Lo que encuentra Petro en Nueva York (Parte 1)

Una crisis migratoria sin precedentes: entre 66 mil a 110 mil colombianos
-recién llegados- sin cédula ni pasaporte. Una burocracia ineficiente, la razón principal

Por: Elizabeth Mora-Mass
septiembre 20, 2022
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Lo que encuentra Petro en Nueva York (Parte 1)
"Si fuera el cónsul general, lo primero que haría hablar con con el Registrador Nacional para nombrar cinco funcionarios para que se dediquen a hacer cédulas en jornadas de ocho horas, incluyendo sábados (…) Luego pasarían a pasaportes (…) Porque son los dos  documentos que los colombianos recién llegados van a necesitar para quedarse o para devolverse. Lo que hay que entender es que—con los recién llegados—sean el número que sean,  estamos enfrentando la crisis humanitaria y de migración más grave que nuestra comunidad  del área metropolitana de Nueva York haya podido vivir", afirma Álvaro Mejía, quien fuera secretario para el exterior del M-19 y junto a George Castro, Yolanda Naranjo, Jorge Meneses, Jesús Galvis, Zoilo Nieto y otros que se nos escapan y los fallecidos Saramaria Archila y Efraín Hernández, gestores de la doble nacionalidad y la circunscripción electoral del exterior, en trabajo coordinado con los cónsules Fernando Panesso y Luis Toro, (q.d.e.p).
 Mejía se refiere al hecho sin precedentes de que hasta la fecha, la Patrulla  Fronteriza ha capturado unos 110,563 colombianos de los cuales 63,252 han iniciado un proceso de asilo político hasta el día escribir esta nota, 16 de septiembre 2023. (Ver documento 2).
Lo que pasa es que en el momento en que los capturan, las autoridades estadounidenses les quitan todos los documentos colombianos. “Por ese motivo, ellos están totalmente indocumentados”, expresa Carlos Vaca de la organización Immigrant Assistance Services, la cual hasta ahora ha ayudado a 264 familias a establecerse en el área metropolitana de Nueva York, consiguiéndoles trabajo, donde vivir, vacunas y escuela para los niños.
“Nosotros en Nueva Jersey estamos ayudando a cientos de colombianos, muchos son familias. Pero desde antes de la pandemia, organizamos el grupo de trabajo con el Consulado de Newark y eso nos permite ayudar a muchos compatriotas”, asegura Yolanda Naranjo, una activista con muchos años de trabajo comunitario.
“Algo así jamás lo habíamos vivido ni en Nueva York, ni en Nueva Jersey (…) Hace 20 o 25 años tuvimos una gran migración que de alguna manera se organizó, pero no podemos compararla con los miles  de colombianos y de otras nacionalidades que están llegando en masa”, opina Jorge Meneses, quien fuera alcalde de Hackensack, Nueva Jersey, de 2006 a 2010.
Los colombianos a los cuales se refiere Meneses hacen parte de esta última marejada gigantesca de migrantes indocumentados que huyen de la violencia y la pobreza de sus países y que están poniendo a prueba a la administración Biden, a la alcaldía de Nueva York y a la iglesia católica. Los gobernadores republicanos de los estados sureños están enviando a diario a centenares de migrantes indocumentados a los estados del norte, en especial a las ciudades “santuario”—aquellas que protegen a los indocumentados—como Nueva York, Washington DC. Boston y Chicago. Pero esta semana la marejada migratoria llegó hasta el exclusivo centro vacacional Martha’s Vayard, en Massachusetts.
Burocracia ineficiente 
“Lo que vivimos es literalmente una invasión de gente de todo el mundo viniéndose a vivir a Estados Unidos. En el caso de Colombia, la falta de organización gerencial, de planeación y, de conocimiento tanto del territorio, como de las circunstancias de los mismos migrantes, debido al poco personal de carrera que presta atención en el consulado, agrava mucho más la situación”, opina Gabriel Jaime Rodríguez, gerente de ARPA Marketing, una empresa especializada en marketing comercial y activista comunitario.
Pero para muchos analistas, en el caso de los colombianos, lo más serio de la situación es que Susana Berenguer, la cónsul general saliente, durante la pandemia cerró por meses todos los servicios consulares, incluyendo la ventanilla social, en momentos en el sector de Jackson Heights, Elmhurst, East Elmhurst y Corona—donde habitan muchos colombianos—era el epicentro de la pandemia en Nueva York.
“Eso fue una infamia contra la comunidad colombiana”, asevera Humberto Suarezmotta, director de Nexos, una entidad que lleva años colaborando con la comunidad.
Vale la pena destacar que Berenguer ha dicho en distintas ocasiones que el cierre del consulado por varios meses, se debió a las órdenes del gobernador Cuomo de cerrar el Estado de Nueva York y no a un capricho suyo.
“Qué raro. Durante la pandemia, los consulados de México, Ecuador, República Dominicana y El Salvador ofrecieron los servicios sociales y de orientación a través del teléfono y les funcionó, mientras la comunidad colombiana se encontraba a la deriva? Será que la empresa de teléfonos que le presta servicios al consulado opera en otra forma?”, pregunta Suarezmotta.
“Es visible y cada vez mas notorio el actuar del presidente saliente y su jefe político para atornillar personal en los consulados e impedir que el presiente Petro estuviera en libertad para nombrar su personal de confianza para mejorar los servicios de los consulados. A mi juicio, la doctora Susana era una persona totalmente inepta para el cargo, no por falta de títulos, sino por falta de capacidad e interés en la comunidad”, dice Rubén Ramírez, un empresario muy reconocido en la comunidad.
“Nosotros exigimos su retiro por su incapacidad para dirigir el consulado”, afirma Vaca, quien fue uno de los promotores de una carta pública enviada a Petro pidiendo la cabeza de Berenguer, quien ha sido reemplazada por Crisanto Orlando Torres Pabón. En el volante, las organizaciones firmantes acusaban a Berenguer de prestar un servicio muy mediocre y disminuir la atención. (Ver notaNo. 2)
“La doctora Susana lo único que hizo por la comunidad fue entregar dos veces unos mercados. Los unos, los consiguió America Viva y don Pedro Rodríguez dio los otros. Y la cónsul tuvo el descaro de devolver 81,400 dólares que mandó Duque, mientras teníamos a cientos de personas muriéndose de hambre y sin donde vivir”, comenta Vaca.
¿Pasaportes por vinculación a la iglesia del MIRA?
Y todavía hay más. “Al hecho de tener en el consulado a los hijos, los sobrinos y demás personas vinculadas con los políticos más poderosos de Colombia, (el presidente) Duque nos metió el gol de la Piraquive”, dice Esperanza Mejía, una analista de medios, quien vive en otro estado, pero tiene a su familia en el área metropolitana de Nueva York, refiriéndose a la cónsul de pasaportes Alexandra Moreno Piraquive, a quien en NY llaman común “la Piraquive”.
Y agrega Esperanza Mejía: “Tenerla en este momento de consul de Pasaportes es cómo amarrar gato con longaniza. El MIRA se caracteriza por explotar a sus feligreses en todos los países donde operan y los recién llegados son carne de cañón para el MIRA”.
De acuerdo con Vaca, “a nosotros, varias personas nos han dicho que en la oficina de la Piraquive les dicen que se vinculen a la iglesia de su familia para ayudarlos con la cédula y el pasaporte”.
“En Nueva York, nosotros siempre hemos sabido que con el MIRA —el grupo político de Moreno— la política y la vinculación a la iglesia van de la mano. Así que no me extraña”, opina Meneses.
“El comentario que hacen los recién llegados es que funcionarios del mismo consulado les ofrecen acelerar el proceso del pasaporte y la cédula si participan activamente en la Iglesia del MIRA”, argumenta Esperanza Mejía.
Por años, entre la comunidad colombiana se ha venido diciendo que la iglesia del MIRA cobra los diezmos religiosamente cada mes. “A mi oficina iban a quejarse de que les sacaban la plata directamente del sitio de trabajo. No sé si todavía lo hacen”, expresa Suarezmotta.
“Me desvinculé del proceso electoral”: Alejandra Moreno Piraquive
La reportera fue personalmente a hablar con la cónsul de pasaportes, Alejandra Moreno Piraquive, quien dijo que no estaba autorizada por la cancillería para hablar del tema. “Pero sí quiero aclarar que yo me desvinculé por decisión propia de todo el proceso electoral. Le envío la resolución firmada por la doctora Martha Lucia Ramirez”. Ver documento No. 1.
“Ciertas o no, las acusaciones contra la cónsul de pasaportes es algo que este gobierno de Petro está obligado a investigar. Los inmigrantes indocumentados de origen colombiano, no pueden ser carne de cañón para la iglesia corrupta de la Piraquive”, sostiene Esperanza Mejía.
Renuncian a los hijos menores por la visa
Uno de los cuadros más dolorosos que estamos viendo es cómo, algunos padres de familia que se vinieron con sus hijos menores, están renunciando a ellos para que les otorguen la Visa Juvenil.
“La visa juvenil es una visa especial para los menores no acompañados por sus padres o por uno de ellos.Cuando ese es el caso, los menores pueden aplicar. Tenemos muchos padres que están renunciando a sus hijos para qué les otorguen esa visa”, explica Vaca.
Tal es el caso de Elena, una colombiana que vino con sus tres hijos menores. “Mi esposo renunció a los niños para que yo pueda conseguir las visas. Para el que es tan buen padre es un dolor muy grande, pero lo hizo por su futuro. Yo también estoy dispuesta a renunciar a ellos con tal de que se queden en Estados Unidos”, asegura la señora, quien piensa quedarse con los hijos y aplicar por el asilo. “Pero sin pasaporte y tarjeta de identidad, los niños tampoco pueden aplicar”, suspira Elena.
María Flórez, una joven embarazada de siete meses dice ella se vino para que su bebe nazca aquí. “Ser ciudadano americano le garantiza una vida mejor”, dice Florez, quien le pide al alcalde Adams, “mantenernos por un tiempo”. Otras mujeres embarazadas han dicho lo mismo frente a las cámaras, mientras muchas mujeres estadounidenses comienzan a protestar contra Adams.
Crisis humanitaria vs. política
De acuerdo con la información de la alcaldía de Nueva York, en los últimos meses han llegado a la Gran Manzana, por lo menos, unos 15 mil migrantes indocumentados, enviados en buses por Greg Abbott, el gobernador de Texas, quien aspira a ser candidato presidencial por el partido republicano, lo que está creado una crisis política y humanitaria sin precedentes en los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Pensilvania. En el momento de escribir este reportaje, el gobernador de la Florida, Ron DeSantis—otro aspirante a derrotar a Trump por la nominación—decidió enviar los primeros buses al exclusivo centro vacacional Martha’s Vineyard, en Massachusetts, destino preferido de muchos ricachones del mundo.
Desde finales de julio, Eric Adams, alcalde de NYC y el gobernador Abbott, republicano de Texas, vienen sosteniendo una pelea verbal en los medios. “El gobernador Abbott usa a los inmigrantes para difundir el odio”, dice Adams. “Yo los estoy enviando (a los indocumentados) para que los disfruten ya que en Nueva York los quieren tanto. Pero no me culpe a mí, culpen a Joe Biden, quien tiene abierta la frontera”, responde Abbott, quien se perfila como el mas serio rival de Donald Trump para disputar la nominación presidencial.
“Lo que tenemos que entender es que el drama y la crisis humanitaria la van a aprovechar los políticos”, comenta Esperanza Mejía, quien teme que el Congreso de USA, en caso de que los republicanos ganen  las elecciones de mitaca ordenen las deportaciones masivas y se impongan fuertes medidas contra la migración. “Si los devuelven,(a los mas de 65 mil colombianos que están solicitando asilo político) Petro tiene que tener un programa y tiene que conseguirles cédula y pasaporte”.
“Aquí en New Jersey, ya los alcaldes, sin importar el partido político, comienzan a protestar y a exigir parar de alguna manera lo que ya llaman invasión. Es imposible atender las demandas de salud, educación y vivienda que generan dos o tres millones de personas entrando cada año a Estados Unidos”, analiza Meneses.
“Por eso hay que trabajar en conjunto. Hacer una gran reunión con los líderes colombianos, las Iglesias para ayudar a los migrantes que llegan y hacerle entender a Petro que a los nuevos migrantes hay que darles cédula y pasaporte, ya sea que se queden o se vayan”, concluye Álvaro Mejía.
Otro tema muy importante es el referente a los miles de familias venezolanas que están llegando—quienes serían la mayoría de los recién llegados a NYC—con hijos nacidos en Colombia. Hay un lío jurídico tremendo. Pero eso es otro reportaje.
Hasta la fecha de escribir este reportaje ha sido imposible conseguir una respuesta del Consulado de Colombia sobre la situación, en lo referente a la documentación.
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