Cadena perpetua, ¿empatía o venganza?

"La forma como se articulan enmascara a la venganza contra el ofensor con el brillo de la empatía con la víctima; lo que hace difícil diferenciarlas"

Por: David Fernando Cruz Gutierrez
junio 09, 2020
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Cadena perpetua, ¿empatía o venganza?
Foto: Pixabay

La empatía y la venganza en apariencia resultan contradictorias. Sentir empatía implica hacer un esfuerzo por comprender al otro. El adagio popular utiliza la de metáfora de ponerse en los zapatos ajenos para ilustrar ese ejercicio de comprensión. También requiere de imaginación porque implica cambiar nuestro mundo por el de los otros, aún si estamos en condiciones completamente diferentes y a través de esta trasposición, entender y sentir. La venganza, por su lado, aparece como lo contrario; no hay razón ni comprensión sino fuerza aplicada. Se dice que la venganza enceguece porque no permite ver más allá; o mejor porque encarna el deseo del daño que niega siempre la posibilidad de la comprensión.

Sin embargo, esta es una contradicción aparente pues hay un asunto en que terminan articulándose y actuando de forma conjunta: la cadena perpetua. La forma como se articulan enmascara a la venganza contra el ofensor con el brillo de la empatía con la víctima; lo que hace difícil diferenciarlas. Necesitamos de la empatía con las víctimas, pero no podemos promover la venganza como solución a los problemas sociales.

Esta semana se discutió en el Senado de la República una reforma a la Constitución que tiene como objetivo habilitar la cadena perpetua contra agresores sexuales de menores. A pesar de la contundente respuesta de la academia y de defensores de derechos humanos que resaltaron las dificultades técnicas y jurídicas de esta propuesta, la posibilidad de sea aprobada se mantiene. En gran medida porque está impulsada por un uso poco ético de la empatía. O es que acaso quien no quisiera ver en la cárcel al agresor de su hijo o hija hasta que su carne pierda consistencia y su corazón pare de latir. Así, se asume fácilmente que si nos pusiéramos en los zapatos de las víctimas aceptaríamos sin dudarlo que es necesario encerrar hasta su último día a quienes agreden sexualmente a menores. Apoyar la cadena perpetua, en consecuencia, se traduce en empatía por las víctimas de uno de los hechos más flagelantes y recoger sus peticiones. Incluso adopta la forma de una intuición moral: quien hace algo monstruoso, algo monstruoso debe pagar.

Sentir y comprender la situación de otros, que es el ejercicio básico de la empatía, no implica que debamos atender siempre a las peticiones de venganza que puedan existir en la sociedad. De hecho, muchas veces la empatía nos permite emular el sentimiento ajeno para entender los motivos de sus actos, sin que esto suponga su justificación. En este caso, la empatía está en entender el dolor que genera una agresión sexual y la forma como transforma el mundo de un menor. Ponernos en sus zapatos nos permite comprender sus pulsiones y el intenso llamado a la justicia, e incluso en muchos casos a la venganza.

Más no actuar movidos por esta. Apoyar la cadena perpetua supone tomar la venganza como propia, pero encubrirá con el brillo de la empatía. No la hace una medida justa por el hecho de que este impulsada por el deseo de imprimir el daño más intenso a quien causó la agresión más grave. Ahí la empatía se disuelve y prima la venganza.

Hay que profundizar en la ética de la empatía. Asumir la intensidad del daño, comprenderlo e incluso atrevernos a sentirlo sin que se convierta en el fundamento de nuestros actos. Ser empáticos no nos debe llevar al camino fácil de las venganzas punitivas. Nos debe motivar para buscar las soluciones más eficaces para prevenir estos daños; lo que excluye a la cadena perpetua. Apoyarla, aun ante actos tan reprochables como la agresión sexual no demuestra empatía sino sed de venganza

-.
0
302
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
VIDEO: Las reinas y el Ñeñe Hernández

VIDEO: Las reinas y el Ñeñe Hernández

Nota Ciudadana
¿Gobernador campesino sorprende en Caquetá?

¿Gobernador campesino sorprende en Caquetá?

Revolcón en entidad que maneja recursos de las 4G

Revolcón en entidad que maneja recursos de las 4G

Nota Ciudadana
El COVID-19 y el retorno a lo básico

El COVID-19 y el retorno a lo básico