Opinión

Sancocho sí, pero costeño

Como la deliciosa mezcla del sancocho costeño, el Acuerdo Nacional busca combinar ideas que se suponen irreconciliables, visiones de país desde orillas distintas

Por:
junio 28, 2022
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
Sancocho sí, pero costeño
Este Gran Acuerdo Nacional es una luz de esperanza que nació entre quienes por primera vez sienten que sus voces sí cuentan Foto: reunión del Acuerdo Nacional

Tomando una frase de Jaime Bateman, en su columna del domingo anterior, María Isabel Rueda descalifica el Acuerdo Nacional y lo llama el sancocho nacional; una nueva versión de la perversa mermelada. Esa visión que echa por la borda una propuesta central del nuevo gobierno me trae a la memoria algo que definitivamente muchos cachacos desconocen: lo espectacular y distinto que es un sancocho costeño; sin duda, uno de los mejores platos de la culinaria colombiana.

Esta sopa que no cualquiera se atreve a hacer por la combinación imposible de ingredientes, para no hablar del espectacular despliegue de hojas de plátano en que se sirve su vitualla, combina mínimo tres tipos de carne, pero generalmente siete, a cuál más disímil —carne de res salada y costilla, pollo, y cerdo—. Pero además, mezcla lo inconcebible: ahuyama y maíz, yuca y ñame, plátano maduro y verde, y el maduro con cáscara, ¡háganme el favor! A esa agua inicialmente simple le agregan toda clase de condimentos tradicionales, pero también pimienta dulce, para terminar de desconcertar el paladar. Sin embargo, lo más importante de este sancocho es cómo se come: todos los ingredientes se cortan en pedacitos y se echan al plato con la sopa, con un toque final de aguacate, arroz blanco, y limón. En esencia, eso es un sancocho costeño, una gran mescolanza de todo lo que normalmente no se combina, y así mismo es el Acuerdo Nacional, una propuesta única dónde en vez de repartir algún ingrediente —mermelada_, el encanto está en que todos se juntan en un solo lugar; una mezcolanza inigualable, que además, logra algo maravilloso: un nuevo sabor para Colombia.

________________________________________________________________________________

Una propuesta única dónde en vez de repartir algún ingrediente —mermelada_,  todos se juntan en un solo lugar; una mezcolanza inigualable, que logra algo maravilloso: un nuevo sabor para Colombia

________________________________________________________________________________

Así como el sancocho costeño mezcla ingredientes que supuestamente no pegan, el Acuerdo Nacional busca combinar ideas que se suponen irreconciliables, visiones de país desde orillas distintas, posturas tan opuestas que son antagónicas. Y ¿qué se espera servirles a los colombianos? No es mermelada con repartición de dadivas porque no se trata de entregar, sino al contrario, de recibir. Con un cambio de tono en el debate nacional se logran acuerdos fundamentales que surgen de ceder para lograr consensos mínimos; es decir, cambios que perseveren en el tiempo y de los cuales todos seamos beneficiarios.

Colombia nunca ha vivido un Acuerdo Nacional—el Frente Nacional fue excluyente— no siempre fácil de lograr, pero que traería algo nunca alcanzado hasta ahora: el sabor de una nueva sociedad que pasaría muy rápidamente de literalmente matarse por siglos a una donde quepa la reparación de ese tejido social despedazado en el que nos hemos acostumbrado a vivir. En otras palabras, por fin tendríamos una Colombia donde todos empujamos juntos para el mismo lado.

Sí, es cierto que durante un proceso de transición tan claro para unos no todos pueden ver inmediatamente los beneficios futuros, y por ello, prefieren asimilarlo con lo que les parece más conocido como lo es aquello que ha llevado a la corrupción del sistema político colombiano. A ellos, les recomendaría lo mismo que a un cachaco que ve por primera vez el proceso de hacer un sancocho costeño: denle el beneficio de la duda a un esfuerzo que apenas empieza a nacer, que aún busca el camino para integrarse. Sí, los componentes son poco tradicionales y pueden aterrorizar a quienes se beneficiaron con el status quo, pero pruébenlo, ¿qué tal que les guste y se favorezcan aún más con los resultados?

Este Gran Acuerdo Nacional es una luz de esperanza que nació entre quienes por primera vez sienten que sus voces sí cuentan; que su voto por un cambio es realmente la posibilidad de una nueva realidad para sus vidas. ¿Qué tal que este gran acuerdo nos permita a todos sentirnos como se siente cualquier persona después de un sancocho costeño? Satisfecho, tranquilo, y con muchas ganas de repetir lo antes posible.

E-mail [email protected]

@CeciiaLopezM

 

-.
0
11200
Ecopetrol, la canadiense Canacol y la norteamericana Lewis, los tres que controlan el gas en Colombia

Ecopetrol, la canadiense Canacol y la norteamericana Lewis, los tres que controlan el gas en Colombia

La reapertura de relaciones entre Colombia y Venezuela encendió la pelea por Monómeros

La reapertura de relaciones entre Colombia y Venezuela encendió la pelea por Monómeros

La caída en desgracia de Luis Alberto Rodríguez, el director de Planeación Nacional que Duque protegía

La caída en desgracia de Luis Alberto Rodríguez, el director de Planeación Nacional que Duque protegía

Myriam, la dura guerrillera con la que Carlos Pizarro tuvo a María José

Myriam, la dura guerrillera con la que Carlos Pizarro tuvo a María José

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus