En manos de las Farc
Inspiradas por los Castro, por Chávez y por los demonios de la izquierda impenitente, las Farc empezaron a ponerle condiciones, a llenarlo de exigencias. Santos les entregó todo
Inspiradas por los Castro, por Chávez y por los demonios de la izquierda impenitente, las Farc empezaron a ponerle condiciones, a llenarlo de exigencias. Santos les entregó todo
Era el día del acuerdo final, del triunfo de la retórica pacificadora, y tampoco. Pura paja, como decimos en Colombia
Encartado es el que está metido en la grande, como Santos que no sabe cómo arreglar los entuertos de su paz
Plebiscito o guerra. Y guerra en las ciudades que es más demoledora. Ustedes escojan.
El Gobierno no tiene instinto de conservación o aún mejor, no existe. Como se nota en todo.
¿Quién me gobernará en adelante, después de que yo, ingenuo o pendejo, diga que sí quiero la paz?
“Me niego a arrodillarme”, es un libro imposible de enmarcar, imposible de repetir. Es un libro único.
Los Acuerdos de La Habana se incrustan en nuestra Carta, por siempre y para siempre. ¡Qué nadie se atreva a tocarlos! Juanpa se ha metido a jugar con candela