Cali amaneció distinta este viernes. Por instrucción del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, en su última jornada al frente de la cartera antes de entregar el cargo al nuevo gobierno, la ciudad quedó bajo un dispositivo de seguridad sin precedentes: día sin carro ni moto entre las siete de la mañana y las ocho de la noche, ley seca, restricción al transporte de carga y más de once mil uniformados desplegados en corredores estratégicos, en el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón y en los hoteles donde se alojaron las delegaciones.







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Bajo ese cerco, y con anillos de protección tendidos sobre la Universidad Santiago de Cali, la Escuela Militar de Aviación y el Batallón Pichincha, empezaron a llegar los presidentes, cancilleres y personalidades que acompañarían la posesión de Abelardo de la Espriella como nuevo mandatario de Colombia, prevista para las tres de la tarde en la Arena USC y seguida por el discurso presidencial en el cantón militar Pichincha.

Todd Blanche, fiscal general adjunto de Estados Unidos.
La delegación de Estados Unidos tocó tierra caleña la noche anterior. La encabezó Todd Blanche, fiscal general adjunto del gobierno norteamericano que respaldó la candidatura de De la Espriella durante la campaña. A Blanche lo esperó en el aeropuerto la canciller Rosa Yolanda Villavicencio, encargada desde el jueves de recibir a la mayoría de los visitantes extranjeros en representación de un gobierno saliente que no tendría presencia en la ceremonia: ni Gustavo Petro, ni sus ministros, ni la bancada del Pacto Histórico en el Congreso asistirían al acto de posesión.

Vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera.
Villavicencio repitió esa bienvenida varias veces en menos de dos días. Recibió al ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, y horas después a la vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera, y luego al primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas. Saludó también al canciller de Uruguay, Mario Lubetkin, y a la ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, María Malmer Stenergard. De Alemania llegó una delegación encabezada por el expresidente Christian Wulff, junto con la embajadora en Bogotá, Martina Klumpp, a quienes la canciller recibió de la misma manera.

Primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas.
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, fue recibido en el aeropuerto por el alcalde de Cali, Alejandro Eder, con quien habló de comercio, turismo e inversión entre su país y la capital del Valle. El alcalde, junto con la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, esperaron también al presidente de Ecuador, Daniel Noboa; al presidente de Panamá, José Raúl Mulino; y al presidente de Paraguay, Santiago Peña, que llegó con su esposa. El presidente de Chile, José Antonio Kast, fue recibido bajo el mismo protocolo. Eder y Toro pasaron buena parte de dos días en la pista del Alfonso Bonilla Aragón, recibiendo delegación tras delegación.

Javier Milei, presidente de Argentina
La llegada más notoria de la jornada fue la del rey Felipe VI de España, quien fue recibido con honores militares por la canciller Villavicencio, la gobernadora Toro, el alcalde Eder y su esposa, la gestora social Taliana Vargas. Era la sexta vez que el monarca español participaba en una posesión presidencial en Colombia. Ningún otro invitado ha repetido tantas veces ese protocolo.

Para cuando cayó la tarde, Cali había recibido en menos de cuarenta y ocho horas a jefes de Estado, cancilleres, un rey y un fiscal general extranjero. Era la primera vez en la historia reciente del país que una posesión presidencial ocurría fuera de Bogotá, y las calles vacías por la restricción vehicular fueron el escenario donde, por un día, se concentró buena parte de la diplomacia latinoamericana y europea.
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