La estación de servicio Santa Ana, localizada en el concurrido Centro Chía, en la vía que conduce a Zipaquirá estaba en manos de Petrobras hasta el 2015 cuando Terpel, en una operación liderada en ese entonces por Sylvia Escovar Gómez, la adquirió. Esa compra hizo parte de una estrategia más amplia: ese mismo año, Terpel adquirió más de 114 estaciones de servicio, plantas de lubricantes y tiendas de conveniencia de Petrobras Colombia, consolidando así su expansión en el país.
La atractiva bomba de gasolina fue arrendada por la empresa Energy Strategies S.A.S., un negocio que aceptó Terpel como parte de su nuevo plan de negocio que los ha llevado a deshacerse de algunos de sus activos o vendiéndolos o arrendándolos. Su orientación va dirigida a habilitar las estaciones para la carga rápida de carros electricos. Su presidente Óscar Bravo Restrepo, ha trazado esta línea en dirección a la modernización de sus estaciones y fortaleciendo su red de distribución de energía eléctrica para 2026. Actualmente, Terpel cuenta con cerca de 2.000 estaciones en funcionamiento en Colombia.
En este contexto, la firma colombiana Energy Strategies, fundada en 2009, busca posicionarse en el mercado regional. Su gerente es Luis Carlos Eduardo Angulo Ladish, quien lidera la operación junto a los empresarios Sergio Neira Restrepo y Alfredo José Rizo Angola. La estrategia de la compañía apunta a consolidar su presencia en el mercado de combustibles en la Sabana de Cundinamarca, aunque sus ambiciones van más allá de este sector. Además de incursionar en la distribución de gasolina, Energy Strategies tiene planes de convertirse en una inmobiliaria relevante en la región. La organización no solo proyecta obtener ingresos provenientes de la estación de servicio Santa Ana, sino que también contempla diversificar sus fuentes de negocio en el mediano plazo.
El acuerdo entre Energy Strategies y Terpel en torno a la estación Santa Ana en Chía se convierte en una de las primeras operaciones de la firma colombiana. El punto ha sido considerado estratégico por su ubicación, ya que atiende tanto a los habitantes de Chía y Zipaquirá como a una parte significativa de la población de Bogotá que se desplaza hacia esta zona durante fines de semana, puentes y días festivos.
Por su parte, Terpel continúa enfocada en la transformación de su modelo de negocio. Durante 2026, la compañía busca consolidar su red de puntos de carga para vehículos eléctricos. Aunque la venta de combustibles tradicionales sigue siendo central, la multinacional apuesta por ampliar su oferta en electromovilidad, un mercado que proyecta un crecimiento sostenido en los próximos años.
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