Cristianos evangélicos y católicos coincidieron en un rechazo público al presidente Gustavo Petro. El detonante fueron unas declaraciones del mandatario sobre Jesucristo que desataron una oleada de comunicados, pronunciamientos institucionales y llamados al respeto por las creencias religiosas.
El comentario ocurrió durante la reapertura del Hospital San Juan de Dios, en Bogotá, cuando el jefe de Estado afirmó que Jesús “hizo el amor” y que “a lo mejor” tuvo una relación sentimental con María Magdalena. Las palabras, que fueron pronunciadas en un acto oficial y quedaron registradas en video, han marcado la conversación política y religiosa de las últimas horas en redes sociales y medios de comunicación.
El pronunciamiento de los obispos tras el mensaje de Petro
La reacción más inmediata a las palabras de Petro vino de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC). El episcopado publicó el comunicado COM–CEC–040/26, en el que reiteró que para la Iglesia católica Jesucristo es “verdadero Dios y verdadero hombre, centro de la fe y la esperanza”.
En el texto, firmado por la Presidencia de la CEC, los obispos recordaron que la Constitución de 1991, la Ley 133 de 1994 sobre libertad religiosa y la jurisprudencia de la Corte Constitucional obligan al Estado a respetar las convicciones religiosas y a no intervenir en asuntos doctrinales. También señalaron que “ninguna autoridad civil está llamada a emitir juicios de carácter teológico”.
El documento insistió en que la laicidad del Estado colombiano no significa desconocer la fe de millones de creyentes y reiteró el llamado a profundizar en el Evangelio y el Catecismo de la Iglesia católica para comprender la figura de Jesucristo desde fuentes autorizadas.
La respuesta evangélica y cristiana a Petro
Por su parte, la Confederación Evangélica de Colombia (Cedecol) emitió su propio comunicado. Allí expresó su “profunda preocupación” por las declaraciones del presidente y afirmó que estas distorsionan la verdad bíblica, histórica y teológica sobre Jesucristo.
Cedecol subrayó que la Biblia no respalda ninguna relación sentimental entre Jesús y María Magdalena, a quien define como una discípula fiel, y advirtió sobre el uso de figuras sagradas en escenarios políticos. La organización pidió preservar la convivencia en una sociedad plural y evitar que la libertad de expresión se utilice para afectar la fe de otros.

Reacciones políticas y sociales
Las críticas no se limitaron a los ámbitos religiosos. Legisladores como el senador Mauricio Giraldo reclamaron respeto por lo sagrado, mientras organizaciones como El Rosario de Hombres Colombia rechazaron “de manera vehemente” las afirmaciones del mandatario; y el portal Razón + Fe impulsó una campaña de firmas para exigir una rectificación pública.
Así, por primera vez en años, voceros católicos y evangélicos compartieron un mismo mensaje institucional: el reclamo de respeto a la figura de Jesucristo y a las creencias religiosas de millones de colombianos.
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