Durante la administración de la alcaldesa Claudia López (2020-2023), fueron declaradas desiertas tres convocatorias para la construcción de la nueva Calle 13. Luego, en la administración de Carlos Fernando Galán, una vez más no hubo empresas constructoras que se presentaran con el objetivo de ganar la licitación.
Las razones de la falta de interés por parte de los posibles participantes de las convocatorias son inciertas. Sin embargo, la ausencia apunta a que la construcción de la nueva troncal de la Calle 13, que será adecuada para el sistema de Transporte Masivo de Bogotá, debe ser ejecutada por una empresa que tenga buen músculo financiero y, además, garantice capacidad jurídica, financiera, humana y técnica para asumir el ambicioso proyecto sin incurrir en retrasos o abandono del proyecto.

Así lo manifestó el director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Orlando Molano Pérez, teniendo en cuenta que por segunda vez la licitación pública para adjudicar las obras fue declarada desierta debido a que no hubo empresas que se interesaran en el proyecto.
En busca de una solución extranjera
Ante esta situación, el funcionario dijo que se reunirá con los gremios económicos del sector de la construcción para conocer cuáles son las razones específicas que los llevaron a no presentarse a la licitación. El objetivo es conocer las causas del desinterés antes de abrir nuevamente la licitación.
Además, la entidad acudirá a organismos, gremios y empresas internacionales, quienes serían invitados para que participen en igualdad de condiciones con las empresas colombianas en un nuevo proceso que se abriría en los próximos meses.
El 30 de julio de 2026, la alcaldía de Bogotá, a través del IDU, cerró la recepción de ofertas de la licitación # 005 de 2025, por medio de la cual buscaba adjudicar los tramos 3, 4, 5 y 6 de la nueva Calle 13 con el objetivo de adecuarla al sistema Transmilenio, con la construcción de calzadas mixtas, ciclorrutas y espacio público, desde la carrera 69F hasta los límites del Río Bogotá.

Sin embargo, la licitación fue declarada desierta porque no presentaron ninguna oferta. El historial de ausencia de ofertas es largo. El 14 de julio de 2025, el IDU publicó los pliegos para la licitación y recibió cerca de 300 observaciones. Todas fueron analizadas y respondidas por la entidad. Tres meses después, el 31 de octubre, se abrió de nuevo el proceso y se publicaron los pliegos definitivos.
Entre noviembre de 2025 y julio de 2026, se ajustó de nuevo el cronograma y se actualizaron algunos aspectos de contratación. Además, se estableció el valor total en $2,3 billones. El propio alcalde Galán se encargó de revisar el proceso y realizar ajustes y mejoras a la nueva licitación, entre ellas ampliar el presupuesto de $1,3 a $2,3 billones y revisar detalles de los tramos para que más empresas tuvieran opciones. Además, amplió los plazos de pre construcción, pasando de 6 a 15 meses, y los de construcción de 28 a 38 meses.
Sin embargo, el proceso no resultó interesante para los gremios económicos del sector de la construcción. De nuevo no hubo propuestas, a pesar de que los ajustes realizados por Galán a la estructuración del proceso, fueron producto de un estudio y análisis riguroso.

No obstante, el proyecto para la construcción de la calle 13 debe continuar y el IDU revisará nuevamente las observaciones de los gremios con el objetivo de incluirlas en un nuevo proceso licitatorio.
Se tiene previsto que las obras de los cuatro tramos pendientes se inicien a finales de 2028. Por ese motivo, el nuevo proceso debe reiniciarse lo más pronto para no afectar el cronograma original de las obras. Molano aseguró que el capital para la construcción de la nueva calle 13 está plenamente garantizado. Además, señaló que cuentan con el respaldo del convenio de cofinanciación firmado entre el Distrito y la Nación por un valor de $4,9 billones en 2021.
Anuncios.


