Todas las historias, todas las miradas, desde todos los rincones
Opinión

Colombianos: acostúmbrense

“The Economist” insiste sobre el grave peligro para Colombia si se sigue insistiendo en negarle a las Farc la posibilidad de cambiar armas por palabras en el debate político

Por:
Noviembre 14, 2017
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Colombianos: acostúmbrense
Según la revista “The Economist” los colombianos deben acostumbrarse a ver a las Farc no como guerrilleros sino como políticos

Lo dice claramente la revista The Economist en su última edición y se refiere a la necesidad de que se acepte por parte de todos los colombianos que las Farc ya no son un grupo terrorista sino un partido político. Obviamente esta afirmación nace del reconocimiento de que amplios sectores de derecha —y esta revista no es precisamente de izquierda— se niegan a asumir los costos de haberle puesto final al conflicto de más de 50 años que ha vivido este país, con más de 200 000 muertos y 7 millones de desplazados, que hoy pueden ser 9.

Estos analistas extranjeros no se escandalizan —como sí lo hemos hecho nosotros— por el hecho de que este nuevo partido conservara el nombre Farc. Coinciden con los directores de ese grupo que, como ellos lo expresaron en su momento, es una forma de recordar su historia. Pero lo más interesante es su insistencia sobre el grave peligro que corre el país, si se sigue insistiendo en negarles esa posibilidad de cambiar armas por palabras en el debate político del país. Es interesante que su artículo lo titulan “La guerra de la rosa”, obviamente ese símbolo del nuevo partido destila sangre.

Este artículo parece escrito directamente no solo para el Centro Democrático sino para esa élite colombiana que cada día se enfurece más frente a un partido que en términos de opinión, le va mejor que a los decrépitos partidos tradicionales. Y para que se calme este amplio sector del país que además sigue mandando, el artículo confirma que es un absurdo pensar que Timochenko pueda llegar a la presidencia y afirma algo que no quieren escuchar estos sectores tan recalcitrantes en su odio al partido Farc: al Congreso de la República llegarán sus representantes y no será con insultos, como hasta ahora, como los van a sacar.

Como se les ha dicho en privado y en público, nadie puede obligar a este sector de la sociedad colombiana a que les guste el nuevo partido, pero en vez de negar su existencia lo que tienen que hacer de manera individual y colectiva si así lo desean, es simplemente no votar por ninguno de sus miembros. Lo que es muy grave es que no reconozcan el peligro de seguir con su actitud de cerrarles las puertas de la democracia. El Economist, óiganlo bien, afirma que las Farc le han cumplido al país y si el proceso del posconflicto no va bien es por el hecho de tener Colombia un Estado débil que no ha podido cumplir a tiempo con sus compromisos.

 

En vez de negar la existencia del partido Farc
lo que tienen que hacer de manera individual y colectiva si así lo desean,
es simplemente no votar por ninguno de sus miembros

 

Lo más importante de este análisis que no es realizado por la izquierda ni internacional ni nacional, es que es reiterativo en el inmenso riesgo en que están sometiendo a Colombia los que no quieren aceptar que la paz con las Farc tiene un consto que tiene que aceptarse. De no hacerlo como hasta ahora, están poniendo en riesgo la paz con el ELN y sobre todo, la posibilidad de romper con esa vida de sangre y violencia a la que ha estado sometido este país.

Si esta derecha no cede en su posición no solo está generando grandes peligros para su propia Nación, sino que tendrá que asumir el drama de vivir la campaña presidencial más agria de su historia. Para terminar, los autores le solicitan a Estados Unidos que contribuyan a que los colombianos se acostumbren a ver a las Farc no como guerrilleros sino como políticos, sacando a sus miembros de la lista de terroristas. ¿Será posible que empezando por el expresidente Uribe, que sin duda debe leer The Economist, sus seguidores depongan su rabia en el corazón y empiecen a acostumbrarse a la nueva realidad política de Colombia? Si lo pide el Economist por algo será. Su terquedad claramente ha traspasado las fronteras nacionales y preocupa al resto de mundo.

 

E-mil [email protected]

www.cecilialopezcree.com

www.cecilialopez.com

 

Publicidad
Queremos seguir siendo independientes, pero no podemos solos. ¡Apóyenos! Con la tecnología de TPaga
$20.000 $50.000 $ 100.000 $300.000
Donaciones en pesos colombianos ($COP) a la Fundación Las Dos Orillas. NIT 900.615.503 para la operación de Las2orillas.co
0
2103
Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus

Otras Columnas de Cecilia López Montaño

Aerolíneas colombianas: abusadoras

Aerolíneas colombianas: abusadoras

¿Dónde diablos está el gobierno que deja que todas las empresas de transporte aéreo estén aprovechando estos momentos para abusar del bolsillo de los colombianos?
Ruidos en el Sena, Mintrabajo y Secretaría de la Presidencia

Ruidos en el Sena, Mintrabajo y Secretaría de la Presidencia

El grave enfrentamiento entre los ex-Sena no puede quedarse en los últimos sucesos y simplemente esperar que un nuevo escándalo tape este y así siga la vida colombiana
Humberto de la Calle Lombana

Humberto de la Calle Lombana

El mejor candidato presidencial necesita un buen equipo de economistas, enfrentar el desprestigio del Partido Liberal y la sombra de César Gaviria
Germán Vargas: así no se hace campaña

Germán Vargas: así no se hace campaña

La vieja política de promesas falsas vuelve con la candidatura de su más joven representante, a quien se le dan ventajas, pero no arrasa en las encuestas. ¿Por qué?
¿Cómo se manejará el país durante los próximos 12 años?

¿Cómo se manejará el país durante los próximos 12 años?

Los próximos gobiernos, que empezarán el 2018, enfrentarán un reto no asumido antes: trazar políticas de Estado que tendrán que ejecutar tres gobiernos, al menos
No más de grito en grito

No más de grito en grito

El debate político no debe juzgarse solo por el contenido que sin duda es fundamental, también es importante la forma, el lenguaje, y el estilo
La infidelidad de los liberales

La infidelidad de los liberales

En este país de chismosos, cuentan que Pardo y Cristo le están siendo infieles a Gaviria. Y Gaviria a quién le será infiel al escoger candidato: ¿De la Calle o Cristo?
¿No será el esquema EPS e IPS?

¿No será el esquema EPS e IPS?

Lo que está pasando con Medimás, demuestra que el problema de la oportunidad y calidad en la atención en salud es de proporciones mayúsculas