Tras cuatro décadas de ausencia directa en el negocio de generación de energía, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, ha impulsado un acuerdo para que Empresas Municipales de Cali (Emcali) adquiera el 100 % de la Central Hidroeléctrica La Salvajina, propiedad de Celsia (filial de energía del Grupo Argos). La transacción se estructurará mediante un intercambio por el 18,06 % de las acciones que Emcali posee en Celsia, por lo que la operación se proyecta con cero endeudamiento y sin desembolso de efectivo para la capital del Valle del Cauca.
Antes de su salida del segmento de generación en 1986, Emcali participaba en activos estratégicos regionales como la Central Hidroeléctrica del Calima (inaugurada en los años 60) y en diversas plantas heredadas de la antigua Compañía Colombiana de Electricidad.
Con la posterior creación de la Empresa de Energía del Pacífico S.A. (EPSA) en 1986 para rescatar el sector eléctrico en el suroccidente del país, Emcali no vendió sus plantas a cambio de dinero en efectivo, sino que entregó toda su infraestructura de generación física a cambio de un paquete accionario.
A finales de los años 90, cuando el Gobierno Nacional privatizó la EPSA vendiendo la mayoría de la empresa a inversionistas extranjeros, Emcali decidió conservar intacto su paquete de acciones minoritarias para recibir dividendos y mantener un pie dentro del negocio regional de energía, aunque sin control político ni capacidad de decisión sobre las plantas energéticas.
Acciones guardadas durante 40 años
Tras la adquisición de la mayoría de EPSA en 2009 por parte de Colinversiones (actual Celsia), la participación de Emcali se mantuvo en la filial regional. Hoy, gracias a haber guardado esas acciones durante 40 años, la ciudad cuenta con un respaldo financiero, valorado en cerca de $2 billones de pesos para el intercambiarlo "mano a mano" con Celsia por la propiedad total de la Central Hidroeléctrica La Salvajina, ubicada en norte del departamento del Cauca.
El embalse La Salvajina, que recibe este nombre por el cañón de la Salvajina, un estrecho paso natural, cuya construcción entre los años 1980 y 1985 fue considerada una “salvajada” de ingeniería y de desplazamiento de las comunidades locales. Su producción representa cerca del 1,6 % de la capacidad instalada del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y equivale aproximadamente al 30 % de la demanda eléctrica de Cali, lo que permitirá mitigar la volatilidad de precios en el mercado mayorista de energía.
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La represa de 31 kilómetros de longitud y una capacidad de almacenamiento de 960 millones de metros cúbicos de agua, cumple adicionalmente una función ambiental clave al regular el caudal del río Cauca, previniendo inundaciones en las zonas planas del Valle del Cauca y asegurando el suministro de agua potable para Cali y sus zonas aledañas.
La materialización del negocio está sujeta a valoraciones independientes de los activos, a los trámites correspondientes ante el Concejo de Cali y al cumplimiento de la Ley 226 de 1995 para la enajenación de activos estatales. Con la radicación del proyecto de acuerdo en el Concejo Distrital realizada en octubre de 2026, las partes prevén concretar el cierre de la transacción durante el primer semestre de 2027.
Por su parte, el CEO de Celsia, Ricardo Sierra, confirmó la aceptación de la oferta inicial para avanzar en las negociaciones, destacando que el ingreso de las acciones de Emcali como contraprestación incrementará la participación de los actuales accionistas en la compañía, y en consecuencia, en sus resultados, flujo de caja y dividendos.
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