Nos invadieron, así como quemaron al sapito
Como en el cuento del sapito, el último hervor se da cuando Cuba nos manda militares armados, con la sagrada misión de proteger a los exbandidos de las Farc
Como en el cuento del sapito, el último hervor se da cuando Cuba nos manda militares armados, con la sagrada misión de proteger a los exbandidos de las Farc
Santos olvidó, para congraciarse con las Farc, los grandes beneficiarios de esta empresa criminal, que la cocaína es el combustible de todas las guerras
Los derrames de crudo causados por el ELN montan setenta millones de galones, ¡siete veces más! que el desastre antológico del Exxon Valdez
Frente al ultimátum de Estados Unidos por el mar de coca, tratamos de diluir la cuestión entre un mar de babas
Francisco hablaba de compasión y los de las Farc querían que hablara de impunidad
Hace tiempo se dijo “Colombia es café o nos es nada”. Pues ahora “Colombia es cocaína o no es nada”. Hay plena ocupación campesina. ¡Aleluya! Gracias, presidente Santos
Al final de cuadros, números, ecuaciones, aparece el dato que parte el corazón: 32 % de familias que no “llenan sus necesidades básicas”. Que tienen hambre
¡Saber que pasamos de esos magistrados y jueces y abogados asesinados por la mafia por no vender sus conciencias a lo que vino después! Y solo ahora nos escandalizamos