Rodeado de dirigentes de peso y figuras influyentes del fútbol mundial, Ramón Jesurun presentó hace apenas dos meses el nuevo hotel de la Selección Colombia. La escena no fue casual: más que una inauguración, fue la demostración del poder que ha construido el barranquillero a lo largo de décadas. Su carrera, marcada por relaciones estratégicas y movimientos precisos, lo llevó a convertirse en una de las figuras más influyentes del fútbol colombiano y, hoy por hoy, en miembro del Consejo de la FIFA. Un lugar desde el que puede invitar, sin mayores complicaciones, a los máximos dirigentes del balompié mundial, como el presidente de la FIFA o de la Conmebol, quienes no dudan en atender su llamado.

Ese mismo respaldo lo tiene en la política. Nombres como el de Alejandro Char, actual alcalde de Barranquilla, han mostrado cercanía con Jesurun, una relación que no es nueva y que, de hecho, fue clave en su ascenso. Tras formarse como administrador en la Universidad del Norte, el barranquillero llegó a la Corporación Financiera de Transporte de Barranquilla, donde empezó a tejer una red de contactos que resultaría determinante. Allí coincidió con figuras como los senadores Pedro Martín Leyes y Próspero ‘Pipo’ Carbonell, quienes facilitaron su entrada a círculos de poder.
Ese fue el puente hacia uno de los apellidos más influyentes de la región Caribe: los Char. Gracias a esas conexiones, Jesurun se acercó a Fuad Char, quien en los años 80 buscaba consolidar al Junior de Barranquilla como protagonista del fútbol colombiano. Fue durante el periodo de Char como gobernador del Atlántico (1984-1987) cuando Jesurun dio su primer paso en el mundo del deporte, vinculándose al club. Paralelamente, también ocupó cargos públicos como la gerencia de la Lotería del Atlántico, en una posición que, según diversas versiones, llegó de la mano del propio Char.

Ese vínculo no solo se mantuvo, sino que se fortaleció. Jesurun pasó a integrar la junta directiva del Junior y posteriormente asumió su presidencia por cerca de un año, hasta 1997. Luego de esa etapa, continuó ampliando su influencia en distintos escenarios, incluso presidiendo el comité encargado de elegir a la reina del Atlántico en el Reinado Nacional de Belleza. Un movimiento que, aunque distante del fútbol, le permitió seguir consolidando relaciones y visibilidad en la región.

El verdadero salto llegó en 2006, cuando asumió la presidencia de la Dimayor. Desde allí empezó a posicionarse como un dirigente de peso en el fútbol colombiano, al tiempo que ganaba espacio en escenarios internacionales. No en vano, también ocupó la primera vicepresidencia de la Confederación Sudamericana de Fútbol y la segunda vicepresidencia del Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Colombiano.
La entrada de Ramón Jesurun a la presidencia de la Federación Colombiana de Fútbol
Su llegada a la cúpula del fútbol colombiano coincidió con uno de los momentos más importantes de la Selección Colombia. Junto a Luis Bedoya, fue uno de los responsables de la contratación de Néstor Pékerman en enero de 2012, una decisión que marcaría el resurgir del equipo nacional.

Sin embargo, el gran punto de inflexión en su carrera llegó en 2015, cuando estalló el escándalo del ‘Fifagate’. La salida de Bedoya abrió la puerta para que Jesurun asumiera la presidencia de la Federación Colombiana de Fútbol, consolidando así su poder dentro del deporte.
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Su gestión no ha estado exenta de polémicas. Uno de los episodios más recordados ocurrió durante el Mundial de Rusia 2018, cuando fue señalado por su presunta participación en el escándalo de reventa de boletas. El caso derivó en una millonaria sanción impuesta por la Superintendencia de Industria y Comercio. A pesar de ello, el dirigente logró mantenerse en el cargo, respaldado por varios sectores del fútbol colombiano que defendieron su inocencia.
Ese respaldo fue clave. Su relación con los clubes y su capacidad para mantener equilibrios dentro de la dirigencia le permitieron sortear la crisis y, al mismo tiempo, seguir escalando en el ámbito internacional. Desde 2017, Jesurun es representante de la Conmebol ante el Consejo de la FIFA, cargo en el que fue reelegido por tercera vez el 10 de abril de 2025.
La llegada del barranquillero al equipo de la FIFA
Con su presencia en la FIFA, Jesurun no sólo consolidó su influencia personal, sino que también posicionó a Colombia en escenarios donde antes tenía poca incidencia. Su cercanía con Gianni Infantino, presidente del organismo desde 2016, ha sido evidente en distintos eventos y decisiones, reforzando su papel como uno de los hombres fuertes del continente.

Bajo su liderazgo, la Federación ha fortalecido sus ingresos por patrocinio y derechos de televisión, al tiempo que ha incrementado la presencia del país en instancias internacionales. En lo deportivo, la Selección Colombia logró clasificarse a dos Copas del Mundo y se ha dado un impulso significativo al fútbol femenino, tanto a nivel de clubes como de selecciones.
Hoy, como miembro del Consejo de la FIFA, Jesurun participa en la toma de decisiones más importantes del fútbol mundial. Un escenario que parecía lejano para aquel administrador que inició su carrera en Barranquilla, lejos de los estadios y los reflectores.
Su historia es la de un dirigente que entendió el poder de las relaciones y supo moverse con habilidad entre la política, el deporte y los negocios. Una mezcla que lo convirtió en una de las figuras más determinantes del fútbol
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