La victoria por 2-0 no solo fue un triunfo de consolación en la Copa de 1994, sino que fue la antesala al asesinato de Andrés Escobar días después

Partido Colombia Suiza en 1994 - El día que Colombia le ganó a Suiza en un Mundial, pero que no le sirvió para nada

El balón cayó al área cuando el primer tiempo estaba por terminar. Hernán "Carepa" Gaviria se elevó entre los defensores suizos, conectó el cabezazo y vio cómo la pelota cruzaba la línea de gol. Durante unos segundos hubo abrazos, sonrisas y puños al aire. Era la celebración que Colombia había ido a buscar al Mundial.

Solo que llegó demasiado tarde. Aquella tarde del 26 de junio de 1994, en el Stanford Stadium de California, la Selección Colombia venció 2-0 a Suiza en la tercera fecha del Grupo A. Hasta hoy sigue siendo la única victoria colombiana sobre Suiza en una Copa del Mundo, aunque el resultado quedó opacado por todo lo que había ocurrido antes... y aún más por lo que sucedería días después.

Colombia vs. Suiza en el Mundial 1994: un triunfo cuando ya no había nada en juego

Semanas antes, el ambiente era completamente distinto. Colombia aterrizó en Estados Unidos cargando el rótulo de favorita. Pelé y Valdano, entre otros, le habían puesto lo que terminaría convirtiéndose en una pesada cruz.

El equipo, dirigido por Francisco Maturana, llegaba después de una eliminatoria brillante, cuya joya de la corona fue el 5-0 contra Argentina en 1993. En sus filas, contaba con una generación integrada por Carlos Valderrama, Faustino Asprilla, Fredy Rincón y Andrés Escobar, entre otros futbolistas que despertaban ilusión dentro y fuera del país.

Sin embargo, el Mundial tomó un rumbo inesperado desde el comienzo. La derrota 3-1 frente a Rumania y la posterior caída 2-1 ante Estados Unidos dejaron a la Selección sin posibilidades de clasificar a los octavos de final antes de disputar su último compromiso.

Los entrenamientos previos al duelo contra Suiza ya no tenían el mismo ambiente de los primeros días. Los fotógrafos seguían buscando las imágenes de Valderrama o Asprilla, pero las cuentas ya estaban hechas. Además, el Tino había sido expulsado de la concentración por mal comportamiento: en los incidentes, nunca revelados del todo, hubo alcohol, puñetazos y mujeres.

El último partido no definiría una clasificación; apenas serviría para cerrar la participación colombiana con algo de dignidad en medio de un escándalo que no lograba apaciguarse.

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Mientras tanto, el panorama era completamente diferente para los europeos. Suiza, liderada por Ciriaco Sforza y Stéphane Chapuisat, había empatado con Estados Unidos en el partido inaugural y luego goleado 4-1 a Rumania. Esos resultados le aseguraban un lugar en los octavos de final gracias al sistema que clasificaba también a cuatro de los seis mejores terceros.

Dos goles que solo maquillaron la despedida de Colombia

El primer golpe llegó justo antes del descanso. Hermán Gaviria marcó de cabeza en el minuto 44 y rompió el empate cuando el reloj ya anunciaba el entretiempo.

Los jugadores celebraron el tanto con intensidad, aunque el festejo duró apenas unos instantes. Después del abrazo colectivo, cada uno volvió caminando hacia su posición.

En el segundo tiempo, Suiza administró el partido sin la urgencia de quien necesita un resultado. Colombia, en cambio, siguió buscando un triunfo que le evitara la vergüenza de despedirse sin victorias.

Cuando el compromiso ya entraba en el tiempo de descuento, Harold Lozano apareció para marcar el 2-0 definitivo. El banco colombiano saltó para celebrar un gol que llegaba cuando el viaje mundialista terminaba.

El último partido de Andrés Escobar con la Selección Colombia

Cuando el árbitro decretó el final del partido, los jugadores comenzaron a despedirse del Mundial. Algunos intercambiaron camisetas; otros caminaron cabizbajos hacia el túnel del Stanford Stadium.

Andrés Escobar avanzó junto a sus compañeros, como cualquier futbolista que acaba de disputar un partido más, sin imaginar que aquella sería la última vez que vestiría la camiseta de la Selección Colombia en un encuentro oficial.

El defensor acababa de disputar los 90 minutos frente a Suiza, un compromiso que quedó reducido a una estadística. Sin embargo, con el paso de los años, ese encuentro también sería recordado por convertirse en la última imagen de Escobar defendiendo los colores de Colombia sobre una cancha.

Seis días después, durante la madrugada del 2 de julio de 1994, el país despertó con una noticia que acaparó las primeras páginas de diarios alrededor del planeta fútbol. Andrés Escobar fue asesinado a las afueras de una discoteca en Medellín. El hombre al que llamaban el "Caballero del Fútbol" recibió seis disparos de Humberto Muñoz, escolta de los hermanos Pedro y Santiago Gallón, empresarios vinculados al narcotráfico.

La tragedia ocurrió apenas unos días después del autogol que marcó frente a Estados Unidos, una jugada que contribuyó a la eliminación colombiana del Mundial y que quedó envuelta en el ambiente de presión generado por las apuestas ilegales controladas por estructuras mafiosas de la época.

Según declararon testigos, mientras disparaba, el agresor repetía la palabra "gol" una y otra vez, como si quisiera convertir una celebración deportiva en una sentencia de muerte.

Humberto Muñoz fue condenado por el crimen, aunque años después recuperó la libertad tras una reducción de su pena. Lo que nunca pudo establecerse plenamente fue quién ordenó el asesinato. La investigación dejó preguntas sin resolver y un vacío imposible de llenar para el fútbol colombiano.

Un antecedente que sigue siendo único entre Colombia y Suiza

Tres décadas después, el marcador de aquel partido permanece intacto en los archivos de la FIFA. Colombia y Suiza solo se han enfrentado una vez en la historia de los Mundiales y ese único antecedente terminó con victoria para el conjunto sudamericano.

Fuera de la Copa del Mundo, ambas selecciones han disputado tres amistosos. El primero terminó empatado 2-2 en Bogotá, en 1985. Posteriormente, Suiza ganó 3-2 en Miami en 1991, mientras que el enfrentamiento más reciente terminó con triunfo colombiano por 3-1 en 2007.

Cuando ambas selecciones vuelvan a verse las caras este 7 de julio por los octavos de final del Mundial 2026, miles de aficionados recordarán aquella tarde soleada en California, mientras que en estadísticas aparecerá un insignificante 2-0 a favor de Colombia, con los nombres de Hernán Gaviria y Harold Lozano como anotadores.

Sin embargo, detrás de ese resultado permanece una historia mucho más amplia: la de una generación que llegó como candidata, se despidió antes de tiempo y vio cómo su única victoria terminó convertida en la antesala de una de las noticias más dolorosas de su historia futbolística con el asesinato de Andrés Escobar.

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Por Christopher Ramirez

Periodista Apasionado por la literatura y la crónica urbana.