El peligro de una sola historia y del periodismo parcializado

Contar un solo punto de vista, una sola idea, nos lleva a crear estereotipos que no reflejan la realidad e incluso pueden ser causantes de exclusión

Por: Luis Acosta Villarreal
agosto 16, 2019
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
El peligro de una sola historia y del periodismo parcializado
Foto: Pixabay

Es común en Colombia que la historia sea avalada y respaldada en un solo sentido: en el conservador. No es de extrañar en un país tan doble moral que por un lado la gente quiera cambiar, pero no cambie, los cambios los quieren en las esferas más elevadas de la política, pero en lo más bajo —o alejado— de las esferas de administración pública siguen las mismas prácticas corruptas y demagógicas. Trayendo a colación las palabras expresadas por Chimamanda Ngozi, escritora y activista social de Nigeria, que en su célebre video nos comenta que la historia ha sido escrita por los opresores, o como diría Carla Montero, por los vencedores. En nuestro caso la historia la escribieron los criollos latifundistas, dueños de los medios de producción y el poder político.

Tal respaldo es debido —entre otras cosas— de la clase política dominante que en doscientos años de mandato nos quiere tener ignorantes, las políticas educativas son obsoletas, no hay un currículo nacional, tenemos copias de otras naciones con lo peligroso que esto es, los contextos no son los mismos y las necesidades aún mas. Entonces ante tal apego al poder y robo del erario público, se le suma la dominación ideológica, que podemos caracterizarla en dos aspectos: en lo religioso y en lo mediático (prensa). El primero tuvo especial auge con la Constitución confesional de Nuñez de 1886, que rigió un siglo y algo mas, que es culpable del abandono estatal de la educación de la población colombiana, la Iglesia brindó educación coaptada, educación que involuciona al ser humano, educación temerosa y memorística, una educación de clase, en donde no se podía soñar en ser alguien famoso por no tener dinero, que los ricos eran ricos y nadie más podía serlo. Con la constitución de 1991 cambia el panorama y pese a que la Iglesia todavía tiene peso en las mentes colombianas, no es obligación seguirla ni educar en esas condiciones, la constitución de 1991 se convierte en una garantía humana de la formación holística, entre tantos artículos, el artículo 67 de la Carta Magna respalda tal afirmación, el Estado debe enseñar a los habitantes del país, leyes, ciencia, tecnología, educación física, investigación entre otros conocimientos y no solo los religiosos.

En este sentido, el segundo aspecto, todavía latente, no tiene aún un soporte legal que lo pare, los medios de comunicación como son financiados por políticos y banqueros no son objetivos, siempre estarán del lado de “los vencedores”, catalogarán a los ciudadanos de ignorantes, violentos, difamadores y demás si están en contra de los políticos y banqueros que los financian. Estarán en contra de la oposición política, estarán en contra de la verdad basada en conocimiento científico, estarán en contra de la ley si es caso con tal de favorecer a sus dueños. Como diría Marx en el manifiesto comunista, el capitalismo rompió con toda relación amorosa, o algún temor divino, sus ansias de sobre explotar los recursos los llevan a realizar prácticas tan nefastas como las mencionadas y hasta peores, cometiendo asesinatos, despojos y estafas.

Lo que nos queda es apoyar los canales objetivos y también procurar crear canales de oposición, es decir, que si bien el poder este atornillado a las sillas de la corrupción, poder ir quitándolo con acciones ciudadanas conjuntas que se plasmen en medios de comunicación y periodistas más objetivos, que si no pasamos a un gobierno alternativo, al menos tengamos las tres caras de la prensa (la que está con los dueños de los medios de producción, los que muestran las dos caras y los que están a favor de otra forma de dirigir el país, con ideas pocos tradicionales) y que sea el ciudadano el que elija por que se decanta, y no esté condicionado por la superestructura (medios de comunicación, credo religioso, medios de producción, poder político, poder ideológico, etc.) que perpetúa la corrupción y viola el principio constitucional del libre desarrollo de la personalidad.

A manera de conclusión, esta reflexión es también una felicitación al periodismo objetivo, el verdadero periodismo, el que está en palabras de Cecilia Orozco Tascón, al frente del poder y no a su lado. El que nutrió esta reflexión con noticias que nos llevan a mantenernos informados de las problemáticas sociales y políticas que vive el país y que son de vital importancia. No basadas en demagogia y en injurias. 

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

-Publicidad-
0
400

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus
Chimamanda Ngozi, el plato fuerte del Hay, narra su vida

Chimamanda Ngozi, el plato fuerte del Hay, narra su vida