¿Somos los bogotanos conscientes de la importancia de cuidar los recursos públicos? Parece que poco a poco hemos aprendido, aunque siempre se puede mejorar. La necesidad y la escasez de algunos años ha contribuido a que entendamos que el agua es un bien que debemos cuidar. En el camino nos encontramos con Édgar Henao, quien ha estudiado el tratamiento del agua y su cuidado, es el encargado de manejar el proceso de tratamiento a nivel general de la planta Wiesner, junto con tres compañeros son los responsables del agua que se envía a Bogotá. Sus pantallas muestran el esquema general, cuadros de colores que le indican qué está en funcionamiento dentro de la planta, los amarillos están suspendidos, y así. “Lo mejor ha sido que yo empecé desde abajo, como obrero raso en la sección de alcantarillado. Ahora mi responsabilidad es no dejar sin agua a Bogotá”. Édgar cuida de los extraños. El trabajo con todos los implicados en el proceso y la ruta del agua es indispensable. Fernando nos dice: “Mi mayor aprendizaje es que en equipo se trabaja mejor, las cosas se hacen mejor si todos colaboramos y somos menos egoístas. Por ejemplo, debemos trabajar con las autoridades ambientales para garantizar el agua a futuro y cuidar el ecosistema, con la empresa de energía, con Parques Naturales, con los colegios, con la ciudadanía”. Anuncios. Anuncios..
¿Somos los bogotanos conscientes de la importancia de cuidar los recursos públicos? Parece que poco a poco hemos aprendido, aunque siempre se puede mejorar. La necesidad y la escasez de algunos años ha contribuido a que entendamos que el agua es un bien que debemos cuidar.
Fotografía: Camilo Rozo
En el camino nos encontramos con Édgar Henao, quien ha estudiado el tratamiento del agua y su cuidado, es el encargado de manejar el proceso de tratamiento a nivel general de la planta Wiesner, junto con tres compañeros son los responsables del agua que se envía a Bogotá. Sus pantallas muestran el esquema general, cuadros de colores que le indican qué está en funcionamiento dentro de la planta, los amarillos están suspendidos, y así. “Lo mejor ha sido que yo empecé desde abajo, como obrero raso en la sección de alcantarillado. Ahora mi responsabilidad es no dejar sin agua a Bogotá”. Édgar cuida de los extraños.
Fotografía: Camilo Rozo
El trabajo con todos los implicados en el proceso y la ruta del agua es indispensable. Fernando nos dice: “Mi mayor aprendizaje es que en equipo se trabaja mejor, las cosas se hacen mejor si todos colaboramos y somos menos egoístas. Por ejemplo, debemos trabajar con las autoridades ambientales para garantizar el agua a futuro y cuidar el ecosistema, con la empresa de energía, con Parques Naturales, con los colegios, con la ciudadanía”.