1. Las tendencias no cambian: Las más recientes mediciones realizadas por la firma brasilera Atlas Intel, la única que acertó en los pronósticos para la primera vuelta, muestran la misma tendencia de lo que ocurrió el 8 de junio: Tanto Abelardo como Cepeda crecen en su intención de voto, pero la distancia entre ambos se mantiene, Abelardo alcanza un 52% y Cepeda, un 36%.
En estos 15 días, Cepeda no ha logrado dar un solo golpe de opinión que le permita recortar la ventaja que le sacó Abelardo en primera vuelta.
2.Cepeda es pésimo candidato y está pesimamente asesorado. Ha dejado que se le vea el susto que tiene de perder. Y ha cometido estupideces que lejos de lejos de mejorar su situación, la han empeorado.
La primera de ellas fue la decisión inicial de no reconocer el resultado electoral y la segunda, la eternidad que tardó para admitirlo.
La tercera metida de pata fue la presunta suspensión del Presidente, un autogolpe tan burdo que tuvieron que echarlo para atrás. Gloria Arizabaleta, la representante que ordenó la suspensión pertenece al Pacto Histórico y además es la exesposa de Roy Barreras. O sea, fuego amigo.
Esta jugada tiene toda la pinta de haber sido urdida por Roy, quien se reunió con el Presidente un par de días antes de que doña Gloria saliera con semejante disparate. Supongo que la idea era victimizar al Petro y de paso a su candidato, para lograr sumar votos de algunos despistados crédulos. Pero la jugada les salió pésimo.
Y que tal la denuncia penal que puso Cepeda en contra de Abelardo diez días antes de las elecciones. La pregunta que cualquiera que tenga más de dos dedos de frente se hace ante esa denuncia es ¿si Cepeda tenía pruebas de los vínculos de De La Espriella con el paramilitarismo por qué se esperó hasta diez días antes de los comicios para acudir a la justicia? Otra salida en falso.
Y la más reciente jugada es aún más pueril e insólita: un grupo de juristas de clara tendencia izquierdosa salió con el cuento que el Tigre está inhabilitado para ejercer la Presidencia porque tiene doble nacionalidad, lo que le generaría un conflicto de intereses.
¿Acaso Gustavo Petro no tiene la nacionalidad italiana, según él mismo confesó? Además, en ninguna parte de la Constitución dice que los colombianos con doble nacionalidad están inhabilitados para ejercer la Presidencia. Está sí es de no te puedo creer.
3.Mientras Cepeda no ha hecho sino dar tumbos desde que perdió en la primera vuelta, el Tigre ha mostrado una coherencia total, ha mantenido su discurso y su decisión de no aceptar alianzas con políticos ni partidos tradicionales. Por supuesto que acepta adhesiones, pero no condicionadas. El que quiera apoyarlo, bienvenido, pero que no espere nada a cambio.
4.En estos días se ha hecho más notoria la diferencia que existe entre los candidatos a la vicepresidencia. Aida Quilcué resultó aún peor candidata que su compañero de fórmula. Me cuentan que varios integrantes de la campaña le rogaron a Cepeda que no seleccionara a una indígena como su “vice”, porque ese colectivo ya estaba con él, que buscara alguien que sumara. Pero Cepeda, que poco escucha, se ranchó y se fue con la Quilcué.
Pero el problema no es solo que esta señora sea indígena. Debe haber muchos miembros de esa comunidad con atributos para acompañar una candidatura presidencial. Gente preparada, con carisma, que sepa expresarse y que no tenga esa cara resentimiento y de odio que tiene esta mujer.
Como será de poco atractiva esta candidata que en la última pieza publicitaria que están pasando por la televisión la que aparece al lado de Cepeda es María Fernanda Carrascal, una mujer bella y carismática que, al menos, adorna el video.
En cambio, Restrepo tiene pinta y discurso de estadista. Todo lo que dice es sensato. Ciertamente no es un político carismático, pero si es un tipo muy acertado. Estoy seguro de que muchos colombianos van a votar por el Tigre porque su fórmula les genera confianza.
5.Muchos indecisos votarán por quien les genere menos miedo y ese es Abelardo. Deninson Mendoza me contó una anécdota muy diciente: una persona muy humilde, que cuida carros, le dijo en días pasados que iba a votar por el Tigre porque si la cosa no salía bien, dentro de cuatro años votaba por otro. Pero temía que si el ganador es Cepeda, dentro de cuatro años no haya elecciones. Pura sabiduría popular.
Del mismo autor: Si gana Cepeda, Petro pierde
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