A veces las cosas llegan tarde, incluido el cariñito a ADLE por parte un Trump que va cuesta abajo y tomarlo como modelo está perdiendo vigencia y legitimidad

 - Devaluado abrazo de un Trump que naufraga

El efusivo abrazo de Trump a De la Espriella ha sido recibido por sus seguidores como la cereza en el pastel, la bendición que faltaba para la coronación del 21 de junio. Además, sumando el apoyo de un promotor de la talla del presidente Gustavo Petro, el triunfo abelardista parece casi seguro. 

Se dice que la campaña de ADLE sido innovadora como ninguna. El esfuerzo creativo, con apoyo de la IA, ha sido la construcción de una imagen de un candidato firme, radical, agresivo, mezcla de Trump, Milei y Bukele, de outsider, nunca contaminado por la política tradicional, dispuesto a la erradicación del comunismo en la patria. En tierra de ciegos el tuerto es, por ahora, rey, y debe agradecer los silencios de Cepeda y los ataques de Petro al sistema electoral colombiano, uno de esos orgullos institucionales que traman al par de millones de tibios débiles e indecisos, entre los que me encuentro.

A veces las cosas llegan tarde, incluido el cariñito de Trump a ADLE. Está muy devaluado el paternal apretón y, con alta probabilidad, a partir de noviembre, con las elecciones de Congreso, nuestro felino, de ser electo, podría carecer, literalmente, de norte. Pobre Trump y, de paso, pobres sus aliados. Creyó que asaltar la teocracia iraní era empresa similar a la de la “extracción” de Maduro, que sustituirla era similar a investir a Delcy y ni se soñó que la ventaja estratégica iraní en el Estrecho de Hormuz le subiría el precio de la gasolina a sus gobernados. De la exigencia de rendición incondicional hace tres meses, no encuentra la forma de salirse de un conflicto encendido por él y su socio Netanyahu.

Cuesta abajo: la rampante corrupción en favor de su familia y amigos, los ataques a los aliados europeos y del continente, y la traición a Ucrania que, a punta de inteligencia humana y artificial, tiene loco a Putin. Las respuestas de gobernantes de derecha como las de la señora Meloni, premier italiana, ante las agresiones al papa, muestran que el modelo trumpista se va deshaciendo. Como se deshace el apoyo republicano en casa.

Y no hay que olvidar: la derrota de Orban. Y no sabemos que ocurra con Milei en las elecciones del 27, gobierno al que, más allá de sus logros en macroeconomía, se le acusa de creciente corrupción.

Tomar a Trump como modelo está perdiendo vigencia y legitimidad.

El ataque del presidente colombiano a los resultados de la primera vuelta es infame

Sigue a Las2orillas.co en Google News

Lo de la izquierda colombiana en el poder es otro cuento. Así como hay derechas de derechas (recordemos a Angela Merkel, acérrima defensora del sistema democrático), también hay izquierdas de izquierdas. Mojica, Bachelet, Boric, Lula, demócratas. El actual presidente colombiano no pertenece a esa cohorte. Su ataque a los resultados de la primera vuelta es infame. Se dice que Iván Cepeda es diferente. Sereno, reflexivo, que sabe escuchar, concertar. Mientras escribo estas líneas me entero de que ha reconocido los resultados de la primera vuelta. Excelente. ¿Ruptura con Petro? Pero: ¿muy poco muy tarde?

Si es así, estaremos llevados. Tigre y jaguar existiendo para aniquilarse recíprocamente.

Del miso autor: El día en que comenzamos a confesarnos con algoritmos

Anuncios.

Por Rafael Orduz Medina

Bogotano, economista de la Universidad de los Andes y doctor en economía (Alemania). Ha trabajado en petroquímica y metalmecánica, ha sido director del ICBF, viceministro de Educación, senador por Visionarios, presidente ETB.