Márquez y Santrich se comportan como voceros del uribismo

"Con sus declaraciones le otorgan sentido a la extrema derecha para cuestionar la validez del proceso de paz e infundir temores de una Farc en la legalidad y otra en armas"

Por: Fredy Alexánder Chaverra Colorado
enero 18, 2021
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Márquez y Santrich se comportan como voceros del uribismo

A través de un video propagandístico ampliamente difundido en las redes sociales, el país volvió a escuchar a los cabecillas de la Segunda Marquetalia: Iván Márquez y Jesús Santrich. Los exnegociadores del acuerdo de paz que no soportaron los entrampamientos de exfiscal Néstor Humberto Martínez y las tensiones que han profundizado las divisiones al interior del partido Farc. Esgrimiendo la tesis de una perfidia sistemática; el desconocimiento del acuerdo de paz como un acuerdo especial en los términos de los Convenios de Ginebra; y, las presiones de sectores políticos y económicos descontentos con la paz, decidieron armarse y constituir una “guerrilla” sobre los cimientos o las trizas de un acuerdo al que consideran completamente fallido. Una verdad a medias.

Ahora, enfierrados hasta los dientes, son los principales promotores de un alzamiento armado anacrónico y sin la más mínima legitimidad social o política. Se asumen como cabecillas de una organización que a casi dos años de su creación no ha cumplido con el objetivo de encausar la lucha histórica de las extintas Farc-Ep o articular en un proyecto a escala nacional el entramado de remanentes de la guerrilla disperso por todo el país. Ningún sector social o político hace eco de sus planteamientos, y paradójicamente, a los únicos que les resultan funcionales para atizar la polarización y desinformar son al uribismo y la extrema derecha. Para ellos, Márquez y Santrich fungen como una especie de “voceros”. Sin el coco de las Farc el uribismo no es nada.

Nadie cuestiona que en la base ideal y práctica del uribismo subyace un odio histórico hacia las Farc. La irrupción del fenómeno electoral de Uribe en 2002 solo se explica a partir de la decepción generada por el show del Caguán y la deslegitimidad de una salida negociada al conflicto. Tras el desarme de las Farc y su conversión en partido político (erróneamente conservando la misma sigla), el uribismo más duro se quedó sin un factor de cohesión ideal; sin embargo, con gran capacidad de reinventar emociones negativas, crearon el fantasma del castrochavismo y la narrativa de la entrega del país a la guerrilla. Miedos que orbitaron en la contienda presidencial en 2018 y que movieron millones de incautos a las urnas. Algo similar buscan reeditar en 2022 y de ahí la importancia de hacerle eco a la vocería de los jerarcas de la Segunda Marquetalia.

Con sus declaraciones, siempre pretenciosas y arrogantes, el dúo Márquez-Santrich le hace un gran daño al bloque alternativo y de centro-izquierda de cara a las presidenciales del 2022. Esto porque pretenden que sus exigencias tengan asidero entre esos sectores (olvidando que cuando se armaron les dieron la espalda) e impulsando procesos como debates de control en Congreso (en el cual decidieron no estar) o la revocatoria de Duque como si fueran causas propias. Son declaraciones que ante la volátil opinión pública de un país todavía polarizado hacen un enorme daño y erosionan la legitimidad de esos sectores. Además, que le otorgan sentido ideal al uribismo y la extrema derecha para cuestionar la validez del proceso de paz (en situación crítica, pero no acabado) e infundir temores de una Farc en la legalidad y otra en armas. Atizando los miedos que serán empleados en la estrategia de desinformación del uribismo para el 2022.

Por eso, ante el rechazo generalizado a su alzamiento armado y tras su traición al acuerdo de paz, cualquier declaración de la Segunda Marquetalia será un golpe a los sectores que creen y defienden la paz. Se interpreta más como un “favor” que le hacen al uribismo quienes se marginaron de las grandes movilizaciones sociales para alzar un fusil y diseñar una “nueva sociedad” desde el monte. Sin olvidar que ambos tuvieron la oportunidad de asumir sendos escaños en el Congreso e integrarse a los grandes cambios que necesita el país. Tras su traición nadie quiere recibir su apoyo, respaldo o saludo. Tan solo el uribismo, ansioso por generar caos y desinformar. Para la extrema derecha cualquier declaración de la dupla Márquez-Santrich es una ganancia. Al punto, que están ansiosos de que en el 2022 figuren como sus “jefes de debate”.

-.
0
1300
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
¿Son los uribistas malas personas?

¿Son los uribistas malas personas?

En redes
El racismo intolerable del más uribista de los twitteros

El racismo intolerable del más uribista de los twitteros

María Fernanda Cabal no es bruta, se hace… como Natalia París

María Fernanda Cabal no es bruta, se hace… como Natalia París

Nota Ciudadana
El uribismo de rodillas ante la hija del hombre más malo del mundo

El uribismo de rodillas ante la hija del hombre más malo del mundo