El conflicto fronterizo y arancelario con Ecuador y el Hondurasgate son dos intentos de la ultraderecha para impedir el triunfo de Cepeda y Quilcué

 - Dos asuntos tenebrosos para las elecciones

A escasas tres semanas de las elecciones presidenciales, se intensifica la intervención de Washington en favor de la ultraderecha. Son asuntos muy graves, que la oposición y sus medios desconocen sistemáticamente, empeñados en impedir la continuidad del progresismo.

Ambos están bien conectados con los tentáculos de Trump y con el mundo del narcotráfico y la delincuencia.

 El primero es el conflicto con Ecuador, cuyo presidente se convirtió en su principal aliado en la región. Es hoy el país más violento de Latinoamérica, por donde sale la mayor cantidad de cocaína colombiana al Pacífico. Noboa aceleró el desmantelamiento de los avances sociales de la Revolución Ciudadana y afronta ahora múltiples crisis.

Siguiendo la línea de su mentor, impuso arbitrariamente un arancel a los productos colombianos, que llegó al 100%. Esto ha generado una crisis económica y humanitaria y creciente malestar en la frontera binacional.

Se conoció que impuso esta medida después de reunirse en Quito con el expresidente Uribe. En un hecho inaudito de intervención en las elecciones, Noboa se comprometió telefónicamente con su candidata a reducirlo al 75%.

Inicialmente justificó la medida señalando una supuesta negligencia de Petro frente a la seguridad fronteriza. Pero después, sin ninguna prueba, señaló que la guerrilla ha incursionado en su territorio, impulsada por el presidente mismo.

Por su parte, Petro denunció el ingreso de fuerzas ecuatorianas y estadounidenses en territorio colombiano. Recientemente le pidió al Ejército investigar si los explosivos utilizados en el atentado en la vía Panamericana en el Cauca, con más de 20 civiles muertos, procedían de Ecuador, como mostraban los primeros indicios.

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La tensión es cada vez mayor. El expresidente Uribe, desesperado por el liderazgo de la campaña progresista en todas las encuestas, señaló que el gobernador de Nariño, partidario de Petro, era responsable del asesinato del excandidato Miguel Uribe.

Sin embargo, la situación es todavía más grave. Se sabe que quien realmente tiene vínculos con el narcotráfico y la delincuencia es Noboa.

En reciente informe del medio colombiano Revista Raya y del programa Señal investigativa, se conoció la incautación por parte de las autoridades ecuatorianas de 8 cargamentos de cocaína en contenedores de banano y cacao. Pertenecían al conglomerado de su familia, la más rica del país, y dueña de una infraestructura completa de transporte y puertos privados.

Cuatro de las incautaciones se hicieron en puertos de Guayaquil, en barcos que iban a Europa. Las restantes fueron interceptadas en puertos europeos. Existen otros documentos y grabaciones de conversaciones, que vinculan a la familia presidencial con carteles del Este de Europa.

Además, en Ecuador se acusa a Noboa y su entorno del asesinato de el excandidato presidencial Fernando Villavicencio, cuya campaña se centró en denunciar el control de los puertos ecuatorianos por dichas mafias. Pero también se conoce su infiltración en el Consejo Superior de la Judicatura.

La intensificación de sus ataques a Petro busca incidir en las elecciones colombianas. Pareciera ser un pago de favores. En 2021, en plenas elecciones ecuatorianas, el fiscal Francisco Barbosa viajó a Quito a acusar a Andrés Arauz, el candidato progresista, de recibir apoyo del ELN. Arauz, quien lideraba las encuestas, perdió, pero nunca hubo una acusación formal en su contra.

El segundo episodio escalofriante se conoce como Honduras-gate, y fue develado a comienzos de mayo. El portal Canal Red dio a conocer unos audios de un entramado criminal liderado por el expresidente Juan Orlando Hernández, quien fuera condenado por narcotráfico a 45 años de prisión por un tribunal estadounidense y después indultado por Trump, antes de las elecciones presidenciales hondureñas, en noviembre 2025.

Así, intervino abiertamente en este proceso electoral y amenazó con tomar medidas represivas si no ganaba el candidato de extrema derecha. Aparte de semejante atropello, hubo denuncias de fraude por cuenta de la empresa colombiana de conteo de votos ASD, que realizará ese mismo trabajo en Colombia.

En los audios conocidos, se escucha a Hernández hablando de un plan de la extrema derecha internacional, destinado a atentar contra gobiernos y movimientos de izquierda en Latinoamérica. “Si hay que matar a la gente para nosotros poder estar tranquilos, se va a hacer”; Si hay que regresar a la represión para controlar el país, se va a hacer. Hay que hacer todo lo que tengamos en las manos posible para no volver a soltar el poder”

Según la fuente, el expresidente, ex convicto y narcotraficante, reconoce su papel en este proyecto y admite que en su liberación intervino también Netanyahu. “El primer ministro de Israel tuvo que ver todo con mi salida”.

Pero Hernández expresa también todo su agradecimiento con Trump y se compromete a hacerle una serie de concesiones territoriales y de todo tipo en Honduras, por intermedio de su presidente.

Según la denuncia, Hernández sería el operador regional de una estrategia más amplia, dirigida a intervenir políticamente en Latinoamérica. Los primeros objetivos serían México y Colombia, con campañas diseñadas para afectar la imagen de los gobiernos. Ambos tienen elecciones importantes pronto (México en lo regional).

Se menciona allí la “creación de una estructura de la desinformación y una “unidad de periodismo digital”. “Vamos a montar un sitio de noticias latinoamericanas (…) desde EEUU, para que no nos rastreen (…) se vienen expedientes contra México, contra Colombia”, dice Hernández. Milei también aparece involucrado en el proyecto.

En los audios se habla de transformar a Honduras en un “enclave estratégico” al servicio de los intereses de Washington e Israel. Se menciona una estructura de control institucional, para manejar funcionarios y neutralizar actores que podrían frenar las operaciones. Asimismo, la utilización del aparato judicial para frenar a opositores.

Claramente, en ambos casos se trata de la decisión de la derecha fascista de impedir que el progresismo latinoamericano permanezca o regrese al poder.

Corresponde con el Escudo de las Américas de Trump, aprobado en marzo pasado en la Miami, que plantea utilizar acciones excepcionales, militarización interna, expansión de inteligencia y presión sobre los gobiernos.

Entonces, debemos redoblar esfuerzos para ganar en primera vuelta.

:https://www.youtube.com/watch?v=--33PHJsMpE

De la misma autora::La deuda histórica del mundo con Cuba

 

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Por Consuelo Ahumada

Ph.D Ciencia Política con énfasis en Estudios Latinoamericanos, New York University. Profesora Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Universidad Externado de Colombia. Miembro de número de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas, ACCE e integrante de su Mesa Directiva. Miembro de la Asociación Colombiana de Economía Crítica, ACECRI.