Mostraban su poder en redes y era una pareja que parecía intocable, pero sus excesos se les volvieron una trampa mortal que las autoridades supieron aprovechar

 - Ella era 'La Bebecita', quien con 24 años manejaba plata, armas y cayó con su novio 'Bendito Menor'

Rosa Angélica Tarazona y Naín Andrés Pérez Toncel dormían en la sala de una casa del barrio Los Olivos, en Riohacha, cuando la noche del jueves se convirtió en la madrugada que terminó con sus vidas. La vivienda, ubicada a pocas cuadras del aeropuerto Almirante Padilla, pertenecía a la madre de Pérez Toncel. Hacia las once y media de la noche, unidades de la Sijín, del Grupo de Operaciones Especiales y una comisión de la Dijín desplazada desde Bogotá cercaron el sector. El operativo, bautizado por las autoridades como Centinela de la Patria, se extendió durante varias horas antes de que los uniformados lograran entrar al inmueble. Adentro encontraron a la pareja junto a dos hombres que cumplían funciones de escoltas. Los cuatro murieron esa madrugada de viernes 4 de septiembre.

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Pérez Toncel, de 26 años, era conocido en los círculos de inteligencia como Bendito Menor o simplemente Naín. Encabezaba el frente Javier Cáceres de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, la organización que hasta hace poco operaba bajo el nombre de Los Pachenca y que las autoridades vinculan con narcotráfico, extorsión, homicidios selectivos y lavado de activos en La Guajira, Magdalena y Cesar. Por información que condujera a su captura se había ofrecido una recompensa de mil millones de pesos. El presidente Abelardo de la Espriella confirmó la muerte del cabecilla desde el Batallón Cartagena, en Riohacha, horas después de conocerse el resultado del operativo, y señaló que el Estado seguirá golpeando a quienes narcotrafican y extorsionan en la región.

Tarazona, conocida como La Bebecita o La Bebesita, no llegó a esa casa como una acompañante ocasional. Según fuentes de inteligencia citadas por distintos medios, cumplía tareas concretas dentro de la estructura: administraba recursos, coordinaba pagos a integrantes armados y a redes urbanas que operaban sobre la Troncal del Caribe, y participaba en la gestión de la nómina de la organización. Las autoridades también la señalaban por su papel en el reclutamiento de jóvenes y por su intervención en la adquisición y el transporte de armamento y explosivos hacia zonas de influencia del grupo en Magdalena y La Guajira, material que en ocasiones se movilizaba de manera encubierta en vehículos particulares hasta los corredores usados por la organización. Parte de los recursos que manejaba provenían de las extorsiones cobradas en varios municipios guajiros. Esa posición le permitía conocer movimientos internos, necesidades logísticas y puntos de operación que pocos miembros de la estructura tenían la confianza para manejar.

 - Ella era 'La Bebecita', quien con 24 años manejaba plata, armas y cayó con su novio 'Bendito Menor'
Bendito Menor y la Bebesita manejaban un frente en La Guajira de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.

No era la primera vez que la justicia se cruzaba en su camino. En septiembre de 2025 había sido capturada en Guachaca, Magdalena, señalada por delitos de extorsión y concierto para delinquir. Un juez le concedió detención domiciliaria, y desde esa condición se fugó. A partir de entonces retomó su rutina junto a Pérez Toncel: cambios constantes de teléfono, desplazamientos entre distintos refugios de la Sierra Nevada y una vida organizada alrededor de evitar que la ubicaran.

Esa clandestinidad convivía, sin embargo, con una exposición pública que la propia pareja alimentaba. Pérez Toncel usaba sus redes sociales con frecuencia y en casi todas sus publicaciones aparecía junto a Tarazona. En abril circuló un video en el que ambos se movían por el desierto guajiro mientras él hacía referencia burlona a la recompensa fijada por su cabeza. En julio los grabaron recorriendo las calles de Riohacha en una caravana de motocicletas, rodeados de otros integrantes del grupo. Un mes antes de morir, Tarazona publicó en su cuenta de Instagram una fotografía de un tatuaje que se había hecho: un corazón dentro del cual aparecían dos figuras, una humana y otra en forma de esqueleto, acompañadas del nombre completo de Pérez Toncel y una fecha, el 21 de abril de 2024, que coincidiría con el inicio de la relación entre ambos y que situaría su tiempo juntos en poco más de dos años.

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Semanas antes del operativo, Pérez Toncel había subido a sus redes el registro de una propuesta de matrimonio. Las imágenes mostraban a Tarazona con un vestido blanco y los ojos vendados, caminando hacia la playa por un camino marcado con pétalos de rosa y antorchas encendidas, mientras él la esperaba al final del recorrido. La escena, pensada para circular entre miles de seguidores, contrastaba con la vida que ambos llevaban fuera de cámara, marcada por la fuga, los cambios de identidad y la persecución de las autoridades.

El desenlace llegó apenas unas semanas después de esa publicación. Tras el operativo, los cuerpos de Tarazona y Pérez Toncel fueron trasladados a Barranquilla y quedaron bajo custodia de Medicina Legal para adelantar el proceso de identificación, un procedimiento que las autoridades justificaron tanto por razones de seguridad como por el perfil que ambos tenían dentro de las investigaciones judiciales en curso. La Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, la organización que Pérez Toncel dirigía y en cuya administración Tarazona tenía un lugar reconocido, anunció horas más tarde que no tomaría represalias por lo ocurrido en Riohacha.

 - Ella era 'La Bebecita', quien con 24 años manejaba plata, armas y cayó con su novio 'Bendito Menor'

Con la muerte de los dos, las autoridades dan por golpeada a la cúpula de un frente que durante los últimos años había consolidado presencia en el norte del país a través del control territorial y las economías ilegales asociadas al narcotráfico y la extorsión. Para la Policía, el caso de Tarazona ilustra además un patrón que las investigaciones sobre estructuras armadas en la región vienen documentando: mujeres que entran a estos grupos como parejas sentimentales de los cabecillas y terminan asumiendo funciones administrativas y operativas de peso, en un nivel de responsabilidad que rara vez se refleja en la manera en que la opinión pública las conoce, casi siempre a través de las fotografías que ellas mismas ayudan a difundir.

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Por Mauricio Cárdenas

Periodista en Las2Orillas, dedicado a informar y analizar los hechos que marcan nuestra vida diaria.