"Ajá ¿y el cucayo?". La magia del Caribe en sus pequeños detalles...

Frases como 'pilas me dejan cucayo', 'el cucayo es mío', 'quiero cucayo', entre otras, amenizan bacanamente un encuentro familiar a las doce del día...

Por: Claudia Sumoza Alfaro
mayo 13, 2022
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2orillas.
Foto: Pixabay

La presencia del Caribe se vive hasta en los detalles más sencillos que casi siempre resultan ser bastante pequeños. Uno de ellos es muy particular y suele acompañarnos a la mesa al mediodía: comer la encostradura.

Posiblemente, al escuchar tal término, muchos no identifiquen qué podría ser, pero, al mencionar sinónimos del mismo tales como 'pegado', 'raspado' o 'cucayo', lo más seguro es que más de uno puede dar fe de su indescriptible sabrosura.

Siendo más explícitos, comer la encostradura es  ingestar con agrado los granos de arroz que después de su preparación, se adhieren a las paredes del caldero y que adquieren tonalidad oscura y dureza en superficie.

De modo que, para fines de seguimiento, optaremos por utilizar el apelativo 'cucayo', el cual, proviene de 'Kokau' en lengua quechua.

Asimismo, comer cucayo representa per se ese infaltable placer durante y post comida, ya que es espléndido. Su textura, forma, color, sabor y crocancia, se ajustan bien con cualquier acompañamiento que justamente se convierte en parte de la merienda de la tarde.

Aunque ojo, no todo mundo sabe dejar (técnicamente hacer) cucayo para raspar. La clave de su creación está en saber elegir el caldero así cómo medir la mecha del fogón, porque se trata de un axioma impecable de ni poco ni mucho.

Esto incluye también la cantidad de manteca y de sal. Si no se posee la pericia del calibre, el cucayo no sale rico. Y en caso que la fórmula si resulte favorable, echar la hablada en terraza, patio, bajo el palo o en hamaca 'guindá', tomando tinto en posillo con cucayo, comer queso rayado con cucayo, combinar suero con cucayo o terminar de completar satisfacción (o llenura) de almuerzo con cucayo- entre una o dos cucharas aproximadamente- cierra con broche de oro este vital momento de los individuos.

El clímax que lograr sentirse es sencillamente invaluable, causado principalmente, por la trituradora automática bucal que puede oírse con ojos cerrados mientras se dirige otra tanda de este producto con cuchara de metal en mano.

De igual forma, para los que se evitan este ejercicio 'azarao' en casa, en famosos restaurantes puede degustarse con total refinación, gracias a recetas gorumet de cristalización de ajo que ayudan a aumentar volumen de 'pegao' en platos que incluyen el arroz como ingrediente primario.

Por otro lado, cabe mencionar que este singular resultado de arroz quemadito, puede incluso ocasionar desde armonías entrañables hasta meros conflictos fugaces,  si los comensales tienen conocimiento pleno de su contenido, que de por sí mismo, es escaso.

He allí su 'gracia'. Por tanto, frases  tales como '¿Ajá y el cucayo?', 'pilas me dejan cucayo', 'el cucayo es mío', 'quiero cucayo', entre otras, amenizan bacanamente un encuentro familiar a las doce del día.

Por último, independientemente de dónde prefiera consumirse este manjar, sea en casa, sea por fuera, cualquier cuento sabroso, charada y alegría es mejor asimilada con cucayo, gracias a su facultad simple tripartita de teoría y práctica de hacer, raspar y comer, tal como lo he hecho en este instante después de terminar este texto.

-.
0
500
Los 5 prisioneros que Biden le quitó a Maduro... y va por más

Los 5 prisioneros que Biden le quitó a Maduro... y va por más

Mientras unos lo odian, otros lo siguen amando: esto piensan los bogotanos del despilfarro de Petro

Mientras unos lo odian, otros lo siguen amando: esto piensan los bogotanos del despilfarro de Petro

Los engaños que terminaron en el secuestro y asesinato de la nieta del fundador de la U. de Los Andes

Los engaños que terminaron en el secuestro y asesinato de la nieta del fundador de la U. de Los Andes

El pasado del hombre que Petro nombró su Comisionado de Paz

El pasado del hombre que Petro nombró su Comisionado de Paz

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus