El 2 de diciembre del 2016 el Presidente Juan Manuel Santos inauguró la primera planta regasificadora de gas natural licuado de Colombia. La iniciativa en cabeza del empresario Luis Carlos Sarmiento, a través de la empresa Promigas de la cual es su accionista mayoritario, buscaba contar con un seguro energético para las térmicas de la Costa Caribe: Tebsa, Termocandelaria y Termoflores.
Diez años después, ante la amenazante escasez de producción nacional de gas, la planta operada por la Sociedad Portuaria el Callao (SPEC LNG) dejó de ser solo el seguro de las térmicas y pasó a suministrar entre el 35 % y el 40 % del gas que consumen los colombianos. Ahora, ante el drástico fenómeno de El Niño que se tiene por delante, el sistema eléctrico nacional ha pasado a depender de su normal operación.
SPEC LNG es la única terminal de regasificación de Gas Natural Licuado (GNL) en operación en Colombia. Ubicada en la zona industrial de Barú, Cartagena, representa la principal salvaguarda de infraestructura para afrontar la crisis hídrica generada por el Fenómeno de El Niño, el cual se proyecta comenzará a ceder a partir del primer semestre de 2027. Esta instalación permite mitigar la extrema vulnerabilidad del modelo energético colombiano, caracterizado por una dependencia del 70 % al 80 % de la generación hidroeléctrica en condiciones climáticas normales y por una declinación en la producción de los yacimientos nacionales de gas sostenida desde el año 2022, la cual se intensificó de manera crítica ente 2024 y 2026 durante el gobierno de Gustavo Petro.

La terminal pertenece en un 51 % a Promigas, filial del sector energético de Corficolombiana perteneciente al Grupo Aval, y en un 49 % al conglomerado multinacional holandés Royal Vopak, que adquirió su participación en 2019. Promigas destaca como uno de los principales actores en el transporte y distribución de gas natural en América Latina, mientras que Royal Vopak es reconocido internacionalmente por la gestión de terminales e infraestructura de almacenamiento para productos líquidos y gases.
Royal Vopak es el resultado de la fusión realizada en 1999 entre dos históricas compañías neerlandesas de logística y almacenamiento: Van Ommeren (fundada en 1839) y Pakhoed (fruto de la unión de compañías que remontan sus raíces portuarias en Ámsterdam y Rotterdam hasta 1616). La familia neerlandesa Van der Vorm, posee el control de la empresa a través de HAL Holding, sociedad que crearan una vez vendieron la naviera Holland America Line (HAL) fundada en 1873. La familia es reconocida internacionalmente por mantener un perfil extremadamente reservado y discreto, gestionando el grupo desde Europa y Mónaco.
El administrador de empresas José María Castro dirige SPEC LNG como gerente desde 2017. Cuenta con 12 años de experiencia previa en el desarrollo de nuevos negocios de energía de Promigas, principalmente de gas natural y gas natural licuado.

Evolución hacia el mercado masivo y ampliación operativa
Con el declive progresivo de las reservas continentales de gas (principalmente en Córdoba, Sucre y Casanare), la regulación se adaptó para permitir la comercialización de excedentes. En 2020, la Comisión de Regulación de Energía y Gas- CREG expidió medidas que habilitaron a SPEC LNG a poner su capacidad ociosa a disposición del mercado mayorista. Posteriormente, a lo largo de 2023, la empresa abrió convocatorias para que comercializadores privados e industriales suscribieran contratos de importación de GNL destinados a sectores como la industria, el gas natural vehicular (GNV) y el consumo residencial, consolidando el gas importado como un suministro recurrente para la demanda esencial del país y no únicamente un "seguro contra apagones" para las térmicas.
Durante épocas de lluvias normales, la terminal aporta entre el 5 % y el 10 % del consumo diario nacional (entre 50 y 100 MMpcd). Sin embargo, cuando se activa la generación térmica por la sequía, la planta alcanza su máximo nivel operativo de 400 MMpcd, llegando a cubrir entre el 35 % y el 40 % de la demanda total de gas natural. Para responder a un requerimiento creciente, la compañía se encuentra ejecutando un plan de expansión por fases que elevará su capacidad a 450 MMpcd mediante optimizaciones operativas, y contempla un proyecto de mayor envergadura para alcanzar entre 530 y 600 MMpcd en su unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU por sus siglas en inglés) e instalaciones en tierra.
Vulnerabilidades y riesgos operativos frente a El Niño
Durante la ocurrencia de El Niño, la participación hidroeléctrica en la matriz se reduce a niveles entre el 45 % y el 55 %, obligando al parque térmico a suplir la brecha restante. La situación se torna crítica cuando los embalses caen por debajo del límite operativo de seguridad (entre el 25 % y el 27 %), impidiendo atender los picos nocturnos de máxima demanda.
Al ser SPEC LNG la única infraestructura de regasificación disponible, el sistema enfrenta un riesgo de punto único de falla: cualquier contingencia técnica imprevista en el buque regasificador o en el gasoducto de evacuación dejaría desprotegida a la generación térmica de la Costa Atlántica. Asimismo, se requiere una logística marítima continua y sin interrupciones en el arribo de buques metaneros a la bahía de Barú para mantener el suministro ininterrumpido.
Perspectivas de nueva infraestructura: Pacífico y Caribe

Para diversificar la matriz de importación, el país promueve la entrada en operación de la Regasificadora del Pacífico en la Bahía de Buenaventura, cuyo principal promotor e inversionista es Óscar Isaza, presidente de Grupo PIO (Puertos e Infraestructura del Pacífico), holding que lidera el proyecto. Bajo el mismo esquema FSRU inicialmente tendrá una capacidad de inyección inicial de 60 MMpcd conectada al gasoducto de TGI (Transportadora de Gas Internacional) en Yumbo mediante una línea de 120 kilómetros.
Luego de una inversión estimada de US$ 128 millones, el proyecto supera el 90 % de ejecución y estima su entrada en operación para finales de 2026, lo cual aliviaría la situación en el occidente y suroccidente de Colombia, una región que históricamente ha estado en una posición de alta vulnerabilidad energética por encontrarse al "final del tubo" de la red nacional de gasoductos.
Le podría interesar: Desde China arrancará su viaje hasta Buenaventura el primer barco cargado de gas
De forma complementaria, en la Costa Caribe avanza el proyecto Amazónica LNG en Puerto Nuevo, ubicado a orillas del río Magdalena, entre Ciénaga y Santa Marta. Liderado por capitales privados bajo la dirección del ex vicepresidente de Ecopetrol Alberto Consuegra y con la participación operativa de Jereh Group, la planta prevé una inversión de USD 180 millones para conectarse a la red de Promigas y entrar en funcionamiento comercial en 2028.
Anuncios.


