No usa pincel, óleo ni lienzo. Delcy Morelos trabaja desde hace más de una década con tierra para sus instalaciones. Su obra incluye arcilla, fibras, telas y otros elementos naturales. Nacida en Tierralta en 1967, se despide este domingo del Palacio de Bellas Artes de Bruselas, BOZAR, con Uterus in Uterus, una instalación de 14 metros de largo por 9 de ancho.
Incluso usa ingredientes que están destinados a aderezar platos culinarios. La obra fue construida a partir de paneles de avellano sobre los que se aplicó una mezcla de arcilla roja de Valonia, arena, heno y especias como canela y clavo. Morelos tomó como referencias técnicas ancestrales de construcción de Sudamérica y la arquitectura vernácula europea. La instalación hace parte de la serie Bozar Monumental y está abierta al público desde el 28 de junio. Mañana se despide con más de 13 mil visitantes durante el verano del Gran Hall Horta del Palacio de Bellas Artes de Bruselas, construido por Víctor Horta, el arquitecto más importante del siglo XX de Bélgica.

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Morelos estuvo acompañada por una delegación diplomática de alto nivel, encabezada por la ministra plenipotenciaria Nohra Quintero Correa y el ministro consejero Jaime Pacheco Aranda. Los funcionarios y la artista se quitaron los zapatos para entra a la maloca descalzos y sentir la conexión con la tierra, una de las principales motivaciones de la artista.
Antes de los materiales orgánicos que le permitieron ingresar al circuito del arte mundial, pintó. Desde los 90, ha desarrollado una obra en la que aparecen el territorio, la violencia, la vida y la relación con la naturaleza. En una entrevista publicada por el MoMA, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Morelos explicó que su interés por la tierra estuvo inicialmente relacionado con los conflictos por la propiedad y el territorio en Colombia.
Posteriormente convirtió ese material en elemento central de instalaciones como Earthly Paradise, presentada en la Bienal de Venecia de 2022, y El lugar del alma, realizada ese mismo año en Buenos Aires. En esta última utilizó tierra y elementos aromáticos como canela, clavos de olor y café, dentro de una instalación concebida específicamente para el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires.
Nueva York abraza la tierra de Morelos

El MoMA, ha documentado su trabajo y su evolución desde la pintura hacia las instalaciones realizadas con tierra. En los últimos años ha presentado obras en instituciones de Alemania, España, Bélgica y Estados Unidos.
La artista ha explicado la relación personal que mantiene con el territorio en el que creció. Morelos nació en Tierralta, Córdoba, en las riberas del río Sinú. Su experiencia con la tierra está relacionada con recuerdos de infancia y con las tradiciones indígenas que conoció en su entorno.
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El MoMA, además, recoge cómo sus primeras experiencias con la tierra estuvieron vinculadas a los pisos de tierra de la casa familiar y a la relación de las comunidades con el territorio. Esa preocupación aparece también en No es un río, es una madre, obra de 2014 relacionada con el río Sinú y con la construcción de la represa de Urrá I. La pieza utiliza tierra roja, fique y hojas de tabaco y hace referencia a las protestas de comunidades indígenas por la afectación del río. En Bruselas, Morelos lleva nuevamente esa investigación sobre la tierra a una instalación de gran escala, pero esta vez utilizando materiales del territorio de Valonia.
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