Industrias La Victoria es una de las 500 empresas más grandes de Colombia y hoy ocupa la décima posición por ventas en la categoría de fabricación de jabones y detergentes. Sin embargo, cuando nació, estaba muy lejos de convertirse en la maquila de productos de aseo que es hoy.
La empresa nació en junio de 2002, de la mano de Carlos Eduardo Parra López en Chinchiná, Caldas, y su principal objetivo era transformar materias primas agrícolas como plátano, maíz, soya y trigo en productos alimenticios. Su marca insignia durante años fue Doña Chepita, denominada así en honor a la abuela de uno de los socios, bajo la cual todavía hoy comercializan féculas de maíz, natillas y buñuelos.
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Entre sus otras marcas se encuentran Ricoplatano y Deliplatano (féculas de plátano), Doña Chepita y Soyasoy (mezcla lista para preparar lecha de soya), y Fruyi (mezcla lista para preparar gelatinas). Sin embargo, aunque no ha dejado de fabricar sus productos alimenticios, diversificaron con gran éxito hacia el segmento del cuidado personal y la línea de detergentes y jabones, donde la empresa obtuvo sus verdaderos rendimientos.
La principal razón detrás de ese logro está en los servicios de maquila que presta desde hace algunos años a importantes empresas nacionales y de países del Pacto Andino y América Central, al tiempo que han sabido posicionar sus propias marcas en detergentes en polvo, detergentes líquidos, suavizantes de telas, limpiadores líquidos, desengrasantes, y lavaloza líquido, entre las que destacan Victory, Bow, Arras y Rio ka. Además, Industrias La Victoria fabrica una amplia gama de productos que incluye champú, productos de tratamiento capilar, jabón líquido, gel de ducha, jabón íntimo, cremas para manos y perfumes.
La empresa se ha convertido en un actor clave en la maquila para venta en las grandes superficies del país: La Victoria elabora productos bajo marcas como Ekono, Carulla, TLD y Éxito, del Grupo Éxito, así como Bonaropa para las tiendas D1, y atendie a otros clientes como Makro y Ara.
La empresa mantiene su sede principal en el barrio El Nepal en Chinchiná, aprovechando su ubicación estratégica para la distribución nacional, y cuenta además con presencia operativa en el barrio Venecia de Bogotá. Su infraestructura incluye cuatro torres de detergente en polvo, dos sedes para líquidos y una planta de silicato y sulfonación.
Financieramente, reportó en el 2024 ingresos de $544.245 millones y una utilidad de $85.511 millones. Tras años bajo la gerencia de María Victoria López, la dirección general de la compañía está actualmente a cargo de Pablo Ferrin Camargo.
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