El actor Bruno Díaz, hastiado de la política y con problemas de plata

A sus 68 vivió los momentos más amargos después de dejar la actuación y hacer negocios con políticos como Gustavo Bolívar, al que acusa de estafar a su hijo

Por:
agosto 09, 2021
El actor Bruno Díaz, hastiado de la política y con problemas de plata

Hay una sabrosura en Bruno Díaz que deja percibir la bondad y casi ingenuidad de este caleño de sesenta y ocho años que aprendió sobre desigualdad social en la calle, cada vez que salía del colegio Santa Librada y se entregaba a uno de los deportes preferidos de los estudiantes a principios de la década del setenta: tirarle piedra a la policía.

En esa época en Cali aún existían los barrios y la salsa era la banda sonora oficial del barrio, de los bailes a cuadra cerrada, de los partidos de banquita, de la esquina en donde Bruno y sus amigos hacían instrumentos con tarros de galletas vacíos y tambores con vejigas de vaca que ellos mismo inflaban. Cuando su papá lo mandaba entrar porque ya era de noche y los malandros se bamboleaban con su tumbao como Pedros Navaja borrachos, se encerraba en el cuarto, ponía el radio y se fundía con ese sonido entonces nuevo y subversivo que era la salsa.

Futbolista frustrado, cantante convencido y con un estilo único, amante de los porros de Lucho Bermúdez y de los sones de Ismael Rivera, se dejó convencer por su familia de estudiar economía en Bogotá, pero al cuarto semestre se reventó y entonces, con 22 años, decide cambiar de carrera e ingresar al Teatro Libre a estudiar actuación y encontró la vocación.

Su estrellato le llegó de súbito en 1985. El director Julio César Luna buscaba el villano para su serie, Gallito Ramírez. Ya tenía al actor principal, un jovencito samario que ya cantaba canciones viejas y que se dio a conocer al lado de Amparo Grisales en la telenovela Tuyo es mi corazón. Era Carlos Vives, amigo además de Bruno y con quien iban a entrenar boxeo en la unidad deportiva del Salitre. La novela estaba basada en el cuento El Flecha, de David Sánchez Juliao pero Marta Bossio le imprimió su sello magistral y alargó el cuento a una narración de más de 100 capítulos. Carlos Vives fue quien le aconsejó a Bruno asistir al casting y lo consiguió. La novela la filmaron en Cartagena y él se convirtió en el Fercho Durango, el rival del Gallito Ramírez.

Al principio lo que más le costó fue el acento. A veces, sin quererlo, le salía como si fuera del Pacífico, más precisamente de Buenaventura. Álvaro Lemmon, el mismísimo hombre caimán, máximo exponente de la costeñeidad, se burlaba de él y le decía que parecía el propio cachaco. Poco a poco fue investigando y le fue agregando los elementos que convirtieron al Fercho en uno de los personajes más icónicos de la televisión nacional. Luego vendría su papel en Música Maestro que supo combinar con su talento para la música. Fue tal el éxito que el conjunto de la novela, llamado Los diablos del Caribe, pusieron en el top 10 de la música nacional cerca de tres éxitos y salieron de gira presentándose en matrimonios, Primeras Comuniones y hasta en Cajas de Compensación

Con esa fama decidió hacer realidad su primera obsesión, con la que creció en el colegio Santa Librada, la de ser político. Con el aval del Polo Democrático Independiente fue concejal por tres cargos consecutivos, de 1998 al 2007. Durante su paso por el concejo de Bogotá aún se recuerda el agarrón que tuvo con el entonces alcalde Enrique Peñalosa a quien señaló de malversación de fondos en el IDR y que terminó con una demanda por injuria y calumnia.

En el 2008 aspiró a la alcaldía de Cali y siguió su carrera política hasta el 2015, no sin antes ocupar el cargo de Secretario General del Polo. En el 2016 regresó a la televisión haciendo de sacerdote en la telenovela Chepe sin fortuna. Ahí tuvo que morder el polvo ya que empezó de cero e incluso le pagaban por capítulo, como si aún tuviera que pagar su derecho de piso.

Las cosas no han salido lo bien que él deseaba. Su apoyo a Gustavo Petro sigue siendo irrestricto, pero, eso sí, ya empiezan a presentarse fisuras, como la que sucedió en el escándalo con el senador Gustavo Bolívar luego de que su hijo firmara un contrato para instalar páneles solares en su hotel en Girardot y el padre de la patria decidiera no pagarle un peso. Con un video y una rabia contenida, el actor insinúa que el suicidio de su hijo Diego pudo haber estado influido por las deudas que no cumplió Bolívar. El debate apenas empieza.

-.
0
8300
Richard Aguilar, detenido por corrupción pero con monumento a su ego

Richard Aguilar, detenido por corrupción pero con monumento a su ego

El invento de Tulio Gómez que revivió a almacenes La 14

El invento de Tulio Gómez que revivió a almacenes La 14

'Lula' de cara a la reconquista de Brasil y buscando desbancar a Bolsonaro

'Lula' de cara a la reconquista de Brasil y buscando desbancar a Bolsonaro

Con Encanto llegaron las flores colombianas a Corea y a Japón

Con Encanto llegaron las flores colombianas a Corea y a Japón

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus