Uribe: ¿delincuente o mártir?
El auto contra Uribe no nació solo en el mundo, es el último paso de un proceso contra la derecha, a favor de esa combinación macabra entre corrupción y comunismo…
El auto contra Uribe no nació solo en el mundo, es el último paso de un proceso contra la derecha, a favor de esa combinación macabra entre corrupción y comunismo…
Par de brochazos, rudimentarios, de motricidad política bastante gruesa que retratan una parte de la cultura política colombiana: aniquilar al otro, desbaratarlo, desaparecerlo
“Desde 2014 he sido columnista de este portal, en el que he tenido la oportunidad de compartir mis opiniones y análisis sobre temas económicos…”
No polaricen, han dicho hasta el cansancio los medios, pero diariamente polarizan en su favor, como es evidente en la actual defensa frenética y fanática de Álvaro Uribe
Las izquierdas, el Centro Democrático, el presidente Duque, toda la política se contagió de una enfermedad que puede llegar a ser terminal para una democracia: la incoherencia
Permanecemos anclados en pequeñas discusiones, ajenos a la integración que sería la única manera de ser algo de peso en un mundo que tenderá a aislarse regionalmente
Solo bastará esperar un poco para que llegue otro monstruo en su reemplazo
Mire, padre, que si me muero sin confesarme es culpa suya y que tal que me vaya para “el otro lado”