Todas las historias, todas las miradas, desde todos los rincones

“En la entrevista no se busca quedar bien con el entrevistado”: reflexión acerca de la polémica Clara López-Vicky Dávila

Un ciudadano sale en defensa de la ecuanimidad y explica por qué el periodismo no debe ser, jamás, complaciente

Por: Jimmy Fco Escobar G.
Diciembre 07, 2017
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.
“En la entrevista no se busca quedar bien con el entrevistado”: reflexión acerca de la polémica Clara López-Vicky Dávila

Ante el ruido de algunos titulares que generó en redes sociales la entrevista realizada en la W Radio por Vicky Dávila a Clara López Obregón, como lector curioso, académico, comunicador, ciudadano, amante de la actualidad y consumidor de información, me impuse el ejercicio de escucharlas en ese particular evento que fue su conversación.

Mi interés se avivó luego de leer en este mismo espacio un texto titulado Señora Vicky Dávila, recuerde que en la vida quien juega mal, pierde muy bienque más que una protesta pareciera otra cosa. Aunque en el libre y democrático ejercicio de la opinión expresemos ideas y posiciones, las mismas han de estar sustentadas por argumentos más que por afectos o ligeras percepciones. Así llamemos a esto Nota ciudadana es necesario una juiciosa y breve reflexión antes que escribir con rabia lo que pensamos y más si buscamos que se publique, sin importar que sea por conveniencia o no.

Vamos al hecho (la entrevista), es bueno recordar y por qué no, ilustrar sanamente lo que implica estar en calidad de entrevistado en este diálogo, que se hace público a través de una canal como lo es la radio. Son fundamentales en este género informativo ciertos principios: el periodista formula preguntas que no se requiere sean del gusto del entrevistado; como tampoco que sean las que desea que le hagan. No faltará quien pregunte “por qué”, la respuesta es simple: en la entrevista no se busca quedar bien con el entrevistado, no es complaciente (salvo que sea un publirreportaje) no se debe al entrevistado. Su compromiso es con la verdad, la verdad en torno a un hecho o en este caso a un personaje.

El concepto de “verdad”  pueda que como objetivo en una entrevista nunca se logre totalmente, pero siempre en el ámbito de lo periodístico es lo que se pretende. De la forma en que se haga es posible que no guste, si lo miramos con el prisma de eso que llamamos las buenas maneras.  Aquí entramos en los estilos personales de cada periodista, que si es “altisonante”, “grosera”, “impertinente”, “ponzoñosa”, “baracunatana”, etc, es otro cuento,  una percepción subjetiva de cada cual. Esto lo ha de tener en cuenta el entrevistado antes de aceptar ese diálogo público con la o el entrevistador. Que si el entrevistador se le olvida que al entrevistado hay que dejarlo hablar, pues este último está en su derecho de recordarlo a voz en cuello.

En medio de esta dinámica pueden ocurrir coincidencias que pueden resultar fatales frente a la credibilidad del periodista en el fragor de emisiones en directo, como el hecho de que cuando el entrevistado busca defender su razonable posición se acaba el tiempo y el entrevistador lo interrumpe para recordarlo. Por último, allí, en la entrevista radial convergen seres humanos con prejuicios, simpatías, credos y líneas ideológicas. Es decir, cada quien siente y piensa según sus experiencias y preconceptos. Las bromas o aparentes bromas por parte del entrevistador no siempre se entienden como tal. Una risa nerviosa o sardónica para plantear un supuesto cuestionario puede ser interpretada por el personaje como trampa de mal gusto. Todo lo anterior gravita entre la agresividad, la amabilidad y la honestidad con los cuales se juega la objetividad de ese diálogo único de la entrevista radial.

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Publicidad
Queremos seguir siendo independientes, pero no podemos solos. ¡Apóyenos! Con la tecnología de TPaga
$20.000 $50.000 $ 100.000 $300.000
Donaciones en pesos colombianos ($COP) a la Fundación Las Dos Orillas. NIT 900.615.503 para la operación de Las2orillas.co
0
2404

Si encuentras un error de sintaxis, redacción u ortográfico en el artículo, selecciónalo y presiona Shift + Enter o haz clic acá para informarnos. ¡Muchas gracias!

Los comentarios son realizados por los usuarios del portal y no representan la opinión ni el pensamiento de Las2Orillas.CO
Lo invitamos a leer y a debatir de forma respetuosa.
-
comments powered by Disqus