Jaime Gilinski y su hijo Gabriel llegaron a la petrolera GeoPark con la mayoría de las acciones (24,1 %) que compraron por USD 107 millones a través de Colden Investments en marzo de este año. Desde entonces, han pisado el acelerador hacia su gran objetivo de hacer de Geopark una de las petroleras más relevantes en América Latina.
Ahora, en medio de esos planes, su CEO Felipe Bayón prepara la llegada de Geopark a Venezuela, al tiempo que mantiene la inversión en Vaca Muerta, una de las formaciones de petróleo no convencional más grandes del mundo, a la que entró en septiembre del 2025.
Venezuela es el primer paso. El Grupo Gilinski ha reconocido públicamente su interés en los hidrocarburos venezolanos, habida cuenta de los cambios regulatorios, el interés por la inversión extranjera en ese país, el potencial enorme de las mayores reservas probadas del planeta, y los beneficios de ampliar su portafolio. Los detalles sobre el proyecto aún no se conocen.
Vaca Muerta de aquí a 30 años
En Argentina, donde están sobre la mesa inversiones de USD 1.000 millones, GeoPark, junto con Gas y Petróleo del Neuquén, GyP, presentó una solicitud para adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, Rigi, que ofrece beneficios y seguridad jurídica a proyectos de gran escala que califiquen como “Gran Inversión” en sectores estratégicos como energía, minería, infraestructura, tecnología, forestoindustria, turismo, siderurgia y actividades relacionadas con petróleo y gas.
En este sentido, la petrolera cumple con las condiciones del régimen por el monto estipulado. El proyecto argentino llegó de la mano de Bayón, que logró concretar el negocio y asumirlo después de haber llevado a Ecopetrol a la cuenca de Permian, Texas, en 2019 con OXY, y de buscar poner marcha los pilotos Kalé y Platero, en Puerto Wilches, Santander, para evaluar las posibilidades de hacer fracking en Colombia.
Geopark quiere desarrollar en Vaca Muerta su hub de petróleo no convencional (mediante fracking). En los bloques Loma Jarillosa Este, LJE, y Puesto Silva Oeste, PSO, la compañía busca aumentar la producción de 1.500 a 20.000 barriles diarios en los próximos tres años.
En junio de 2025 le pagó USD 115 millones a Pluspetrol, de Edith Rodríguez, la viuda del millonario Luis Alberto Rey, por Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste. Los bloques están produciendo actualmente entre 1.700 y 2.000 barriles día, producción que planean elevar a 20.000 para el 2028 con la inversión ya mencionada de unos USD 1.000 millones desde el año entrante y hasta el 2031.
GeoPak suma 12.300 acres en concesiones que se extienden por más de 30 años. En el bloque Loma Jarillosa Este son 6.054 acres con una licencia de explotación vigente hasta 2057, y en Puesto Silva Oeste se otorgará una nueva licencia de explotación con una vigencia de 35 años.
Para elevar la producción perforarán de 50 a 55 pozos adicionales en 15 plataformas, se construirá una nueva central de procesamiento y un oleoducto que conectará ambos bloques para adecuarla a la nueva producción. La ventaja del fracking es que desde el primer momento la petrolera ya podrá sumar esos 1.700-2.000 barriles diarios, de los cuales el 95 % son de petróleo.
Los Gilinski van muy rápido con sus planes de nuevos proyectos petroleros, con GeoPark apostándole no solo a Colombia, sino también a Venezuela y Argentina. La decisión es invertir en proyectos que ofrezcan retornos probados, lo que les permitirá proyectarse como un jugador cada vez más relevante en el competitivo mercado de hidrocarburos de América Latina.
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