La Unidad Deportiva El Salitre lleva 17 años esperando unas obras que parecen jugarle una carrera al tiempo. Desde 2009, el proyecto ha pasado por contratos, diseños, incumplimientos y obras abandonadas. Más de $61.000 millones después, los coliseos menores siguen sin estar disponibles para los deportistas de 11 disciplinas, que han tenido que buscar otros escenarios para entrenar y mantener vivos sus procesos deportivos.
Ahora, la historia vuelve a abrirse con nuevas preguntas. La Personería de Bogotá encontró presuntas irregularidades en contratos de 2023 y 2025 y busca establecer responsabilidades, mientras el IDRD ajusta los estudios y diseños para unas obras que comenzarían a finales de 2026. La apuesta es reconstruir los coliseos para recibir a deportistas de 20 disciplinas convencionales y 11 paralímpicas. Después de 17 años, El Salitre vuelve a tener una fecha en el horizonte: la pregunta es si esta vez la obra llegará hasta el final.

También puede leer: La gerente del Acueducto de Bogotá dio un paso para reutilizar las aguas residuales en la industria y construcción
Una larga lista de contratos con irregularidades: la historia de la UDS
Tras recibir inversiones por más de $61.000 millones, las obras de la Unidad Deportiva el Salitre de Bogotá no han iniciado. Sin embargo, está vigente un contrato por la suma de $46.000 millones para poder finalizar las obras. Desde 2018, los escenarios deportivos de la UDS no han podido ser utilizados por los deportistas capitalinos vinculados por medio del Instituto Distrital de Recreación.
En una investigación realizada recientemente por la personería de Bogotá, en cabeza de Andrés Castro Franco, se encontraron presuntas irregularidades en algunos contratos como el de obra pública número 3113 de 2023, suscrito en la pasada administración de la exalcaldesa Claudia López, al igual que el contrato de interventoría número 3164 de 2023 y otro más suscrito en 2025 por el IDRD para disminuir la vulnerabilidad sísmica de la Unidad Deportiva.
Entre los hallazgos del organismo de control se encuentran la mala estructuración de los documentos de la fase contractual: no cuentan con ningún tipo de soporte técnico. Ante tal situación, el objetivo del personero Andrés Castro es establecer responsables en el fracaso de la ejecución de las obras. De ese modo, espera evitar la pérdida de millonarios recursos públicos.

También le puede interesar: Cuatro concejales le salvaron a Galán el impuesto al alumbrado en Bogotá, que 6 alcaldes no lograron
Primeros capítulos de la odisea contractual de un escenario que aún no es realidad
La odisea contractual comenzó en 2009 durante la administración del exalcalde Samuel Moreno Rojas. En ese entonces, se firmó un contrato para la realización de los estudios y diseños de la remodelación de la Unidad Deportiva el Salitre por la suma de $370 millones. Cuatro años después, en 2013, la alcaldía de Gustavo Petro invirtió la suma de $30 millones para la actualización de dichos estudios. El año anterior, en marzo de 2012, fue suspendida el acta de inicio para la construcción de la primera etapa del campo de squash dentro de la Unidad Deportiva.
El primer contrato para la ejecución de las obras de remodelación se realizó por parte del IDRD durante la administración del exalcalde Enrique Peñalosa. En esa época, el director de la entidad era el hoy director del IDU, Orlando Molano. El contrato fue adjudicado a la Unión Temporal San Antonio número 2937 de 2017 por la suma de $12.000 millones y con un plazo de ejecución de 10 meses para la realización de un reforzamiento estructural y remodelación de la unidad.
En diciembre de 2022, en la Alcaldía de Claudia López, siendo directora del IDRD Blanca Durán, fue declarado el incumplimiento del contrato 2937 firmado en 2017. Las obras quedaron inconclusas y abandonadas con una ejecución de 38%. Sin embargo, el IDRD hizo efectiva las pólizas por medio de la aseguradora La Equidad y pudo recuperar $4.300 millones.
La Unión Temporal San Antonio estaba integrada por las empresas Ingeniería Construcciones, Equipos Incoe S.A.S, Constructora ACF S.A.S y Construcciones Maja S.A.S. Los problemas continuaron. En 2021, por medio del IDRD, la administración de Claudia López firmó, el 11 de octubre de 2021, el contrato número 2638 con la empresa Consultoría y Construcciones Civiles S.A por un valor de $857.131.850 millones. La empresa consultora hizo un análisis y un estudio sobre la estructura de la Unidad Deportiva y encontró que los trabajos de reforzamiento no eran adecuados. Por lo tanto, recomendó la demolición total de la edificación y su reconstrucción.

También puede leer: La empresa que administrará los negocios del bajo puente de la Autonorte con calle 150
Boxeo, tenis de mesa, ajedrez, esgrima, fútbol sala, judo, karate siguen esperando
Dos años después, la historia de errores tuvo un nuevo capítulo. En octubre de 2023, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), adjudicó el contrato número 3113 al Consorcio Centro Deportivo 011 por la suma de $43.951.576.181 para la renovación de los coliseos menores de la Unidad y otras obras complementarias. De la totalidad de dichos recursos, $42.077.991.801 se destinaron a la ejecución de las obras exclusivamente. El dinero restante fue destinado a nuevos estudios y diseños.
Ante lo ocurrido con la remodelación del complejo deportivo, la Contraloría de Bogotá en ese momento en cabeza de Julián Mauricio Ruiz, el 31 de agosto de 2023, abrió un proceso de responsabilidad fiscal por el abandonó de las obras y las irregularidades cometidas. Además, la entidad dijo que hubo un detrimento patrimonial por $5.700 millones, lo que resultó configurando un hallazgo fiscal por $8.775 millones ligados al contrato de reforzamiento que se realizó en 2017.
El contrato 1331 de 2023 sigue vigente y contempla demoler los actuales coliseos menores de la Unidad Deportiva El Salitre para construirlos nuevamente, esta vez bajo las normas técnicas requeridas. Hasta ahora, el IDRD solo ha desembolsado $833.842.190, correspondientes al 50 % del valor destinado a estudios y diseños; el resto permanece en caja porque las obras no han comenzado, según explicó el director del IDRD, Daniel García. Actualmente se realizan ajustes a los diseños definitivos.

La nueva fecha prevista para el inicio de las obras es finales de 2026. Los coliseos atenderán 20 disciplinas convencionales y 11 paralímpicas, entre ellas boxeo, tenis de mesa, ajedrez, esgrima, voleibol, baloncesto, fútbol sala, judo, karate, lucha libre, taekwondo y gimnasia. Durante la administración de Carlos Fernando Galán se han realizado revisiones técnicas y geotécnicas y, tras una revisión exhaustiva, el IDRD encontró inconsistencias técnicas y presupuestales en los estudios. Entre mayo y septiembre de 2026 se realizaron 20 mesas de trabajo con los contratistas para revisar los diseños y hacer los ajustes necesarios antes de iniciar las obras.
También puede leer: Cómo pequeños operadores desplazaron a gigantes del turismo como Aviatur y Decameron de los Parques Nacionales
Anuncios.


