Liendra, hay que estudiar para que cuando te cancelen la cuenta tengas algo que hacer

A propósito de las declaraciones del influencer sobre la poca necesidad de estudiar para salir adelante, algunas razones que demuestran que está equivocado

Por: Adriana Ramírez Ríos
agosto 30, 2021
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Liendra, hay que estudiar para que cuando te cancelen la cuenta tengas algo que hacer
Foto: Instagram @laliendra.tv

“No hay que estudiar para salir adelante”, fueron las declaraciones hechas por La Liendra. Palabras que suscitaron todo tipo de polémica en su momento y ante la magnitud de ellas, muchas personas se han pronunciado tanto en contra como a favor de este. Pero a ver ¿qué sé yo de este llamado dizque influencer?

Bueno pues no mucho, porque siendo sincera, ese chico no despierta interés alguno en mí como para querer dedicarle unos minutos de mi valioso tiempo. Solo sé que desde hace un tiempo viene dando lora en las redes sociales. Se dio a conocer visibilizando su situación de vida precaria al lado de su madre. Esto generó empatía en muchos, ya que la desigualdad e índices de pobreza en Colombia son alarmantes y por lo general estas historias siempre conmueven. Luego llegaron las bromas, chistes, humor pesado, los llamados challenger y cuanta cantidad de estupideces. Hecho que hizo que aumentara sus seguidores, y esto en redes es lo que interesa. Que hablen bien o mal, pero que hablen todo el tiempo.

Bueno y ustedes se preguntarán. Y si no te gusta, ¿entonces por qué estás hablando de él? Y tienen razón. No me lo paso, pero sí quiero hacer hincapié en sus necias declaraciones. Afirmar que estudiar no es necesario para ganarse la plata puede que sea cierto, no quien se mata mucho es el que más tiene. De hecho, hoy, con las nuevas tecnologías, hay muchas formas de conseguir dinero. Pero otra cosa es dar por sentado que la formación y el prepararse no es importante. ¡Oh!, craso error. Y no falta quién se las crea. Quizá en estos tiempos los jóvenes ya no sueñan con pasarse 20 0 30 años los miles de horas en un trabajo. Los tiempos cambian, las dinámicas de vida cambian, eso lo entiendo, ante esto nada podemos hacer. Pero aun así sigue siendo esencial educarse. No hay que enfocarse en el estudio como una fuente de riqueza. De hecho, muchas profesiones se desarrollan más por vocación que por los miles de pesos que esta representa. Es un asunto que va más allá que querer tener la chequera repleta.

Sí hay que estudiar, formarse, prepararse, capacitarse, documentarse, entre otras cosas. Hay que instruirse para saber mínimamente cómo podemos ser mejores personas, mejores humanos; hay que estudiar para poder conocer el mundo y sus comportamientos; hay que leer para entender cómo manejar las emociones, y máxime si estamos en momentos malos. Hay que estudiar algo de finanzas para saber manejar nuestra economía, hay que capacitarse para ganarse la vida, llámese oficio, llámese un arte; hay que aprender de todo cuanto nos sea posible, hay que estudiar para conocer algo de modales, hay que estudiar para saber trasmitir el conocimiento. También, para entender las ciencias, las matemáticas, las filosofías, las diferentes lenguas y hasta las nuevas tecnologías en las que tanto navegamos.

No todos pueden ser youtubers, no todos pueden ser influencers, no todos pueden ser los cómicos o payasos de las redes. Necesitamos más médicos, filósofos, científicos, cirujanos, antropólogos, neurólogos, psiquiatras (que vaya sí que escasean por estos días). Poetas, letrados, maestros, docentes e historiadores, entre otros. Sí hay que prepararse emocionalmente para que la ignorancia no te lleve a decir semejantes sandeces. Entender que el dinero va y viene, que la fama es solo eso, fama, y que dura solo un tanto. Hay que estudiar para llenar la mente de conocimientos, saberes y perfeccionar las habilidades. Obtener conocimiento que pueda diversificarse, que ayude a resolver una problemática, una situación peculiar; conocimientos que aporten a una sociedad tan carente en diversas áreas.

Hay que estudiar para entender que dar y regalar cosas a otros siempre solo los hace más dependientes y les corta sus alas. Hay que estudiar porque la vida cambia en cuestión de segundos, y no solo la vida se vive de redes. Hay que estudiar para poner al servicio de otros los talentos con los que fuimos premiados; hay que estudiar para ganarle la pelea a la ignorancia, para entender que cualquier palabra que diga tiene un efecto en el otro; hay que estudiar para saber cómo comportase en la vida sin agraviar a los otros. Hay que estudiar también porque es una manera de dignificarnos a nosotros mismos y sentirnos útil. Pero en sus palabras veo una gran carencia que queda reflejada en sus comportamientos diarios.

Hay que estudiar para no creerse mejor que los otros, para entender y reconocer que en un abrir y cerrar de ojos todo perece. Hay que volver a la esencia, a la ética humana. Hay que estudiar para no venderse al mejor postor e invertir los valores, para acabar con la ley del menor esfuerzo. Hay que estudiar para irnos desligando de esa cultura de traqueto mafioso, que tanto daño nos ha hecho. Hay que estudiar, preparase, capacitarse, educarse, instruirse para que cuando se esfumen los seguidores, sepamos hacer algo. Hay que estudiar por convicción, pasión y a conciencia siempre. Aprovecha tu momento de “éxito” para formarte en algo que no solo sea ridiculizar, pelear, farandulear todo el tiempo. Siembra algo bueno en el otro, y este seguramente te será mejor remunerado.

Liendra, hay que estudiar para que cuando te cancelan la cuenta de Instagram no enloquezcas y sepas hacer algo.

 

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