A los 18 años, mientras la mayoría de los jóvenes apenas intentan descifrar qué hacer con su futuro, Cristal Idárraga se enfrentó al reto más definitivo de su vida: convertirse en mamá. En ese momento entendió que para ella no habría espacio para las dudas. El único camino posible era ponerse las pilas, levantarse temprano y trabajar el doble para salir adelante.
Tres décadas después de aquel primer sacudón, esa misma determinación la llevó a convertirse en la directora de Pibank, la línea de banca del Banco Pichincha en Colombia. Sin embargo, para llegar a liderar Pibank, Cristal primero tuvo que romper varios paradigmas, desmitificar el mundo de la banca y, sobre todo, aprender a levantarse después de cada caída.
La adrenalina como motor y el enduro de la vida
Es una apasionada por las motocicletas de alto cilindraje, una afición que descubrió cerca de los 40 años y que hoy define como mucho más que un pasatiempo.

Decidió aprender a montar ingresando directamente al mundo del enduro, una disciplina donde resulta tan importante avanzar como aprender a caer. Allí entendió que el verdadero reto no consiste en evitar los golpes, sino en saber cómo levantarse, volver a encender la moto y seguir adelante.
Esa filosofía terminó convirtiéndose también en una forma de liderazgo.
En la moto, como en los negocios, no hay espacio para las distracciones. "La moto te exige total concentración y foco; te desconecta del ruido porque tu vida depende de estar presente", suele explicar.
Esa capacidad para gestionar el vértigo y mantenerse enfocada fue la que le permitió construir una sólida trayectoria de más de dos décadas en el mundo de la publicidad, el mercadeo y las comunicaciones. Un recorrido que terminó llamando la atención de Banco Pichincha, que la incorporó hace cuatro años para liderar la estrategia de marca de la organización.
El mito del banquero y el "sacudón" de los once meses
Su llegada a la dirección de Pibank ocurrió mucho más rápido de lo que imaginaba. Llevaba apenas once meses como directora de marketing del banco cuando recibió una propuesta por parte de la VP de Neocios, hoy VP Ejecutiva, liderada por Ángela Durán para asumir el liderazgo de Pibank, la banca directa de Banco Pichincha.

La propuesta la retó. Incluso ella misma se hizo una pregunta que muchos podrían formularse: ¿cómo alguien proveniente del marketing y las comunicaciones puede terminar dirigiendo a Pibank como una vertical del negocio? La respuesta llegó con el tiempo.
"Uno tiene preconcebido que ser banquero requiere una estructura técnica inamovible, pero lo técnico se aprende. Lo verdaderamente difícil son las habilidades que desarrollas como líder para engranar equipos donde la gente sabe más que tú", reflexiona.
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Con esa visión, Cristal ha contribuido a impulsar la transformación digital de Pibank en Colombia, ayudando a cambiar la manera en que muchos usuarios perciben conceptos como ahorro, confianza y banca digital.
Para ella, el crecimiento siempre está relacionado con la capacidad de incomodarse. Fiel a los principios de esfuerzo, responsabilidad, coherencia y trascendencia, entendió que las mayores oportunidades aparecen precisamente cuando se abandona la zona de confort.
El diván corporativo y la vuelta a la manzana
Sin embargo, el camino dista mucho de haber sido una sucesión perfecta de éxitos. Cristal habla con una honestidad poco habitual en los altos cargos ejecutivos sobre los momentos en los que ha sentido ganas de desistir, aunque nunca ha sucumbido a esos pensamientos, pues para ella la meta es seguir. Reconoce que la presión de liderar equipos, gestionar procesos tecnológicos y responder a grandes expectativas la ha llevado, en más de una ocasión, a enfrentarse al síndrome del impostor.
En una industria que históricamente ha exigido a las mujeres dividirse entre la ejecutiva de alto rendimiento y la madre de familia, ella rechaza esa separación. "El día es uno solo y la jornada es una sola; uno no se divide en pedazos", asegura.
Por eso, cuando las dudas aparecen o los problemas parecen más grandes de lo que realmente son, aplica una estrategia sencilla que también comparte con sus equipos: darse una vuelta a la manzana.
La idea es detenerse por un momento, tomar distancia, respirar y analizar las cosas con una perspectiva diferente. Para Cristal, muchas de las crisis que parecen imposibles de resolver terminan encontrando salida cuando se baja la velocidad y se recupera la claridad mental.
Ejecutar con planificación
Con estudios de alta dirección en MIT en su hoja de vida y la satisfacción de ver a su hija convertida en una mujer independiente de 30 años, Cristal Idárraga sigue acelerando, aunque ahora con la experiencia que solo dan los años.
Su principal consejo para nuevos líderes y emprendedores es sencillo, pero contundente: el esfuerzo sin dirección termina convirtiéndose en ruido. Las ideas solo generan resultados cuando están acompañadas por una planificación rigurosa y una ejecución disciplinada.
Su paso por Entre Líderes deja una conclusión clara. La banca del futuro no necesita ejecutivos inalcanzables escondidos detrás de una oficina, sino líderes capaces de reconocer sus errores, escuchar a sus equipos y mantener la serenidad cuando las circunstancias se complican.
Al final, tanto en el enduro como en los negocios, el verdadero éxito no está en evitar las caídas, sino en desarrollar la capacidad de levantarse una vez más y seguir avanzando.
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