Acompañando a morir
Las palabras son superfluas. El trabajo se hace desde el interior de cada uno, sugiriendo, guiando, acompañando a esta persona a sentarse en su “trono eterno”
Las palabras son superfluas. El trabajo se hace desde el interior de cada uno, sugiriendo, guiando, acompañando a esta persona a sentarse en su “trono eterno”
Como la lagartija de la foto, podemos reavivar y renovar nuestros colores humanos. Podemos desprendernos de pieles « máscara », creando la que el alma nos invita a mostrar
Un viaje es asombro, temor, ansiedad, alegría, complicidad, gozo; algunos sitios que en él encontramos por “casualidad-causalidad”, pueden transformar nuestra vida
Miedos, temores y dudas; incertidumbre y angustia; rabia y odio, nos hacen susceptibles a que células malignas, bacterias y tóxicos se instalen en nuestro organismo, produciendo enfermedad
Bueno es ver que todavía aquel código no escrito de comportamiento entre colegas, todavía existe, aunque algunas veces se quede entre el tintero
Tan atados estamos a la rutina que nos es difícil desprendernos de ella; tan atados a querer saber que debemos hacer en el minuto, día, semana y año siguiente
Los pasajeros del avión que llega a Santa Marta descienden con su mejor energía para “pasarlo bueno”
La mente trabaja a millón poniendo en perspectiva síntomas, malestares, sufrimientos, hechos, actos, emociones que el paciente va relatando