Fue el propio papa León XIV quien el domingo anunció al mundo la noticia de su operación, hablando desde el balcón de la Plaza de San Pedro tras pronunciar la tradicional bendición del Ángelus. En ese momento, no se sabía que se trataba de un problema cancerígeno.
El martes 13 el pontífice se dirigió al Hospital Gemeli de Roma para la operación que duró 90 minutos aunque estuvo en quirófano tres horas para preparación y recuperación. Después de ella los doctores Luigi Carbone y Stefano Margaritora diagnosticaron el cáncer y le extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho para que el procedimiento fuera curativo.

Tras examinar el tejido extirpado durante la operación, el diagnóstico fue adenocarcinoma pulmonar. Se trata del tipo más común de cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP), que representa el 85 % de los casos, según cifras de la Red Nacional Integral de Cáncer (NCCN) de Estados Unidos. Puede expresarse con tres tipos de tumores: adenocarcinoma, carcinoma de células escamosas y carcinoma de células grandes.
Según la NCCN, cuando este tipo de cáncer es detectado en estadios tempranos y avanzados localmente, como en el caso de León XIV, los índices de curación suelen ser altos. Afecta a ciertas células que invadieron otros tejidos del pulmón, pero no se extendieron a otros órganos.
El adenocarcinoma pulmonar, comienza con una tos crónica. y es posible que al toser se expulse saliva y mucosidad con pequeñas cantidades de sangre. Otros síntomas pueden ser dificultad para respirar, dolor en el pecho, sibilancias y ronquera. En el caso del papa, al parecer las manchas blancas aparecieron en exámenes de rutina.
La cirugía, como la de León XIV, suele ser la primera línea de tratamiento para el adenocarcinoma. El objetivo es extirpar el cáncer y parte del tejido circundante.
Ahora se necesita conocer el tamaño del tumor y si se extendió o no a los ganglios linfáticos, porque si esto no sucedió, la sola operación sería curativa. De lo contrario, se harían más exámenes para determinar que terapia seguir, incluida hasta el tratamiento de quimioterapia oral. Sea como fuere, la certeza es que este tipo de cáncer de pulmón tiene el pronóstico más favorable.

En el comunicado médico, los doctores señalaron que el procedimiento se llevó a cabo para garantizar una resección radical del tumor. Por su parte, el Vaticano informó que la operación fue exitosa y no se presentaron complicaciones. Tras la intervención, el pontífice despertó con normalidad y, después de un breve período de observación, regresó a su habitación. Entonces, León XIV pidió la cena.
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El papa no ha fumado y es un tenista
Aunque el tabaquismo es el principal factor de riesgo, también afecta a personas que nunca han fumado. Robert Prevost, el papa estadounidense de 71 años, no ha sido fumador y es conocido por ser un entusiasta practicante de deportes como el tenis, y su único problema de salud conocido fue un contagio de fiebre tifoidea en 1985, cuando era un joven misionero en Chulucanas, por la que tuvo que ser hospitalizado.
Esta cirugía es la primera hospitalización del León XIV desde que se convirtió en jefe de la Iglesia católica el 8 de mayo de 2025. El Vaticano ha sido históricamente muy hermético sobre la salud de los papas, pero comenzó a ser más transparente durante la enfermedad del predecesor de León XIV, Francisco, el argentino que hablaba abiertamente de sus dolencias.
León XIV siguió por el mismo camino. En un anuncio sorpresa dijo a las multitudes reunidas en la plaza de San Pedro que los médicos habían descubierto un nódulo “en una fase muy temprana” durante unos chequeos médicos de rutina, y añadió desde el balcón que ellos consideran conveniente intervenir y, por lo tanto, siguiendo sus consejos, había decidido operarse para removerlo.

Tras la operación en Gimelli empezaron a recibirse mensajes de apoyo de todo el mundo y se rezó el rosario en la capilla del hospital. Allí estará varios días en el piso décimo en una suite equipada con una pequeña capilla, una cocina y una sala de reuniones para el personal médico.
La agenda del Papa ha sido despejada hasta el 20 de octubre para darle tiempo a recuperarse tras el procedimiento. León XIV tenía previsto visitar Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre.
Todavía no está claro si la cirugía y el periodo de recuperación afectarán al viaje, que incluía diversos vuelos, desplazamientos en helicóptero y visitas a zonas de gran altitud en Perú. El profesor Federico Venuta, jefe del servicio de cirugía torácica del hospital Policlinico Umberto I de Roma, como muchos especialistas, sostiene que por regla general, se recomienda evitar los viajes en avión durante unos veinte días después de estas intervenciones.
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