El día que dijimos no
La apuesta de la paz debió iniciar con una idea suprema, no con un acuerdo entre dos partes
La apuesta de la paz debió iniciar con una idea suprema, no con un acuerdo entre dos partes
En Colombia, el horror, la miseria y el absurdo han sido pactados por unos pocos
Fallamos como sociedad a pesar de tener todo -o casi todo- a nuestro favor
La amenaza de la violencia llega a los jóvenes mucho antes de matarlos
Solo bastará esperar un poco para que llegue otro monstruo en su reemplazo
El error consiste en prestarle más atención a los criminales que a quienes condonan sus actos y perdonan su corrupción con votos
Parece ser que la más reciente estrategia del vivo es disfrazarse de bobo
Ojalá que, con el tiempo, no nos arrepintamos por el daño que le estamos causando a los ancianos al confinarlos y quitarles sus vidas de a poco