El 8.000 revive el escándalo que marcó la política colombiana. Treinta años después, persisten dudas sobre la entrada de dineros ilegales a campañas

 - Los conspiradoras
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El 8.000, una serie de HBO Max sobre la infiltración de dineros del narcotráfico a la política, vuelve a poner sobre la mesa un episodio de la política colombiana que ocurrió hace más de tres décadas y que todavía ocupa un lugar importante en la historia reciente del país. La producción parte del trabajo de tres periodistas que estuvieron siguiendo los hechos cuando la historia todavía se estaba desarrollando, HBO nos muestra testimonios y recuerdos de quienes estuvieron cerca de la investigación, la serie regresa a los años noventa desde una mirada periodística.

Hace treinta años el columnista Kerensky publicó un artículo titulado “Los Conspiradores” que, por tener sorprendente actualidad, se reproduce parcialmente en este espacio. El encabezamiento de dicho artículo hacía referencia a un artículo suscrito por el  senador liberal Edmundo López Gómez,  denominado "La conjura de los encopetados",  en el que se inculpa a los  conservadores que tienen vínculos en los clubes sociales y en las empresas industriales, de ser los causantes de las críticas que el país le formula al Presidente Ernesto Samper.

“Es preciso recordarle al doctor Edmundo López que el escándalo que hace tambalear al Presidente Samper no se inició en fuentes conservadoras.  El señor Samper escogió como tesorero de su campaña a un liberal,  el señor Santiago Medina.  Para esta posición todos los candidatos a presidentes - conservadores y liberales - siempre habían designado personajes no solo de su total confianza, sino sobresalientes en cuanto a competencia, seriedad y honradez.  Sin embargo, el mismo señor  Samper ha declarado públicamente que el tesorero designado fué un pícaro que solicitó  una suma aproximada de ocho mil millones de pesos  a los Rodríguez Orejuela, narcotraficantes del Valle, a fin de ganar con  este dinero las elecciones presidenciales….Además, en la iniciación de esta campaña liberal están involucrados los hoy ministros del Despacho,  doctores Horacio Serpa, Rodrigo Pardo y Juan Manuel Turbay,  quienes también están siendo investigados judicialmente por su vinculación en la consecución de estos dineros malditos.  A pesar de haber sido exonerado  de toda responsabilidad por la Cámara de Representantes  respecto a la consecución de estos dineros, el señor Samper tiene aún muchas explicaciones que dar relacionadas con sus antiguas vinculaciones electorales con el narcotráfico.   La intervención de la mafia del narcotráfico en la campaña electoral de 1994 causó, sin distingos políticos gran  indignación  en todas las gentes honradas del país.  Por tanto, es manifiestamente exagerado considerar que la crítica a tales excesos sea únicamente de origen conservador.”

Cierra Kerensky con una pertinente advertencia: “Pero la pestilencia del dinero del narcotrafico en las campañas electorales  ha hecho imperativo que todos los colombianos de bien rechacen airadamente la presencia de la mafia en la elección del presidente de la República de Colombia.”

Es casi una certeza que en la campaña de Petro en el 2022 se colaron dineros sucios. Es imperatrivo que la Justicia aclare ese nuevo deplorable incidente de nuestro devenir democrtático.

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Por Mauricio Botero Caicedo

Nació en la fría y lluviosa Bogotá hace 65 años. Es y ha sido empresario, con relativo éxito ya que la voraz e insaciable Dian no ha logrado doblegarlo. Columnista de El Espectador. Detesta a el modelo 'Estatista' y totalitario que la izquierda pretende imponer. Tampoco cree en el 'Estado Niñera'...