Todas las historias, todas las miradas, desde todos los rincones

Roberto Prieto, el hombre que tiene en sus manos la suerte de Santos Presidente

Sus palancas, el poder de la familia, cómo se le metió a Juan Manuel Santos, su combo de amigos de club y de negocios: Detrás del personaje

Por:
Agosto 08, 2017
Roberto Prieto, el hombre que tiene en sus manos la suerte de Santos Presidente

De dónde viene

En 1967 nació en Manizales en una de las familias tradicionales del Viejo Caldas. Su padre, Luis Prieto Ocampo, un liberal de reconocido prestigio, fue presidente de la Andi, alcalde de Bogotá y representante del BID en Washington nombrado por Alfonso López Michelsen, gerente de la campaña de Luis Carlos Galán, embajador en Londres y presidente del Banco Cafetero por designación de César Gaviria.

Es parte de una familia numerosa, a la vieja usanza. A los cinco años quedó huérfano porque su madre Beatriz Uribe Vélez, Betty, murió en 1972 a los 50 años, dejando diez hijos. Aparte de él a Cristina, Luis Guillermo —fallecido en 1971—-, Patricia, Mauricio, Diego, Francisco —quien reemplazó a Mario Aristizábal tras su destitución como gobernador de Caldas—Alberto, Carmenza y Enrique. Su padre se casó nuevamente con Luz Marina Botero, perteneciente a una vieja familia liberal: sobrina de Guillermo Londoño Mejía, quien fue ministro de Alfonso López Pumarejo, y nieta de un ícono del liberalismo caldense, Pepa Jaramillo de Londoño. Es la mamá de Marcela, que actualmente trabaja Semana con Felipe López como directora de los Foros Semana.

Dónde estudió

Economía en el Externado, la universidad donde se ha formado la crema y nata de los juristas liberales. Y el posgrado de Mercadeo en Eafit, en Medellín. La universidad preferida de la élite antioqueña le dio no solo el título sino la novia, Guiomar Isaza Velásquez, una estudiante de Armenia, con quien se casó y es actualmente su esposa. También consiguió a su amigo más cercano, Andrés Giraldo, quien por esa época era el novio de Celene Bolívar Puerta, compañera de Contaduría Pública de Guiomar, y con quien contraería matrimonio. Desde entonces se mantiene la indisoluble amistad de las dos parejas. En Bogotá, Prieto terminaría su formación profesional con un diplomado de alta gerencia en el Inalde, de la Universidad de La Sabana.

Qué ha hecho

La vida profesional está marcada desde el comienzo por los medios, la publicidad y la política. Se inició administrando pautas de las emisoras regionales en una empresa con sus hermanos llamada Radio Difusores Unidos, asociada con Mejía & Asociados, propiedad de la estrella empresarial del momento, el también caldense Carlos Mejía. Algunos recuerdan que uno de los primeros negocios importantes de los Prieto fue la pauta radial de la campaña de Álvaro Gómez Hurtado en 1986. El mercadeo publicitario lo acercó a otras campañas y a candidatos como Ernesto Samper, donde terminó llamado por la Fiscalía a responder por cerca de $500 millones de la pauta liberal en medio del torbellino del proceso 8000. Con Mejía los Prieto partieron cobijas de mala manera, pero la publicidad le había abierto la puerta para que Juan Manuel Santos lo llamara a gerenciar la campaña de la precandidatura liberal en 1997 para reemplazar a otro caldense, Germán Cardona.

Desde entonces, ha estado bajo el ala de Santos. En la Constituyente liberal y en la Fundación Buen Gobierno por cuatro años. Desde allí crearía, en el 2001 a Marketmedios Comunicaciones, una empresa de publicidad comercializadora de radio, televisión, vallas, revistas, internet. Y se mantendría en el trasegar de la política como director administrativo de la campaña de La U al Congreso en el 2006, y jefe de finanzas de ese partido por otros cuatro años. En el 2010, aparte de participar en la remodelación del partido, el 3 de mayo asumió la gerencia de la campaña de Santos tras la llegada del polémico JJ Rendón, en las dos vueltas electorales hasta el triunfo sobre Antanas Mockus. El presidente recién elegido no le dio la Secretaría General de la Presidencia, como se rumoraba, pero lo envió a Washington como representante de Colombia en el Banco Interamericano de Desarrollo, para suceder a Luis Guillermo Echeverri, Luigi, el hijo de Fabio Echeverri, quien en 1974 había sucedido a su padre en la presidencia de la Andi. Tres años estuvo en el BID hasta que lo reemplazó Juan Carlos Echeverry. En el 2013 asumió la campaña de la reelección, y tras los malos resultados de la primera vuelta, César Gaviria tomó las riendas dejándolo en la gerencia, pero con menos protagonismo. Ahora enfrenta la más difícil situación de su vida: el escándalo Odebrecht.

El círculo del poder

Roberto Prieto y Luis Fernando Arboleda, expresidente de Findeter

El acceso al poder se llama Luis Prieto. Y se llama política liberal. El prestigio en el mundo industrial del Viejo Caldas catapultó a su padre a la presidencia de la Andi, la poderosa agremiación de industriales que por los setenta era ícono de poder y que generalmente ha estado en manos de figuras liberales de Antioquia y el eje cafetero —Fabio Echeverri de Medellín (1974-1991); Carlos Arturo Ángel de Pereira (1991-1995) y Luis Carlos Villegas también de la capital risaraldense (1996-2013) —. La Andi y la afinidad política con Alfonso López fueron claves para llegar al centro del poder como alcalde de Bogotá. La amistad con César Gaviria, de quien fue gerente de campaña le abrió el mundo diplomático en Londres y reforzó su posición en el mundo empresarial en el Banco Cafetero.

La familia también se ha movido como pez en el agua en el mundo político. Desde muy jóvenes, en la campaña de 1997, por ejemplo, Marcela, estudiante de Ciencias Política de Los Andes, lideraba las juventudes en la campaña de Noemí Sanín, Mauricio había trabajado en la contienda anterior con Andrés Pastrana y él mismo era director administrativo de la campaña de Juan Manuel Santos, mientras su madrastra Luis Marina Botero era activista en la de Carlos Lleras de la Fuente. Si los contactos de Luis Prieto fueron importantes al principio, el círculo se cerraría a través de Juan Manuel Santos de quien ha sido alfil por 20 años. Una muestra de su adquirido poder es el nombramiento, por sugerencia suya, de los caldenses Gabriel Vallejo en Prosperidad Social y Marco Aurelio Zuluaga en el Instituto de Bienestar Familiar, para apuntalar la reelección con entidades donde es fuerte el gasto social. Y el de Luis Fernando Arboleda en Findeter, donde se mueven los hilos de los proyectos de infraestructura a nivel territorial en alcaldías y gobernaciones.

La campaña lo acercó a los políticos como Ñoño Elías y Sergio Díaz Granados con quienes empezó a sentirse cómodo

El combo

Sus amigos lo llaman Frijolito y muchos de ellos vienen, como él, del Viejo Caldas. El más cercano es su compañero de Eafit, Andrés Giraldo, con quien también comparte los negocios y de quien se atrevió a decir “parecemos novios” en una expresión coloquial durante el torbellino del escándalo Odebrecht. Los demás, dicen sus allegados “ pertenecen al mundo de las comunicaciones y son de su región”. También está Tutina, María Clemencia Rodríguez Múnera, la esposa de Juan Manuel Santos, con quien tiene una gran amistad personal. Ha sido y es golfista de vieja data, en 1992 quedó segundo en la Copa Avianca, por el club Los Lagartos, después de Rodrigo Pardo, del Country Club, y el año siguiente en pareja con su amigo Pablo Valencia logró destacada posición en la Copa General Motors-Colmotores.

Bajo la lupa

Su confesión sobre los dineros Odebrecht en la campaña santista, el 14 de marzo en la entrevista con Blu radio, lo puso bajo la lupa de las autoridades. La Fiscalía investiga la versión del exsenador Otto Bula según la cual le entregó a su amigo Andrés Giraldo Rivera, cerca de un millón de dólares en efectivo de la corrupta multinacional brasileña en un restaurante del parque el Virrey de la calle 88 con 15 para hacerla llegar a la campaña Santos 2014. Además, según el fiscal Néstor Humberto Martínez, celebró un contrato “con la sociedad panameña Paddington, vinculada a la empresa colombiana Sancho Bbdo, por la suma de un millón de dólares, para llevar a cabo una encuesta de opinión en las principales ciudades del país”, tal como reconoció el expresidente de Odebrecht en Colombia, Eleuberto Martorelli.

Otra línea de investigación de la Fiscalía tiene que ver con los jugosos contratos con el Estado de Marketmedios Comunicaciones S. A, empresa que reportó ingresos operacionales de $170 257 millones entre 2014 y 2015. De hecho, la Procuraduría le envió el 20 de abril a la Fiscalía General de la Nación un compendio de 66 contratos firmados por Marketmedios con 31 entidades, fechados entre el 2011 y 2016, por un monto que asciende a $84 560 millones. Suma muy superior a la que él había mencionado de $ 8000 millones y que en su momento muchos cuestionaron  aduciendo que el contrato suscrito en el 2007 con el Fondo Rotatorio del Ministerio del Interior equivale a esa suma. También se comentó que cuando en el BID logró un crédito por USD 600 millones para Findeter con destino a las ciudades sostenibles, a Marketmedios se le entregaron  varios contratos directamente. La lupa sobre Findeter mostró, entonces,  que entre 2014 y 2016 Marketmedios fue un importante contratista suyo, con once contratos y adiciones que superan los $2.500 millones, lo cual  le  costó el cargo a su amigo Luis Fernando Arboleda, presidente de esa entidad.

El lunar

La mezcla de política y negocios. El uso de contactos e influencias para lograr multimillonarios contratos adjudicados— muchos de ellos— “a dedo” que han disparado a Marketmedios, la empresa familiar, en la que no figura como socio, a los primeros lugares del ranking de la publicidad.

“Yo ordené los afiches y me dijeron que (la plata) salió de Odebrecht. Les envié la factura”, Roberto Prieto 14 de marzo de 2017, entrevista con Blu Radio

 

Publicidad
0
6312
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus

Entre la indignación y el asco

Santos se hizo elegir dos veces Presidente de la República con dinero de una mafia detestable y, aunque queda mucho por precisar, ya tenemos suficiente para albergar esos dos sentimientos