En el astillero de Mamonal, en Cartagena, se construye la primera fragata colombiana. Se trata del primer buque tipo Plataforma Estratégica de Superficie (PES). Este un hito en la historia de la Armada de Colombia, hoy bajo las órdenes del vicealmirante Javier Alfonso Jaimes Pinilla, no solo porque la construcción será en el país, sino también por el presupuesto autorizado de $1,6 billones, equivalentes a alrededor de U$460 millones.
El buque se fabrica en los astilleros de Cotecmar, la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval, Marítima y Fluvial. Tendrá características únicas, al ser una embarcación de combate de alta complejidad, con un desplazamiento de entre 3.000 y 5.000 toneladas, 107,5 metros de eslora y tecnología avanzada de defensa.
Este año, el proyecto pasó de la etapa de planeación a la de construcción. La Armada busca fabricar sus propios barcos debido a que una parte considerable de su flota de fragatas, como las unidades de la clase Almirante Padilla, acumula varias décadas de servicio.
El objetivo, entonces, es reducir la dependencia de proveedores extranjeros y sustituir progresivamente estas unidades por barcos modernos, adaptados a las necesidades de los mares y ríos colombianos.
Cinco presidentes en el camino de la fragata
Dicha iniciativa está incluida en el Plan de Desarrollo Naval 2042. Aunque todavía falta tiempo para incorporar varios buques, el fortalecimiento de la autosuficiencia naval comenzó durante el gobierno del presidente Andrés Pastrana.
Fue durante los gobiernos de Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos cuando se consolidó la capacidad de diseñar y construir desde lanchas patrulleras de río hasta grandes Buques de Apoyo Logístico (BAL) y Patrulleras Oceánicas de la serie OPV-80.
Entre 2020 y 2026, durante el gobierno de Gustavo Petro, se produjo otro hito con el avance de los diseños de la Plataforma Estratégica de Superficie, destinada a convertirse en la primera fragata construida en la historia de Colombia, así como con la entrega de la patrullera oceánica ARC 24 de Julio y del buque de investigación científica ARC Simón Bolívar.
Si se mantiene el cronograma previsto, durante el próximo gobierno debería inaugurarse el PES 10714 CO, nombre provisional de la primera fragata construida en Colombia. Sin embargo, debido a las exigencias tecnológicas del proyecto ha sido necesario recurrir a empresas extranjeras.
Las multinacionales que asesoran a la Armada

Foto Armada
Para el desarrollo del PES se firmaron contratos entre Cotecmar y Damen Naval, de Países Bajos; Saab, de Suecia; Ghenova Ingeniería, de España; Thales, de Francia, y Terma, de Dinamarca.

Foto Damen
Damen Naval es una compañía neerlandesa que actúa como socio tecnológico principal y se encarga de la asistencia técnica y del suministro de componentes para el desarrollo del buque. En términos generales, la empresa aportará los planos y la ingeniería del modelo SIGMA 10514, adaptándolos a los requerimientos específicos de la Armada de Colombia.
Damen está vinculada a la familia del mismo nombre. La compañía fue fundada el 8 de octubre de 1927, aunque sus antecedentes empresariales se remontan a finales del siglo XIX. Es una de las más relevantes del sector marítimo y de defensa, con experiencia en estandarización, modularidad y transferencia tecnológica.
Entre sus diseños se encuentra la familia de fragatas y corbetas SIGMA, sigla de Ship Integrated Geometrical Modularity Approach.
Por su parte, la compañía sueca Saab se encargará de suministrar, fabricar, instalar y probar parte del sistema de combate, sensores y capacidades operativas del buque que Cotecmar construye en Cartagena.
Saab también es la empresa fabricante de los aviones de combate Gripen, seleccionados por Colombia durante el gobierno de Petro. Su presidente y director ejecutivo (CEO) es Micael Johansson. Su principal accionista es la firma de inversión sueca Investor AB, vinculada a la familia Wallenberg.
Ghenova Ingeniería, de España, participa en la consultoría de la Plataforma Estratégica de Superficie. La compañía intervino en la ingeniería del diseño básico y de detalle de la nueva fragata para la Armada de Colombia.
Entre sus principales accionistas figuran Carlos Alejo García, mediante Aleyra5, S.L., y Francisco Cuervas García, además de Raúl Arévalo Grillo. Ghenova presta servicios de ingeniería y soluciones digitales y es reconocida por su experiencia en el diseño de buques para los sectores naval y de defensa.
El grupo nació en 1984 y desarrolló posteriormente una especialización comercial en ingeniería naval. Entre sus trabajos se encuentran proyectos de diseño y soporte para Navantia, empresa pública española, incluidos programas de defensa y construcción naval.
Por su parte, la multinacional francesa Thales participa en la Plataforma Estratégica de Superficie mediante la integración de su sistema TACTICOS CMS (Combat Management System), destinado al mando, control y coordinación de armas y sensores a bordo del buque. El presidente y director ejecutivo (CEO) del grupo Thales es Patrice Caine. La compañía desarrolla sistemas electrónicos, software crítico y soluciones para los mercados de defensa, entre ellos radares, comunicaciones militares, mando y control y sistemas de combate.
Finalmente, Terma, de Dinamarca, participa en el proyecto con el sistema C-Guard, destinado al lanzamiento de señuelos y al desarrollo de capacidades de contramedidas. Su presidente es Thomas B. Thrige. La compañía está vinculada a la Fundación Thomas B. Thrige, Thomas B. Thriges Fond, que ejerce el control a través de Thrige Holding A/S.

Foto: Cotecmar
La industria naval colombiana crece con tecnología nacional y extranjera
De ese modo, el PES representa un paso decisivo en el desarrollo de capacidades navales nacionales. Aunque su construcción se realiza en Cartagena, el proyecto combina la experiencia industrial de Cotecmar con tecnologías, sistemas y conocimientos aportados por compañías extranjeras.
El alcance del programa refleja la evolución de la industria naval colombiana. La construcción local permite que buena parte del conocimiento técnico, de la mano de obra especializada y de los procesos de integración permanezca en el país.
Al mismo tiempo, la participación de firmas internacionales muestra que un proyecto de esta complejidad requiere combinar capacidades nacionales con tecnologías desarrolladas en el exterior. Para Cotecmar, el reto no se limita a fabricar el casco y ensamblar los diferentes sistemas, sino a integrar plataformas, sensores, comunicaciones, armamento y equipos de misión en un solo buque.
La experiencia obtenida durante este proceso podrá ser utilizada en futuras unidades y en nuevos programas de construcción naval. De esta manera, el PES se convierte en una oportunidad para ampliar las capacidades industriales, de ingeniería y mantenimiento de la Armada y de la industria colombiana.
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