Son muchas las posibilidades que tiene este hidrocarburo para producir asfalto, coque para acero y azufre para la industria de fertilizantes, entre otros usos

En el marco de la transición energética hay un producto de importancia capital que está llamado a convertirse en protagonista: el crudo pesado y extrapesado, cuya versatilidad lo lleva a ser complemento de energías renovables debido a que es abundante y competitivo y a que su aplicación abarca distintas industrias.

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Las principales reservas mundiales de crudo pesado y extrapesado se encuentran en Venezuela, Canadá, México y Colombia, lo que es una ventaja dada la importancia de este competitivo hidrocarburo, esencial para las industrias que sostienen la economía global: el crudo pesado es clave para industrias básicas porque de él se obtiene asfalto para infraestructura, fuel oil para el sector naviero, coque para acero y cementeras, y azufre para la industria de fertilizantes.

Sin embargo, durante décadas, el crudo pesado y extrapesado ha enfrentado una reputación injusta en el debate energético mundial. Su alta densidad y alta viscosidad, que lo hacen más espeso que el petróleo ligero, ha llevado a que sea calificado como un recurso marginal, costoso y difícil de procesar. De allí la importancia de romper algunos mitos que se han profundizado en un mundo que avanza hacia la transición energética, y la necesidad de considerar mejor su gran potencial.

La faja del Orinoco en Venezuela, la gran reserva del mundo

En el ámbito regional latinoamericano, Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo. Específicamente, la Faja Petrolífera del Orinoco cuenta con más de 267 mil millones de barriles (Mbl, por su sigla en inglés) del total de sus 300 mil reservas probadas.

Crudo pesado

Esas reservas están compuestas aproximadamente de un 70 % de crudo extrapesado, menor a 10 API (la medida de densidad que lo compara con el agua), y un 30 % de crudo pesado (entre 10 a 25 API), requiriendo diluyentes para su transporte y mejoradores para su refinación. 

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Es importante anotar que el costo de producción en esta zona, incluyendo las etapas de perforación, completación (habilitación del pozo para su producción como revestimiento) y operación, oscila entre 15 y 25 dólares por barril, lo que lo hace más competitivo que muchas operaciones de fracking, o de extracción en aguas profundas.

Son muchas las técnicas probadas para su refinación

Los prejuicios hacia el crudo pesado se han alimentado por sus características de alta densidad, mayor viscosidad y mayor contenido de impurezas (como el azufre), lo que obliga a emplear técnicas complejas de refinación, pero éstas son ampliamente conocidas y controladas mediante tecnologías avanzadas.

Aunque estas técnicas requieren de un proceso más complejo y costoso, no afectan la demanda del crudo pesado, pues en el sistema energético global varias refinerías están diseñadas para procesar mezclas específicas de crudos, y muchas de ellas requieren petróleo pesado para operar de manera eficiente. Estados Unidos, India y varios países de Asia cuentan con refinerías configuradas específicamente para este tipo de crudo. Hoy existe una dura competencia para acceder a estos barriles.

Crudo pesado

Más del 60% del petróleo que se extrae en Colombia es crudo pesado

En Colombia, el crudo pesado y extrapesado es el principal hidrocarburo producido, representando aproximadamente entre el 60 % y el 70 % de la producción nacional. La explotación se concentra en los Llanos Orientales, región que aporta la mayor parte de las reservas probadas del país, las cuales cerraron 2024 con 2.035 millones de barriles, garantizando una autosuficiencia de 7,2 años. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las reservas no son un número estático: crecen a medida que mejora la tecnología, se optimizan los costos y aumenta el conocimiento geológico.

Los departamentos donde se extrae crudo pesado son Meta, Casanare y Arauca, y en ellos operan los principales campos petroleros del país. De ellos, los cinco primeros son operados por Ecopetrol: Rubiales, que entre 2009 y 2015 llegó a representar el 15 % de la producción total colombiana; Castilla y Castilla Norte (segunda y tercera posición); Caño Sur Este (cuarto) y Chichimené (quinto). Le siguen Cravo Norte - Caño Limón (SierraCol Energy), Tiganá (Geopark), Jacana (Geopark) y Quifa (Frontera Energy).

Crudo pesado

La existencia de estos campos petroleros convierte a Ecopetrol en el principal productor y exportador de crudo pesado en Colombia y, a Geopark, que recientemente adquirió los activos de Frontera Energy, en la segunda empresa petrolera más grande de Colombia y un actor clave en la producción de crudo pesado. En el marco de la transición energética, el crudo pesado no debe verse como un competidor de las energías renovables, sino como un complemento del sistema energético global. Lejos de ser un recurso en declive, su abundancia y versatilidad industrial aseguran que seguirá.

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