Todas las historias, todas las miradas, desde todos los rincones

Las cátedras para la paz en los colegios deben ser una realidad porque los jóvenes #NacimosPaSemilla

“Los jóvenes somos los encargados de transformar la sociedad y construir paz, no somos el futuro del país, somos el presente”

Por: Luz Karime López Rodríguez
Agosto 27, 2017
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Las cátedras para la paz en los colegios deben ser una realidad porque los jóvenes #NacimosPaSemilla

Colombia se encuentra a puertas de un proceso de construcción de paz y posconflicto, por esto resulta primordial pensar en una formación educativa desde las aulas de clase que logre hacer de la paz una condición innata a la cultura de cualquier colombiano, esto porque es contradictorio celebrar la paz cuando en las instituciones educativas distritales de Bogotá, la capital del país, la violencia está presente todos los días, podemos poner en tela de juicio el considerar un país pacífico desligado de una educación pacífica.

El Estado colombiano establece las cátedras para la paz por medio de la ley 1732 de 2014 que en su artículo 1 declara que se plantea “Con el fin de garantizar la creación y el fortalecimiento de una cultura de paz en Colombia, establézcase la Cátedra de la Paz en todas las instituciones educativas de preescolar, básica y media como una asignatura independiente”. Sin embargo, en las instituciones educativas del distrito no existe una asignatura independiente que lleve por nombre Cátedra de la Paz.

Por lo anterior, los conflictos que muchas veces son violentos en los colegios no se han detenido, además existe otro factor a tener en cuenta: la poca formación, casi nula, que tienen los docentes, directivos, orientadores y personal de apoyo de los colegios en temas de paz, de modo que no se encuentran capacitados para transmitir una cultura de no violencia a sus estudiantes.

Es necesario lograr la atención de las entidades correspondientes y de toda la sociedad colombiana para que trabajemos fuertemente en el fortalecimiento de la educación pública primaria y secundaria, y nos interesemos en formar docentes de calidad que tengan conciencia de que el futuro del país está en sus manos. Es importante también cimentar la educación sobre una cultura de paz, para esto se deben resolver problemas estructurales como la mala distribución de los recursos, la falta de infraestructura adecuada, la falta de personal capacitado y suficiente, la falta de recursos complementarios en el proceso educativo como cuadernos, libros, útiles escolares, computadores y fácil acceso a la información, entre muchas otras.

Muchas de las causas mencionadas anteriormente hicieron parte de las exigencias de los maestros al gobierno nacional durante el paro nacional de educadores que duró 37 días de este año, lo cual demuestra que los docentes tienen voluntad para mejorar la calidad educativa del país y a su vez demuestra que la educación no es el tema más importante en la agenda pública del país.

Por todo esto propongo que la Cátedra de la Paz debe ir impregnada de lo que los teóricos de la paz conocen como la no violencia, este término es aplicable a múltiples dimensiones sociales, políticas, culturales, etc. En el caso de la aplicación al contexto educativo creo que sería pertinente abordarla como filosofía y cosmovisión del ser humano, que tiene como pilares la libertad y la dignidad humana, y se basa en la creencia de que el amor es capaz de transformar cualquier realidad existente, que ese amor se materializa en muestras de solidaridad, comprensión, compasión, filantropía y otras características que son innatas a la naturaleza pero que socialmente se han perdido o corrompido. (Martínez, 2012). Desde las aulas de clase se puede utilizar una pedagogía de no violencia para superar en cierta parte la violencia estructural que permea la realidad de los jóvenes.

Los docentes deben recibir también estas Cátedras de la Paz para que tengan la formación necesaria en el tema con el objetivo de transmitir eficaz y satisfactoriamente todo el conocimiento en construcción de paz desde la base y una perspectiva no violenta, para así enseñar desde la práctica estos temas, pues no podemos quedarnos únicamente en la teoría y cátedra, como sociedad debemos avanzar hasta el punto de convertir la paz una cosmovisión que hace parte de la cultura colombiana.

Asimismo, considero que la paz debe transmitirse no solo como una asignatura independiente sino desde todas las áreas del conocimiento que se enseñan en los colegios de Bogotá y del país, sin embargo, los docentes al no recibir una educación en el tema no cuentan con la cualificación necesaria para abordar estos asuntos, absolutamente toda la sociedad colombiana debe trabajar en pro de la paz, la Secretaría Distrital de Educación no está desligada de este deber, por esta razón debe aportar a la formación de todos los docentes para alcanzar una educación basada en la paz.

Porque nosotros los jóvenes somos los encargados de transformar la sociedad y construir paz, no somos el futuro del país, somos el presente y las cátedras para la paz deben ser una realidad para lograr el cambio soñado por los colombianos.

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Publicidad
0
719

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Trabajo social para las FARC como pena a sus delitos

Trabajo social para las FARC como pena a sus delitos

¿Entonces el posconflicto será impunidad total?
Un baño de rosas donde huele a podrido

Un baño de rosas donde huele a podrido

Lo que han llamado posconflicto no puede ser una frivolidad de “aquí no ha pasado nada”. La paz no se logra con un baño de rosas maloliente
El posconflicto colombiano en la era de la posverdad

El posconflicto colombiano en la era de la posverdad

"Cuando se articula la posverdad como mecanismo que garantiza una diversificación del relato colectivo, se está tejiendo sentido social y se está promoviendo la memoria"

Una necesidad urgente

Con la paz a la vuelta de la esquina, habrá que prepararse en pocas semanas para el posconflicto, lo que no se hizo en tres años