No todo el mundo se puede dar el lujo de armar maletas rumbo a la playa o comprar tiquetes de última hora en Semana Santa. Pero en Bogotá, quedarse tampoco significa resignarse al plan de siempre. A menos de dos horas de la capital hay rutas que sin mucho presupuesto permiten cambiar de ambiente, bajar el ritmo y vivir estos días con menos estrés.
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1. Parque Natural Chingaza
Para quienes solo quieren un poco de tranquilidad, la naturaleza sigue siendo la mejor opción. El Parque Natural Chingaza es de esos lugares donde el paisaje es el protagonista. Frailejones, neblina y caminatas largas hacen que ir allí sea más que un paseo, pues es una pausa para desconectar. Allí se pueden recorrer senderos hacia lagunas como Siecha o Chingaza, hacer observación de aves y fauna andina, practicar fotografía de paisaje y, con reserva previa, incluso acampar en zonas autorizadas. El precio de ingreso por persona es de 20 mil pesos aproximadamente. Con planificación y una salida de día, el costo sigue siendo bajo.

2. Parque Natural Chicaque
@seryyogaconval Primero que todo Chicaque tiene un bosque de niebla increibleee 🙌🏽❤️ segundo que todo jaja ¿te gustaría que hiciéramos un grupo para ir a caminar? 😏 #colombia #chicaque #cundinamarca #senderismo #parati ♬ BAD BUNNY INSTRUMENTAL - BastaCrafTTTTTT
Muy cerca, el Parque Natural Chicaque ofrece un bosque de niebla entre montañas. La entrada al parque tiene un valor entre 25 mil y 29 mil pesos por persona. El plan consiste en caminar sin prisa, escuchar el monte y desconectarse del ruido de la ciudad. Además de los senderos, que suman más de 18 km para distintos niveles de caminata, hay opciones de avistamiento de aves, zonas de picnic, cabañas y actividades de aventura como tirolesa y arborismo.
3. Embalse de Neusa

Si busca algo más flexible, incluso con opción de camping, el Embalse del Neusa combina agua, aire fresco y suficiente espacio para pasar el día sin complicaciones. Con una extensión de 3.700 hectáreas de bosque andino y 900 de embalse, la laguna ofrece planes para conectarse con la naturaleza. Allí se pueden practicar senderismo, ciclismo de montaña, pesca deportiva y deportes acuáticos. Algunos visitantes llevan comida para picnic, otros se quedan a dormir en zonas habilitadas o cabañas básicas; todo depende de la organización del viaje.
4. La Laguna de Guatavita
No todo es monte. La Laguna de Guatavita, ubicada en el municipio de Sesquilé, a 40 minutos aproximadamente de Guatavita, reúne historia, caminata y paisaje. El recorrido es corto y económico, y el pueblo cercano permite acceder a comida local sin que el presupuesto se vea afectado. La laguna también es ideal para fotografía, observación del paisaje y caminatas guiadas, mientras se aprende sobre las leyendas muiscas que la rodean.
@alexandra_traveler Precios: 💰Nacionales: $19,500 COP 💰Extranjeros: $28,000 COP 💰Estudiantes: $9,500 COP ¿Ya conoces la laguna de Guatavita? 📌GUARDA este video para tener la información ##lagunadeguatavita #sesquile #cundinamarca #leyendadeldorado ♬ original sound - Alexandra
5. Villa de Leyva
Un poco más lejos, pero aún dentro del alcance, está Villa de Leyva. Sus calles empedradas, la plaza enorme y el ambiente tranquilo lo convierten en un destino clásico que funciona incluso para viajes con presupuesto ajustado. Además de recorrer el casco histórico, se pueden visitar museos, talleres de artesanías, cafés y sitios naturales cercanos,como formaciones rocosas y parques temáticos, para complementar la experiencia.

6. La Vega y Melgar
Para quienes prefieren calor y agua, La Vega y Melgar son opciones seguras. En La Vega, además de disfrutar del clima cálido, se puede hacer senderismo, caminatas ecológicas, ciclismo de montaña y picnics junto a ríos y lagunas. Melgar, por su parte, es conocido como la “ciudad de las piscinas” y ofrece balnearios y parques acuáticos, lo que lo convierte en una alternativa divertida para pocos días sin gastar demasiado. En definitiva, Semana Santa no tiene que significar grandes gastos. Basta con salir un par de horas de Bogotá para descubrir que el descanso también puede ser cercano, simple y accesible.

En definitiva, Semana Santa no tiene que significar grandes gastos. Basta con salir un par de horas de Bogotá para descubrir que el descanso también puede ser cercano, simple y accesible.
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