En la batalla por el creciente mercado de las bebidas hidratantes, Electrolit se ha convertido en uno de los productos con mayor protagonismo en Colombia. Su presencia ya no se limita a farmacias y hospitales. En bares, discotecas y fiestas es cada vez más común que quienes buscan aliviar los efectos del exceso de alcohol o estupefacientes opten por esta bebida, desplazando tanto a las tradicionales energizantes como a los sueros convencionales.
Aunque no existe evidencia científica que demuestre que los electrolitos prevengan la resaca —conocida popularmente como guayabo—, la marca ha logrado posicionarse como una alternativa asociada al bienestar y la hidratación.
Ese prestigio explica por qué sus propietarios vigilan con especial cuidado cualquier producto que pueda generar confusión entre los consumidores. Electrolit pertenece a Laboratorios Pisa, farmacéutica mexicana fundada en 1945 en Guadalajara por Miguel Álvarez Ochoa, quien inició el negocio fabricando medicamentos y sueros para niños. Actualmente la compañía es presidida por su hijo, Carlos Álvarez Bermejillo, junto con otros miembros de la tercera generación de la familia.

@Pisa Farmaceutica
Con más de ocho décadas de historia, Pisa es considerada la mayor farmacéutica de capital 100 % mexicano. Opera 17 plantas de producción, emplea a más de 30.000 personas y fabrica más de 1.500 marcas de medicamentos y productos de consumo masivo, entre ellos Electrolit, uno de sus activos y productos más importantes.
En Colombia, la compañía ha protagonizado varios litigios para proteger esa marca. En el pasado ha cuestionado productos como Hidra Tao y EG Electrólitos. Recientemente, dirigió su atención contra Hidralyte, bebida hidratante desarrollada por Quala.
Fundada en 1980, Quala es una de las compañías de alimentos y consumo masivo más importantes del país. La empresa fue creada por un grupo de empresarios, entre ellos aparecía el ingeniero químico colombo ecuatoriano Jorge Fernando León Dub, quien junto con sus familiares Marcelo León Dub y Michael de Rhodes comenzaron la hoy multinacional.
En total, siete personas al interior de una bodega comenzaron a producir y vender puerta a puerta un producto llamado InstaCrem, aditivo para el café. Hoy, su director general es Germán Alonso Cagua Forero y es una multinacional de peso.
La empresa ha construido un amplio portafolio con marcas como Frutiño, Boka, SunTea, Doña Gallina, Ricostilla, Vive 100 y Amper, además de expandirse a mercados como México, Perú, Ecuador, República Dominicana, Venezuela y varios países de Centroamérica.
Los abogados contratados por Pisa sostuvieron que Hidralyte reproducía elementos distintivos de Electrolit, entre ellos el diseño de la botella, la combinación de colores y aspectos de la tipografía y el etiquetado. A su juicio, de esa manera, podía inducir error en los consumidores.
La defensa contratada por Quala respondió que ambas bebidas presentan diferencias suficientes para evitar cualquier riesgo de confusión y que los compradores identifican claramente el origen empresarial de cada producto.
Sin embargo, en una decisión inicial, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) acogió los argumentos de la farmacéutica mexicana y ordenó la suspensión provisional de la fabricación, venta y comercialización de Hidralyte mientras avanza el proceso. Se trata del primer triunfo jurídico de Pisa en la disputa por propiedad intelectual. Además, refleja la creciente competencia por el mercado de las bebidas hidratantes en Colombia.
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