Iván Velásquez, honor y gloria de Colombia en la Onu

"El martes de esta semana se produjo en Guatemala uno de los documentos más ignominiosos y cobardes del que se tenga noticia en el mundo"

Por: Carlos Roberto Támara Gómez
septiembre 06, 2018
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Iván Velásquez, honor y gloria de Colombia en la Onu
Foto: US Embassy

Aprovechando que el titular de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), Iván Velásquez estaba de visita en Washington, es decir, a mansalva y sobreseguro, Jimmy Morales, expidió su orden presidencial más ladina e inconsecuente, indicando al menos dos aberraciones de su supuesto omnímodo poder. Una, sindicando a aquel de que es “una persona que atenta contra el orden y la seguridad pública; afectando (sic) la gobernabilidad, institucionalidad, justicia y la paz del país”, ¡habrase visto! siendo que en realidad está haciendo un trabajo meritorio, que hoy ni siquiera el mismísimo Hércules emprendiera, limpiando los Establos de Augías en que se ha estado convirtiendo el gobierno de Guatemala. “Entre sus pesquisas han encontrado evidencia de desvío de recursos por parte del expresidente Otto Pérez Molina y su exvicepresidenta, Roxana Baldetti, ambos ahora en prisión; hace poco habían solicitado investigar al mismo Morales por posibles irregularidades en el financiamiento de campaña”. Dos, no agradeciendo, que es de elemental cortesía y lo que ha debido hacer si fuera un presidente decente.

Ese aguacero fétido presidencial fue el martes. Ante semejante desaguisado ya el miércoles crecientes olas se han estado levantando al interior de Guatemala y, sin duda en la ONU que ha establecido perentoriamente: “El secretario general le ha pedido al señor Velásquez que continúe al frente de la Cicig desde fuera de Guatemala, hasta que haya más claridad sobre la situación”, dijo el portavoz del secretario, Stephane Dujarric.

Y además: “recalcó que el órgano rector de la ONU tiene serias dudas sobre la decisión de Morales y revisará si es posible vetar el acceso a través del acuerdo con el que se estableció la Cicig”.

Nótese cómo Antonio Guterres, el secretario general, habla a través de su portavoz, un intermediario y, así mismo, completando el disimulo, la ONU se apega a un lenguaje normalizado para hacer observaciones diplomáticas que deberían escucharse cual gritos estentóreos ante semejante esperpento. La orden presidencial es un oso cavernario de singular dimensión que quizás pertenezca al periodo neolítico inferior cuando según parece el ser humano apenas farfullaba.

La acción a mansalva —como cuando alguien distinto del presidente prepara un asesinato, diciéndolo en lenguaje ONU— queda explícita pues antes se había intentado expulsarlo declarándolo persona non grata, “figura para expulsar a diplomáticos de un país, después de que la comisión y la entonces fiscala general Thelma Aldana solicitaran desaforar al presidente para poder investigar le financiamiento electoral de su partido, el Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación)”.

Con esta última aclaración se sabe entonces que el presidente Morales estaría supurando por la herida y puede suponerse que todavía no se le han caído las banderillas.

Y tal parece que también será garrochado: “El Congreso guatemalteco integró una comisión investigadora de cinco diputados para analizar la solicitud de retiro de inmunidad del presidente Morales. Su informe será presentado ante el pleno y el mandatario podría ser desaforado si 105 diputados, de los 158, votan a favor del pedido del ministerio y la Cicig”.

Y porqué se necesitarán tantos votos; debería haber un mecanismo que los disminuyera según cada eventualidad, pues en estos casos debería predominar aquel dicho de que “el que se escama es porque es pescado”. Sería la justa medida contestaría y justiciera al que ha usado Morales al ausentarse Velásquez: “a papaya puesta… papaya partida”.

Y mientras tanto, qué estarán diciendo los gobiernos del mundo. Cabe imaginarse la actuación en este chicharrón del propuesto flamante delegado de Colombia ante la OEA el otrora inmaculado Dr. Ordoñez, si hubiera sido ante la ONU. Inmaculado hasta que se demostró que su ascenso al poder fue maculado (qué palabra tan fea). No debe olvidarse que Iván Velásquez debió huir del país tras sus investigaciones del fenómeno de la parapolítica, si no se recuerda mal, en el que resultaron implicados encumbrados personajes ahora muy cerca de los requiebros del Dr. Ordóñez.

En este caso, Ordoñez ya no sería Ordoñez. Representaría, en el caso de que asuma el cargo, la conciencia ética nacional ante la comunidad internacional y, además, está en la obligación moral no solo de respaldar a un colombiano que está haciendo bien su trabajo, también de defender la capacidad de la OEA de aleccionar a aquellos presidentes —y expresidentes incluso colombianos— que creen estar más allá de las leyes. Se ha dicho que la carne de cerdo es lo más cercano, en el reino animal, a la del humano, ¿será que el Dr. Ordóñez digerirá bien el chicharrón?

En todo caso el que se dé por hecho que Ordoñez sea nuestro representante no quiere decir que estemos de acuerdo con su designación. Este problema indica a las claras, irrefutablemente, que no es la persona para ese cargo. Tiene rabo de paja. ¡Así de sencillo!

Hasta ahora es evidente que ni la cancillería, ni el Presidente de la República, ni el Congreso se han pronunciado sobre este asunto en el que pudiera ponerse a prueba, si sigue creciendo y configurándose en su verdadera dimensión, qué tanta diferencia hay en Colombia entre el gobierno de un partido y un partido de gobierno.

Una vez más debemos agradecer al exmagistrado Iván Velásquez que se comporte ante la ONU como quisiéramos que se comportaran todos sus funcionarios. El gobierno colombiano que ha dicho que no habrá más corrupción institucional debería reincorporar a Velásquez a su cargo con nuevas garantías para que continúe, en caso de ser necesarias, sus dejadas investigaciones.

Por lo pronto se sabe que Velásquez sabe dar con la piedra en la boca incluso callando ante el pequeño Jimmy….Morales: “En un mensaje a la agencia Associated Press, Velásquez dijo que estaba al tanto de la decisión pero eligió no comentar al respecto.

Nada en Velásquez de aquella exaltación procera, ¡te doy en la cara m….ca!

No, Velásquez se mantiene incólume en su grandeza moral. Para preservarlo en su lozanía no puedo dejar de recordarle a sus pequeños enemigos aquella célebre invectiva de Vargas Vila que recoge casi amorosamente Jorge Luis Borges en solícita complicidad con su lenguaje depurado al dirigirse aquel a su archienemigo Santos Chocano: “los dioses no consintieron que Santos Chocano deshonrara el patíbulo, muriendo en él. Ahí está vivo, después de haber fatigado la infamia”.

Nota. Las citas son tomadas de los dos últimos boletines sucesivos del New York Times en español. La última cita de la monumental Obras Completas de J.L Borges.

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