Opinión

Teatros de acontecimientos en Barranquilla (II)

Noticias de la otra orilla

Por:
septiembre 19, 2020
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Teatros de acontecimientos en Barranquilla (II)
El Teatro Apolo abrió su puertas en 1928 en la que hoy es calle 53, y presentó en 1931 la primera zarzuela barranquillera

Como decíamos en nuestra columna anterior, años antes de que el Teatro Emiliano surgiera a la vida cultural de Barranquilla, hubo otras construcciones que sirvieron de recintos teatrales para fines escénicos diversos en la ciudad. Eran años de crecimiento poblacional sostenido y de gran prosperidad económica. Por entonces los hombres de empresa, los nacidos aquí y los que provenían de otras latitudes, eran también personas interesadas en la cultura y esta condición imprimía una dinámica especial en el acontecer social de la ciudad, en el que los teatros eran espacios fundamentales para las más diversas manifestaciones teatrales, musicales, literarias y sociales. Sin embargo, todos los escenarios teatrales que va a conocer la ciudad desde el primero hasta el último, que vendrá a ser el Amira de la Rosa, van a sucumbir de uno u otro modo a la “pica del progreso”.

El primero de estos teatros que la historia recuerda es el Teatro Ateneo inaugurado en 1870, situado en la Calle real (hoy calle 33) un espacio de modestas dimensiones que rápidamente se ve superado por la vida social y cultural de la ciudad pero en donde la memoria recuerda las primeras presentaciones de las compañías italianas de ópera de la época. Son los años del derrumbe de los precios internacionales del tabaco por la competencia de Java y Sumatra y en enero del año siguiente se inauguraba el Ferrocarril de Bolívar y su estación Francisco Montoya, en el Barrio Abajo. Y en la primera edición del diario El Promotor al lado del movimiento de la entrada y salida de los vapores y de la vida comercial de la ciudad, aparecen también los ecos del acontecer cultural. En 1872 Elías Pellet funda el diario The Shiping List en idioma inglés y ese mismo año un incendio devastador en la ciudad acaba con el Ateneo.

 

Salón Fraternidad, 1876

Pasan algunos años y en 1876, para celebrar el día de Barranquilla abrió sus puertas un club de baile y arte dramático conocido con el nombre de Salón Fraternidad, ubicado en la esquina de la carrera Progreso con la calle San Juan. Un nuevo teatro de acontecimientos culturales en donde se presentarían, agrupaciones internacionales que seguían llegando a la ciudad a finales del siglo XIX como la Compañía Infantil Mejicana de Zarzuela; la compañía de ópera italiana de Egisto Petrilli; la compañía Anexy; y la compañía Amato; así como la presentación de la contralto cartagenera Concepción Micolao.

 

 

Teatro Cisneros,1911

En 1911, cuando ya estaba en funcionamiento el teatro Emiliano y era éste el nuevo referente cultural de la ciudad, fue derribado el Salón Fraternidad y, en su mismo sitio, empezaría a construirse un nuevo teatro para Barranquilla al que darían el nombre de Teatro Cisneros para homenajear al ingeniero cubano que construyera el Muelle de Puerto Colombia, teatro que sería inaugurado en 1914, con la presencia de una compañía de variedades cubana de la época. Los teatros Emiliano y Cisneros se repartían entonces en esos años la escenificación de los espectáculos que llegaban o pasaban por la ciudad, o para abrir espacios a figuras locales y nacionales, así como para servir a la cada vez más creciente actividad de las proyecciones cinematográficas de esos años. Digno es de recordar el gran recital que en 1917 diera en el escenario del Cisneros el poeta colombiano Julio Flórez, uno de los poetas nacionales más celebrados popularmente en nuestra literatura.

 

Teatro Colombia,1922

Unos años más tarde se sumaría un nuevo teatro a la vida cultural barranquillera. En 1922 abrió sus puertas el Teatro Colombia, considerado uno de los de mayor capacidad por entonces, no sólo en Colombia sino en Sur América, con un aforo de 9.000 espectadores, construido y operado por los dos hermanos italianos, pioneros de nuestro cine, los Di Domenico. Estaba ubicado en la calle San Blas, entre las carreras Progreso y 20 de Julio, sobre un solar en donde habían funcionado el Salón Moderno y el Salón Universal, en los que también se proyectaba cine y se realizaban espectáculos de variedades.

La inauguración de este nuevo teatro presentó a la gran actriz y productora de cine ruso-estadounidense Alla Nazinova, también conocida como Alia Nasimoff, celebre y controvertida por su vida privada en los Estados Unidos de entonces. El Teatro Colombia siguió ofreciendo espectáculos de distinta naturaleza durante esa década del 20 hasta cuando se dedicó sólo a la presentación de proyecciones cinematográficas desde los años 30 hasta su cierre en los años 80.

En 1928 se construiría otro nuevo teatro en la ciudad, esta vez en la que hoy es la calle 53, entonces calle Caracas, que tendría por nombre el de Teatro Apolo. Allí tendría lugar en 1931 la presentación de la que se tiene como la primera zarzuela barranquillera, El club de los solteros, con música de Emirto de Lima y letra de Luis Ricardo Fuenmayor; una especie de versión criolla de El Club de las solteras, zarzuela española que se estrenara con gran ruido en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, en 1909.

Allí también se dice que cantó el gran Carlos Gardel en mayo de 1935 antes de encontrar la muerte un mes después en Medellín. Años más tarde, en 1946 fue remodelado y reinaugurado como Teatro Metro, que funcionó también como salón de cine y escenario teatral, manteniendo ese carácter en las décadas siguientes, hasta que a finales de los años 70, ya dividido su amplio espacio en Metro 1 y Metro 2, sirviera al gran guitarrista español Paco de Lucía para un memorable concierto de música flamenca.

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