El avión Hércules que se accidentó en Puerto Leguízamo, Putumayo, y que ha dejado al menos ocho muertos y 15 heridos de gravedad, llevaba décadas en el aire antes de su último vuelo. Era un C-130H identificado como FAC-1016, una aeronave que comenzó su historia en 1983 al servicio de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
La aeronave transportaba a 125 miembros de las Fuerzas Militares de Colombia, una cifra que en los primeros reportes generó dudas sobre el tipo de aeronave. Sin embargo, se confirmó que correspondía a un Hércules, un modelo diseñado para transporte táctico que, en ciertas condiciones, puede operar con ese número de ocupantes.
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El Hércules que pasó del servicio en EE. UU. a su entrega a Colombia en 2020
De acuerdo con información difundida por la cuenta especializada SA Defensa, con sede en Florida, el avión había operado en Estados Unidos con el número de serie 83-0488. Fue incorporado a la United States Air Force en 1983 y acumuló más de 40 años de servicio antes del accidente.
Colombia gestionó su adquisición en 2018 a través del sistema de excedentes de defensa. Dos años después, en septiembre de 2020, la aeronave fue entregada oficialmente, durante el gobierno de Iván Duque, para integrarse a la flota de la Fuerza Aérea Colombiana (hoy Fuerza Aeroespacial Colombiana).
El FAC-1016 había sido sometido a un Proceso de Mantenimiento Mayor y reincorporado en agosto de 2023, lo que indicaba que había pasado por revisiones técnicas recientes antes de continuar en operación.
El accidente, cuyas causas aún no han sido confirmadas oficialmente, comenzó a ser analizado con base en información preliminar. Según la misma fuente, una de las hipótesis apunta a una posible pérdida de potencia que habría generado una inclinación del Hércules hacia el lado izquierdo antes del impacto.
Mientras avanzaban las labores de rescate, el comandante general de las Fuerzas Militares, el general Hugo Alejandro López Barreto, detalló el despliegue de atención. Se enviaron un King Air medicalizado, un C-130 con capacidad para 50 camillas, un C-295 con 24 camillas y un helicóptero UH-60, además de una comisión médica para atender a los heridos.
A este operativo se sumaron tres aeronaves adicionales del Ejército, junto con apoyo de la Armada Nacional en las labores de rescate y de la Policía en los procedimientos judiciales.
¿No hay recursos para las Fuerzas Militares?
En paralelo al accidente, surgieron datos sobre la ejecución de recursos destinados al fortalecimiento de capacidades militares. El representante a la Cámara electo Daniel Briceño señaló que la ejecución presupuestal en algunos programas de la Fuerza Aérea se encontraba en 0 %, incluyendo iniciativas de fortalecimiento técnico.
Entre los proyectos mencionados aparecen rubros como 600.000.000 de pesos destinados a medios cibernéticos del Ejército Nacional y más de 26.449 millones de pesos para equipos de ingenieros militares, junto a otros programas con asignaciones de miles de millones de pesos y ejecución reportada en cero.
Por último, cabe recordar que el Hércules C-130H accidentado en Putumayo hacía parte de una flota reconocida por su versatilidad. A lo largo de su historia, este modelo ha sido utilizado en operaciones logísticas, transporte de tropas y misiones humanitarias.
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