Opinión

La revocatoria de Manolo, no va

El alcalde de Cartagena se le mide a emprender cuatro megaobras por $725 000 millones, indispensables para el desarrollo armónico de la ciudad. Comienzan este año

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Enero 23, 2017
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Por mi espíritu liberal rawlsiano me gustan las críticas y detesto el unanimismo, pero amanecieron el 1 de enero, ciertos inusuales críticos, que según dicen, siguen precisas instrucciones de alguien que no tiene pantalones para dar la cara, proponiendo la revocatoria del alcalde de Cartagena sin expresar un solo argumento de fondo; mientras que Manolo Duque, responde con trabajo serio.

Después de recibir la ciudad, no solo con la olla del presupuesto “raspada hasta lo último”, y el dudoso legado de pagar el 80 % de $250 000 millones, usados para obritas insignificantes dispersas por la ciudad, como muchas calles, según dicen, con declives mal hechos, como quien dice, recibió la “olla raspada”.

En cambio Manolo, demostrando su liderazgo muy personal, se le mide, lo que no tiene precedentes en Cartagena, a emprender cuatro megaobras, indispensables para el desarrollo armónico de Cartagena, son $725 000 millones que van a comenzarse a ejecutar este año en Cartagena, representados en $300 000 millones para la primera etapa del gigantesco proyecto de Drenajes Pluviales, con miras a comenzar a evitar que se inunde el 71% de las viviendas cuando cae un aguacero. La totalidad del proyecto cuesta $1,5 billones, pero el alcalde comienza con el tramo más grave, los cartageneros esperamos que la nación contribuya sustancialmente al resto.

La segunda obra, es la continuación de lo más urgente de la defensa costera. A Cartagena se la está tragando el mar pero ningún alcalde se ha ocupado de comenzar a resolver este grave problema, pues Manolo, ha conseguido $55 000 millones, buena parte no reembolsable para construir los primeros cuatro espolones, contenidos en el Informe acerca de la defensa de las costas y playas de la ciudad de Cartagena, que presentó Ramón Iribarren Cavanilles en 1958, recordado como el padre de la ingeniería marítima del siglo XX, contratado por el Gobierno colombiano, para diseñar la defensa costera de la ciudad, la que se inició y quedó inconclusa. Manolo es el primero que se le mide a continuarla.

 

La construcción de la Quinta Avenida que bordea Manga
y llega hasta las inmediaciones del Puerto,
va a desembotellar el denso tráfico de los alrededores

 

El tercer proyecto es la construcción de la Quinta Avenida que bordea Manga y llega hasta las inmediaciones del Puerto, que va a desembotellar el denso tráfico de los alrededores; esta obra vital, tiene un costo de $120 000 millones.

El cuarto proyecto es el llamado Plan Vial y las Rutas de Precarga que no es cosa distinta que la construcción de las vías alimentadoras de Transcaribe, que cuestan $60 000 millones.

Pero lo dejo para último por ser el más ingenioso de todos, la construcción del Centro Administrativo Distrital –CAD-, que se hará con un crédito de proveedor, con un período de gracia durante los dos años que durará su construcción, y se entregue funcionando al Distrito. Se trata de usar los aproximados $30 000 millones que hoy paga la Alcaldía anualmente en arriendos por las diferentes sedes regadas por toda la ciudad, para pagar después en 13 años. Se calcula que una vez pagada la sede, a partir del año 16, además de quedar con tremenda sede, la Alcaldía se ahorrará un dinero importante que podrá aplicar a otros proyectos. Así se gobierna cuando se busca el bien común.

Son $725 000 millones que se invertirán, con financiación garantizada por parte del distrito, pero sin dejar un lastre al sucesor, sin contar las cuantiosas inversiones en los programas sociales del plan de desarrollo.

Se piensa en dejar las finanzas sanas, si bien se hacen compromisos de pago, son a quince años y para obras que necesita Cartagena para su desarrollo, y lo más importante, no se deja “la olla raspada”, para no causar al próximo, las incomodidades que él recibió.

A pesar de que el alcalde a su llegada, ordenó revisar la posibilidad de refinanciar, no fue posible porque subieron dramáticamente las tasas de interés, por lo que tuvo que ser muy creativo y demostrar gran liderazgo.

Es por ello que los cartageneros no vamos a dejar pasar esta oportunidad… y la revocatoria ¡¡no va!!

 

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