Colombia entre las inercias del pasado y la urgencia del cambio
Estamos en mora de dejar atrás las cargas del viejo país y asumir la tarea de construir una democracia basada en justicia y participación.
Estamos en mora de dejar atrás las cargas del viejo país y asumir la tarea de construir una democracia basada en justicia y participación.
Colombia vive un tránsito liminar entre una vieja política que no termina de irse y una nueva que no termina de llegar.
Las dos palabras sobre las que giran la preocupación y el debate colombiano se han desfigurado en un tema de Uribe y Petro que ha llevado a la polarización extrema
Trump o Petro son solo el árbol que tenemos enfrente.
El Frente Amplio surge como la única vía para que la izquierda democrática logre consolidar el cambio y evite ceder el poder a la derecha
De llegar a ser reelegido el actual régimen, Colombia podría afianzar el populismo autoritario y corrupción disfrazada de “cambio”, terminando como Nicaragua
Se reconoce que el gobierno de Petro está rompiendo con la tradición de gobiernos procrastinadores que defirieron los problemas hasta llegar a nivel de crisis
Colombia vive una ‘Democracia’ sin democratización: la participación del “pueblo” en el poder, la riqueza, decidir sobre su propio destino es mínima o inexistente