La Empresa Distribuidora del Pacífico, Dispac, que se ocupa de prestar el servicio público de energía en 17 municipios del Chocó, deberá pagar una multa de 2.850 millones de pesos. Según funcionarios de la Superintendencia de Industria y Comercio, la empresa habría impuesto barreras en 23 procesos de contratación realizados entre 2021 y 2023.
De acuerdo con el informe de la SIC, Dispac habría exigido el pago de una suma de dinero a terceros como requisito para participar en los procesos de selección adelantados por la compañía. El valor solicitado se calculaba según el presupuesto oficial de cada proceso y fue denominado como “derecho de participación”. Sin embargo, esa no fue la única acusación presentada contra la empresa.
La segunda irregularidad señalada por la entidad consistiría en imponer un límite al número de candidatos admitidos en los procesos de selección. Como consecuencia, no solo se restringió la cantidad de ofertas, sino también la calidad de las propuestas. Los participantes admitidos, al no competir con todos los aspirantes, no tenían la necesidad de elaborar propuestas más sólidas.
La sanción representa uno de los episodios más recientes que enfrenta Dispac. La empresa fue fundada en 2001 como una sociedad de economía mixta. Su función principal es mejorar el servicio de energía en la región del Chocó, una zona especialmente sensible por la presencia de comunidades afrodescendientes e indígenas.
Hasta abril de 2026, la empresa permanece bajo la dirección de Giovanny Mosquera Lozano, gerente regional, abogado y especialista en Derecho Administrativo. El funcionario estudia la posibilidad de impugnar la multa impuesta por la SIC. La sanción, al ser de primera instancia, aún puede ser apelada y no constituye la única preocupación para Mosquera.
Durante 2026, el departamento del Chocó, incluida su capital, ha sufrido apagones masivos y constantes interrupciones del servicio eléctrico. La situación sería consecuencia de graves fallas en la subestación de Huapango. Además de la intermitencia en el suministro, el Chocó es uno de los departamentos con más zonas no interconectadas a la red eléctrica nacional.
Por esa razón, muchas poblaciones dependen de generadores de combustible. Aun así, Dispac insiste en cumplir con sus obligaciones dentro de sus limitaciones operativas. La empresa proyecta ampliar el servicio de energía en Quibdó, Istmina, Tadó y Condoto.
Solo Quibdó concentraría cerca del 55 % de los puntos de conexión eléctrica. No obstante, la compañía también busca implementar proyectos de energía solar en zonas apartadas como Bajo Baudó, Alto Baudó y Riosucio con el propósito de alcanzar una mayor cobertura energética en el territorio.
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