la guayaba, la pitahaya, el aguacate y los cítricos.

Pero la fruta no es solamente parte del paisaje agrícola. Para muchas familias campesinas, la guanábana representa una actividad económica importante y terminó convirtiéndose también en un elemento de identidad local. Tanto es así que el municipio celebra un Festival Artístico, Deportivo y Cultural de la Guanábana, una fiesta que reúne actividades gastronómicas, culturales y deportivas.

Un pueblo que se descubre entre frutas, montañas y sabores

Tununguá tiene una historia que se remonta a más de cuatro siglos. Su nombre está relacionado con el cacique Tununguá y con la población indígena que habitaba estas tierras antes de la llegada de los españoles. El primer asentamiento del territorio que posteriormente daría origen al municipio se estableció hacia 1850 y, en 1962, Tununguá fue reconocido oficialmente como municipio, después de separarse de Briceño.

Hoy, parte de su encanto está precisamente en esa mezcla entre campo, tradición y naturaleza.

|Le puede interesar El paraíso de aguas termales, escondido entre las montañas de Antioquia, al que se llega en cinco horas desde Medellín

Para comenzar el recorrido está la iglesia principal y la plaza central, además del Parque de las Frutas, un espacio que resume buena parte de la relación del municipio con su producción agrícola. También está el árbol del Ariza y la biblioteca municipal, donde se pueden encontrar elementos relacionados con la historia y el patrimonio local.

Sigue a Las2orillas.co en Google News

Pero basta con alejarse un poco del centro para que el paisaje cambie.

Uno de los lugares que aparecen entre los atractivos turísticos de Tununguá es la cascada Peña Blanca. También están el mirador Ancamay y el Alto Uvo, donde se pueden encontrar los llamados musgos de los siete colores. Este último sitio está ubicado en la parte alta del municipio, a unos 10 minutos del casco urbano, mientras que los altos de Ancamay se encuentran aproximadamente a 15 minutos.

Las lagunas, los senderos y las zonas rurales completan un escenario pensado para quienes prefieren caminar, observar aves o simplemente desconectarse del ruido de las ciudades. El agroturismo también tiene espacio allí: algunas fincas permiten acercarse a los cultivos de frutas que sostienen buena parte de la economía local.

Y después de recorrer sus caminos aparece otra de las razones para conocerlo: la comida.

En Tununguá sobreviven preparaciones propias de la cocina campesina boyacense como el sancocho de gallina, el masato, la chicha de maíz, el piquete y los envueltos de maíz. A la mesa también llegan la mantecada, las colaciones, el plátano asado y la yuca asada.

La guanábana, por supuesto, ocupa un lugar especial. Su cultivo ha sido impulsado incluso mediante proyectos productivos que han buscado mejorar las condiciones de los agricultores. En 2024, por ejemplo, una alianza entre entidades como la Gobernación de Boyacá, el Ministerio de Agricultura, el SENA, el ICA y Asohofrucol permitió apoyar a productores de la cooperativa COOFRUTUN y construir 33 centros de acopio temporal para la fruta.

 - El pequeño pueblo de Boyacá conocido como la “capital mundial de la guanábana” que sorprende con sus paisajes y sabores
Foto: Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr)

Así, entre una guanábana recién cosechada, una mantecada o un envuelto de maíz, Tununguá ofrece una forma distinta de conocer Boyacá: menos marcada por los grandes destinos turísticos y más cercana a la vida campesina, los sabores tradicionales y los paisajes del occidente del departamento.

¿Cómo llegar a Tununguá?

Desde Bogotá, el viaje puede hacerse en carro particular o en transporte público y puede tomar entre tres y cinco horas, dependiendo del medio de transporte. Una de las opciones es viajar desde las terminales de Salitre o del Norte hacia Chiquinquirá y, desde allí, continuar hacia Tununguá en transporte local. En carro, la ruta parte por la Autopista Norte y continúa hacia Chiquinquirá antes de tomar la vía hacia el municipio.

Para quienes buscan un destino tranquilo, rodeado de montañas y con una gastronomía que todavía conserva los sabores de la cocina campesina, este pequeño municipio puede ser una de esas sorpresas que aparecen cuando se decide mirar más allá de los pueblos boyacenses de siempre.

Vea también:

Anuncios.

Por Las Dos Orillas

Las2Orillas, diario digital independiente que amplifica voces y opiniones diversas con rigor y compromiso.